Encuadernación sencilla

Cambiar unas tapas deterioradas o encuadernar una serie de fascículos son trabajos que se pueden llevar a cabo fácilmente, sin ayuda de nadie y sin necesidad de instrumentos especiales.
La exigencia de encuadernar fascículos, entregas o viejos cuadernos escolares se presenta periódi-camente cuando se trata de poner orden en los papeles que se guardan y se quieren alojar dentro de una librería como otro elemento cualquiera de fácil localización. Por lo tanto es interesante saber afrontar este trabajo, amparándose en un sistema que sea bastante sencillo y que esté al alcance de todos. Con un poco de paciencia, cualquiera puede encuadernar todo lo que desea e incluso remplazar las tapas de libros viejos o estropeados.

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