Acabado del parqué
El uso de la «fregona» humedecida ligeramente servirá para una limpieza corriente del parqué.
Acabado
El barnizado o vitrificación proporciona una resistencia que aumenta con el tiempo, ofrece un mantenimiento fácil y económico, dura bastantes años y, al propio tiempo, logra un acabado logrado y definitivo. Lo mismo da en mate, satinado o brillante.
Convendrá elegir la clase de barniz en función de la humedad ambiental de la pieza revestida.
Con humedades cercanas al 10-12 % (es decir, el caso más frecuente de humedad ambiental), utilizar un producto que dé lugar a que las tablas o tablillas empleados en el revestimiento acaben soldadas ya que siendo el barniz muy fluido (como un barniz de urea-formol en solución orgánica o un barniz de poliuretano) penetra en las rendijas.
Si el entarimado tiene una humedad media inferior al 10 % (es decir se ve que está muy seco y presenta una buena homogeneidad en toda su superficie), podrán utilizarse todos los productos típicos empleados para el barnizado de la madera, incluidos los de urea formol en solución acuosa o bien hidroalcohólica.
Si por el contrario la humedad ambiental es superior al 12 % se utilizará solamente un producto que tenga mucha viscosidad (urea formol en solución orgánica o poliuretano).
Los encáusticos y las ceras serán los mejores acabados para esta clase de entarimados, siempre y cuando se procure buscar una cera dura del mercado, es decir la que contenga en gran parte cera de abejas de verdad. Naturalmente queda la solución de podérsela elaborar uno mismo fundiéndola (al baño de maría) con aguarrás. En las ceras, la esencia de trementina tiene tendencia a oscurecerlas mientras mayor cantidad de ella se diluya. Hay que poner atención, pues, en este detalle si se desea conservar una madera con el tono lo más parecido posible al natural.
Aunque una cera diluida en poca cantidad de esencia de trementina sea más difícil de extender, siempre cabe el recurso de calentarla ligeramente y aplicarla tibia, lo que por otra parte favorecerá su impregnación en la madera.
Independientemente de que después se haga recurso a ceras preparadas para mantenimiento de un parqué o entarimado, lo aconsejable es que la primera vez que se dé el encáustico se lleve a cabo con cera de abejas y aguarrás elaborado por uno mismo. O asegurarse de que el producto que se adquiere es realmente muy rico en cera, cosa que se notará por la resistencia que ofrece el producto al ser apretado con los dedos.

