Marmolado de objetos

Muchos objetos, sobre todo de metal y de cristal, deben llevar una mano de pintura emulsionada antes de ser decorados. Aunque el blanco es seguramente el mejor para que destaquen los colores, se pueden emplear otros tonos para lograr un mayor contraste. Si se desea que el cristal conserve su transparencia, dar la primera mano con un apresto de color oro en lugar de pintura. Este apresto se vende en tiendas de arte.

Las velas se jaspean directamente.
En lugar de colocar los objetos sobre la superficie del agua como se hace con el papel o la tela, sumergirlos completamente, ya que toman el color al pasar por los colores flotantes de la superficie. Nunca hay que pasar los objetos por encima del agua, ya que entonces tomarían demasiado pigmento. Si el recipiente es lo suficientemente grande, se pueden jaspear varios objetos introduciéndolos con rapidez uno detrás de otro. Al sacar los objetos del recipiente, retirar los colores de la superficie hacia los lados para que las manchas no se superpongan. En ocasiones hace falta un poco de ingenio para lograr que todo el objeto se introduzca en el agua.

Las velas, por supuesto, se sujetan por la mecha. Los objetos redondos como los huevos de madera necesitan un tornillito en uno de sus extremos para sujetar allí un cordel. El agujero se puede tapar luego con una selladora de madera o pintándolo. Las cajas pueden llevar una cinta pegada en su interior que se emplea como asa temporal, mientras que un alambre o una percha de alambre doblada introducidos en una botella permiten sostenerla mientras está en el baño. Para dar mayor durabilidad y brillo al jaspeado, barnizar los objetos con un mínimo de dos manos de barniz plástico, lijando entre una y otra.

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