Conservación de la moqueta

De vez en cuando (cada mes) se puede proceder a una limpieza más a fondo pasando una bayeta limpia y frecuentemente enjuagada en agua clara, y luego escurrida a fondo. Esto proporciona un desempolvado superficial que aumenta el brillo de los pelos. Por otra parte, esta acción contrarresta en las moquetas sintéticas no tratadas la producción de electricidad estática.
El uso de champús especiales para moquetas se llevará a cabo dos veces por año: preferiblemente al final del invierno y a primeros de otoño. Pueden emplearse indistintamente champús líquidos o en espuma, después de haber procedido a un desempolvado. Realizar una prueba en un rincón antes de dar como bueno el champú…
No rebasar las dosis prescritas por el fabricante. Lo más eficaz y cómodo es pasar el producto al atardecer y dejarlo secar durante toda la noche (sin transitar por el lugar tratado). Al día siguiente se pasa el aspirador.
Póngase mucha atención en la adquisición de los champús y preferié-ranse los que hayan pasado por un control de calidad, claramente indicado en el envoltorio.
Un análisis realizado por un Instituto europeo al servicio del consumo ha puesto en evidencia que una gran parte de los champús que había en el mercado provocan un más rápido enmugrecimiento de la moqueta…
Queda también el recurso de acudir a un profesional para que realice una vez al año una limpieza a fondo. Aquél puede llevar a cabo una labor mucho más contundente debido a los medios de que dispone que un aficionado con los instrumentos y los productos que se detallan. Sin embargo, esta intervención es muy onerosa.
Una recomendación: utilizar un aspirador potente. Su costo, muy superior a los simples aspiradores domésticos, quedará compensado con creces por su eficacia y mayor duración.

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