Como pintar paredes exteriores

Pintura de las paredes exteriores.
•  Preparación de las paredes de ladrillos nuevos
•  Superficies pintadas
•  Soportes húmedos
•  Superficies degradadas
•  Pinturas de exterior
•  Aplicación de la pintura con brocha o con rodillo
•  Acceso a las superficies altas.

La mayoría de rodillos están preparados para empalmar unos bastones que sirven para llegar a sitios muy altos con el fin de facilitar así la aplicación de la pintura en superficies exteriores sin necesidad de recurrir a una escalera.

Los principios que hay que tener presentes para pintar una fachada son idénticos a los que se requieren para pintar cualquier otra superficie. La diferencia estriba en las dimensiones que hay que cubrir. Como en todo trabajo de pintura, la calidad y la solidez del acabado dependen en parte de la preparación del soporte, que será diferente según el tipo de pared que haya que pintar.

Pared con ladrillos nuevos:
El hormigón, el revocado con mortero de cemento y el enlucido con argamasa se tratan del mismo modo que un ladrillo nuevo. Se empieza eliminando el polvo y los residuos con una brocha de cerdas duras y se rascan los residuos de cemento o de hormigón que hubiesen podido quedar en la fachada. Se eliminan todas las eflorescencias de aspecto algodonoso que aparezcan; éstas se deberán a la humedad de la pared. Si se pinta encima de ellas, se producirán resquebrajamientos en la pintura. Se eliminan, pues, con una brocha de cerdas duras y se espera unas dos semanas para asegurarse de que no volverán a aparecer. Si existen mohos, se pasa por la superficie de la pared un producto fungicida adecuado. Luego se rascan las partes atacadas y se da una mano de algún producto hidrófugo. Se rellenan las fisuras profundas y los agujeros con un mortero de cemento y arena. Si se trata de un hormigón desencofrado, será necesario desengrasar la superficie, ya que podrían quedar restos del desmoldeante empleado.

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