Bricolage gratis en paredes
También se consigue una gran ventaja con telas especiales que, debido a su gran anchura, evitan el tener que realizar costuras entre tiras si se emplean anchos normales de tela. Pues lo que sí se puede afirmar rotundamente es que se puede tapizar una pared con cualquier clase de tela.
Pese a esta afirmación resultará siempre más ventajoso emplear las telas que han sido especialmente concebidas para esta función, pues no sólo se dispondrá de una gran anchura (y evitación de costuras para lograr una pieza de tamaño mayor), sino de unos tratamientos de los tejidos que los hacen más sólidos para rechazar la suciedad, el polvo y no absorber humedad, además de permitir una retención mejor por grapa-do. Para estos fines se emplean toda clase de fibras (yute, algodón, linó, lana, sisal y muchas otras sintéticas…). Naturalmente en función de sus cualidades, los precios de las telas destinadas a revestir una pared pueden tener precios muy diferentes.
Además de los anchos tradicionales (de 130 a 150 cm) hay los grandes anchos (que varían de 250 a 270 cm), los cuales permiten cubrir las alturas más corrientes de techos.
Si se emplean anchos tradicionales no habrá otro remedio que acudir al cosido de varias tiras para lograr toda la anchura correspondiente a un lienzo de pared. Estas costuras se realizan siempre a máquina, por el revés de la tela y dejando un sobrante de 1 a 2 cm de orillo, de cada tira que se une por cosido, convenientemente retornado sobre sí mismo y planchado. Antes de realizar el cosido de las tiras es conveniente encarar bien los motivos decorativos que puedan tener las telas. Por ello será conveniente proceder a una presentación con alfileres e hilvanar.
Todo este trabajo puede ahorrarse con el uso de telas de grandes anchos, los cuales solamente se tendrán que cortar en longitud de manera que baste para el recubrimiento de toda la anchura que hay que revestir y llevar a cabo el tapizado con una sola pieza entera y sin costuras verticales.

