Parqué flotante con tablillas más pequeñas

Otra muestra de parqué flotante con tablillas más pequeñas que el de la figura anterior, mostrando también ambas caras del revestimiento.
Cualquiera que sea el método adoptado la progresión se realiza a base de un desplegado en abanico, colocando sucesivamente una baldosa al lado de otra, llevando a cabo la fijación correspondiente (por clavado o por encolado o por encaje lateral si se utilizan baldosas ensambladas).
Si se opta por una colocación directa sobre el suelo sin capa intermedia aislante, siempre será recomendable, en evitación de posibles humedades, que puedan atacar el parqué por su base, extender una hoja de polietileno de 0,1 mm de grosor que cubra toda la superficie de la habitación uniendo los extremos de las hojas por medio de cinta autoad-hesiva transparente o bien preferiblemente por termosoldado.
La colocación de baldosas por ensamblado puede consolidarse aportando un poco de cola a lo largo de la lengüeta antes de introducirla en la ranura de la otra baldosa. En una colocación por desplegado en abanico este encolado tendrá que realizarse por dos cantos simultáneamente. Las primeras baldosas se adosan a la pared más larga de modo que correspondan por uno de los cantos que tenga una ranura. Si se parte por el ángulo serán los dos cantos ranura-dos los que corresponderán con los respectivos paramentos de la pared. Esto tiene la ventaja de que la baldosa quedará con su canto ranurado, sin resaltos, cerca de la pared, pero el inconveniente de que las otras baldosas que se ensamblen ofrecerán siempre el canto con la lengüeta en la parte exterior obligando a tener que intercalar un taco de madera para golpear y conseguir la introducción de la ranura del lado opuesto con la lengüeta de la baldosa ya colocada anteriormente.
Cuando hace un momento se decía que la baldosa se hallaría cerca de la pared, insinuábamos un detalle que es importante tener en cuenta en la colocación de parqués sin clavar ni encolar: hay que dejar de unos 6 a 8 mm de huelgo para conseguir las siguientes ventajas:
— Permitir el ensamblado de las últimas baldosas en las ranuras de las precedentes.
— Evitar un trabajo preciso y minucioso en el recorte de las últimas baldosas que se tengan que ajustar.
— Contribuir a una mejora de aislamiento fónico ya que los ruidos no se propagarán por las paredes, al no estar en contacto el parqué con ellas.

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