
Como indica la planta (A) la distribución del equipamiento, que sigue un orden lateral, se complementa con una mampara corrediza que aisla el sector más íntimo de la zona de acceso. En ésta se instalará, del lado opuesto al lavabo, el placard y, automáticamente, el espacio intermedio de circulación queda definido también como área para vestirse.

El vestidor.
En efecto, ¿por qué no llevar el guardarropas al baño creando, a la vez, un cuarto de vestir? Naturalmente, el proyecto sólo podrá aplicarse en ambientes espaciosos, de construcción antigua o moderna, sin incrementar el presupuesto del plan de subdivisión funcional que resuelve el uso simultáneo de las dependencias del local.

Armarios vestidores.
Esta idea es en cierto modo la contraparte del dormitorio provisto de amplios guardarropas que exigen, además, ún espacio complementario para poder vestirse, que se toma, generalmente, al pasaje de circulación.