Guijarros, cantos rodados, piedras y mosaicos

Las bases de cantos rodados como los que se ven permiten recubrir zonas en donde las plantas no crecen debido, por ejemplo, a la falta de sol. Las piedras, elegidas en función de su tamaño y color, se podrán adquirir en centros de jardinería o en un lugar de extracción de arenas. Con paciencia se puede arreglar una calle a base de cantos rodados o de guijarros cuidadosamente elegidos y formando un mosaico. Las piedras deben descansar sobre un lecho de hormigón. Lo importante es elegir cuidadosamente cada uno de los cantos rodados, de modo que, una vez dispuestos todos, se logre una superficie uniforme.
Una avenida de piedras sin pulir, no es tan fácil de realizar como puede parecer a primera vista. Estas piedras se pueden obtener en canteras, pero hay que saber elegirlas atentamente, procurando que tengan siempre un lado plano que pueda emplearse para establecer una superficie.

Una vez dispuestos, estos elementos deben combinar más o menos con los que los rodean, de manera que resulte un conjunto lo más regular posible. Unas avenidas con piedras sin labrar proporcionarán un gran encanto a los jardines con árboles y matorrales, evocando un lugar rural al que el jardín, por pequeño que sea, le conferirá mucho carácter. Una parte de su atractivo procede de las hierbas y las plantas que crecen libremente entre las piedras. Pero también en este caso convendrá combatirlas, aunque sea parcialmente, para que no acaben invadiendo toda la avenida, que de esta manera resultaría resbaladiza.

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