Adecuación de los pavimentos a revestir
Aun cuando hemos dicho que un parqué o entarimado permite su colocación sin necesidad de arrancar el pavimento existente, si está muy deteriorado convendrá realizar un simple trabajo de alisado con un producto sellador o nivelador. Los productos selladores son básicamente de dos clases: unos a base de cemento que serán los más adecuados para igualar pavimentos duros, embaído sados hidráulicos o cerámicos y otros que pueden también utilizarse estos mismos objetivos, pero que serán los más idóneos para la igualación de suelos de madera, rellenar sus grietas y eliminar los posibles crujidos que puedan producir al ser pisados.
Una vez restaurado el viejo pavimento podrá intercalarse entre las baldosas de parqué y el suelo un material aislante que al propio tiempo que hará las veces de cojín amortiguando las pisadas, aportará un ventajoso aislamiento térmico y acústico. Naturalmente, este material tendrá que ajustarse a las exigencias de colocación de cada tipo de baldosa de parqué según que requiera ser encolado o clavado.
En cambio, cualquiera de ellos podrá convenir como base de un superparqué colocado simplemente por ensamblado de cantos.
El denominado «superparqué» o «parqué flotante» tiene la ventaja de que no requiere ser fijado
al suelo por medios mecánicos o cola. En esta figura se muestran dos modelos diferentes en forma de baldosas o de tablas.
Una muestra de elemento modular de parqué flotante en el que se ve la cara buena ya acabada y el reverso con madera en bruto.



