Instalación del sistema de alarma

Instalación del sistema.
Al proyectar el sistema de alarma que se va a repartir por la casa, se procurará colocar un captor en aquellos puntos que se consideren vulnerables (sobre todo junto a puertas y ventanas exteriores), así como en las zonas de paso obligado, como el vestíbulo o un pasillo de distribución. Para ello es conveniente levantar un plano a escala de la planta baja o del apartamento.
Después se establece el recorrido que resulte más económico para el circuito cerrado que unirá entre sí los diferentes captores. La posición exacta de éstos dependerá de este recorrido. Todas las puertas o ventanas que den al exterior se integrarán en este circuito cerrado, particularmente las acristaladas, las que formen parte de una galería o un patio, etc. Estas aberturas quedarán protegidas por un contacto magnético aislado del metal por medio de un blindaje.
Se colocará un captor en algunas puertas interiores, sobre todo en las que el malhechor tendrá que franquear para llegar a los objetos de valor, en el caso de que hubiera podido introducirse por uno de los accesos más vulnerables.
Si bien todas las aberturas de la planta baja son potencialmente peligrosas, no hay que olvidar por ello las existentes en otros puntos de la casa, en la parte de atrás o en la planta superior. Se colocará en ellas un detector de banda magnética o un captor de choque.
Se examinarán las ventanas y balcones del primer piso, sobre todo aquellas aberturas a las que se puede acceder izándose sobre un apoyo o encaramándose a lo largo de un canalón o columna. Estas ventanas tienen que quedar protegidas igual que las de la planta baja y deberán formar parte también del circuito cerrado. Todas estas normas son válidas asimismo para proteger las partes vulnerables de un apartamento: comunicación entre patios y galerías interiores de piso a piso, etc.
Se colocará una alfombra de contacto en diversos puntos estratégicos (especialmente al pie de la escalera o frente a un objeto de valor); se puede colocar
también una pequeña alfombra en alguno de los escalones.
Luego habrá que decidir dónde se instalará el cuadro de mando. Debe hallarse fuera de la vista y no muy alejado de la puerta de entrada. Así se podrá salir después de haber puesto en marcha el sistema. Se fija el estuche o caja en el lugar elegido (una pared o tabique, un armarito escondido, etc).
En lo que concierne al tendido de cables, recuérdese que todos los conductores (de alimentación, interconexión y de alarmas) deben quedar disimulados para eliminar tentativas de neutralización. Los cables de circuito abierto para las alfombrillas de contacto podrán pasarse por debajo de una moqueta o del pavimento que revista el suelo.
En los puntos en que el circuito tenga que salvar una puerta, se pasa el conductor por debajo de la alfombra o se rodea el marco de la puerta. También puede realizarse con un flexible especial que suele venir en todos los kits. El cable de alimentación y los conductores de empalme de la alarma quedarán disimulados a nivel del suelo (haciéndolos pasar por debajo del entarimado o moqueta o por detrás de los zócalos). Los cables muy vulnerables podrán empotrarse en una roza hecha en la pared.
No es necesario, en cambio, disimular los cables de un circuito cerrado. Del tipo “autocontrol”, estos conductores desencadenan la sirena si se corta alguno de ellos. De todos modos, es importante saber que un hilo visible puede indicar a un ladrón la presencia de un captor empotrado en un marco de puerta.
Después de haber instalado los diversos elementos del sistema, convendrá realizar la prueba según las indicaciones del fabricante. Hay que tener en cuenta que ciertos sistemas no prevén la posibilidad de realizar el ensayo de un circuito abierto sin que no se ponga a funcionar la sirena o alarma. Todos los sistemas perfeccionados tienen un timbre poco potente que se emplea en el momento de realizar los ensayos.
Antes de poner en marcha el sistema convendrá avisar a las autoridades competentes para obtener la autorización, si es necesaria, y conocer las prescripciones del lugar, así como para comunicar la identidad de las personas habilitadas para desconectar la instalación.
Los contactos magnéticos son cilindricos o rectangulares. Se colocan en superficies situadas junto a la puerta o en su marco (eventualmente se empotran).
Los captores de laminilla metálica se ven fácilmente y desalientan al malhechor. Sin embargo, actualmente se prefieren los de choque para proteger las ventanas.

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