Mantenimiento y conservación de revestimientos de suelos a base de madera (parqués y entarimados)

Mantenimiento y conservación de revestimientos de suelos a base de madera (parqués y entarimados)
Como principio general y de manera periódica y regular limpiar los suelos con una bayeta de flecos (una fregona) empapada con un líquido lustrante del comercio.
Para una limpieza a fondo:
1. Si se trata de un entarimado del tipo tradicional con anchas tablas macizas empalmadas y ensambladas, dar una primera pasada con el estropajo de lana de acero y lavar luego con agua caliente a la que se habrá añadido una cucharada de lejía, con ayuda de un cepillo vegetal de pelos duros. Enjuagar luego rápidamente procurando emplear poca agua. Dejar secar de modo que le dé el aire y volver a dar cera de nuevo.
Actualmente dan mucho resultado las ceras a base de siliconas si bien es algo más difícil conseguir brillo con ellas que con una cera normal. Pero en cambio el brillo conseguido se conserva durante mucho tiempo y el pavimento se convertirá en inmune a las manchas.
Hay máquinas para encerar que las utilizan los profesionales. A lo mejor es posible alquilar alguna.
Si la madera del entarimado está muy sucia es preferible proceder a un acuchillado o lijado mecánico hecho por uno mismo o por una empresa especializada.
2. Si se trata de un parqué a base de baldosas con poco espesor de madera aparente, que normalmente ya viene servido vitrificado, bastará como limpieza corriente pasarles la bayeta humedecida, no empapada en agua.
Evitar especialmente el uso de agua abundante que podría infiltrarse por las juntas entre baldosas y perjudicar el encolado de las mismas.
Para proceder a un rebarnizado del vitrificado es preciso emplear un-producto a base de disolventes y procediendo según las siguientes fases:
1. Repasar con el estropajo de acero toda la superficie hasta hacer desaparecer por completo el brillo. En el caso de que el parqué o entarimado hubiera estado previamente encerado, se procede también del mismo modo.
2. Limpiar con gasolina (en el caso de que anteriormente el revestimiento hubiera sido encerado).
3. Dar una capa de agua tibia sobre la superficie y cuando haya secado lijar cuidadosamente y hacer desaparecer el repelo que se hubiera formado.
4. Dar a continuación la primera capa de barniz empleando para ello una paletina de cerdas suaves y aplicándola siempre en el sentido del veteado de la madera.
Tener en cuenta las orientaciones que pueda dar el fabricante respecto a un uso especial de su producto y a la cantidad de tiempo de secaje antes de dar las sucesivas capas.
Tener en cuenta al dar la última capa el tiempo que deba transcurrir para que seque completamente antes de que se tenga que entrar en la hab tación.

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