
Una cocina con barra.
Abrir un pasaplatos en el tabique.
Necesitarás
MATERIALES:
• Tablero de pino de listones encolados, preferiblemente barnizado.
• Espigas de 8 mm y adhesivo de montaje resistente a la humedad, e Yeso para remates.
• Escuadras metálicas, tomillos de acero y pintura plástica.
HERRAMIENTAS:
Plomada trazadora,
sierra manual, taladro atornillador, brocas de widia y de madera, espátula, lija de grano medio y rodillo de esmaltar.
Practicar una abertura entre el salón y la cocina hará que ésta se vuelva más acogedora. Si, además, aprovechas el hueco para instalar un barra, ampliarás el espacio a ambos lados.
Amenudo, los tabiques que separan las estancias de una vivienda son simples paneles de escayola o yeso (o tabiques de ladrillo) que no tienen ninguna función sustentadora, sino que simplemente sirven para dividir los espacios. En el caso de una pared divisoria entre cocina y salón, puede aprovecharse la circunstancia para abrir un amplio vano en dicha pared y así comunicar las dos estancias, sin llegar a unirlas en su totalidad.
Las barras estilo americano, además de resultar muy decorativas, son muy prácticas para hacer comidas rápidas, desayunos, aperitivos… o, simplemente, para disfrutar de la compañía del que está cocinando sin tener que ocupar espacio en la cocina. En nuestro caso, hemos optado por instalar una barra de madera sobre el corte de la pared, con una pequeña balda inferior (que puede servir como especiero, para tazas, servilletas, trapos…) que hace las veces de refuerzo a la hora de sujetarla.
Si el muro que quieres “recortar” es de carga (también llamado “pared maestra”), antes de hacer nada, no olvides consultar a un profesional sobre la viabilidad de la obra y los permisos necesarios. En el caso de que la pared no supere los 7 cm de grosor y no albergue ninguna viga de carga, es una pared de distribución y puedes modificarla sin riesgo.

Antes de empezar esta tarea, conviene asegurarse de que no falta nada en la instalación de las cañerías conductoras y de desagüe. Fijarse que haya tomas de agua para todos los artefactos en los lugares adecuados y conexiones o posibilidades de realizarlas para que cada uno desagote convenientemente. Ha llegado el momento de presentar todo. Presentar en este caso significa poner provisoriamente cada cosa en su lugar. El mueble bajo mesada, la mesada, la pileta, los demás artefactos, etc. Medir y observar no serán pérdida de tiempo sino por el contrario, ganancia. Las mesadas de mármol o de mármol reconstituido vienen con el agujero donde calzar la bacha mientras que las de aglomerado revestido con laminados plástico suelen venir “ciegas” para que quien va a instalarlas pueda hacer el agujero en el lugar más conveniente. Esta tarea parece complicada pero no lo es, sobre todo si se cuenta con herramientas apropiadas. Primero se marca el contorno de la bacha en el lugar donde irá instalada. Con una mecha de 10 a 15 mm se realizan cuatro agujeros, uno en cada ángulo, para saber donde empezar y terminar el corte. Con la ayuda de una sierra caladora se realizan los cuatro cortes uniendo los cuatro agujeros y una vez finalizado este trabajo se escofinan los bordes, se coloca una porción abundante de silicona o masilla plástica y se calza la bacha en su lugar, presionando con fuerza y se limpia el excedente con un trapo húmedo. Es el momento de atornillar o calzar los clips de sujeción por la parte interior de la mesada. Con taladro y sierra de copa se practican dos agujeros en el lugar donde se instalará la mezcladora si es del tipo para mesada. Hay que tener cuidado de medir bien para que las canillas entren en su sitio sin demasiada holgura, pero sin esfuerzo. Estos grifos vienen con tuercas y arandelas apropiadas para evitar que el agua escurra hacia abajo. También se acompañan unas arandelas embellecedoras cromadas que disimularán pequeñas imperfecciones de los agujeros. Coloque el mueble en su lugar y proceda a armar el sistema de desagote y conéctelo al caño correspondiente. Si el mueble tiene respaldo será necesario hacerle un agujero para poder realizar la conexión. Con los flexibles apropiados conecte la boca de agua fría a la canilla derecha y la caliente a la izquierda. Si hubiera alguna duda sobre la posibilidad de que la cañería estuviera algo sucia, conviene abrir la llave de paso y dar un golpe de agua para expulsar restos de material. Esto es mejor hacerlo antes de conectar las canillas mediante los flexibles.
Limado de bordes para el calce de la pileta. Sierra de copa. Un agujero para monomando.
Colocación de la pileta sobre un cordón de silicona. Rellenado de imperfecciones en los bordes para evitar filtraciones.
Tubería y salida de desagüe, juntas y clips. Encaje del grifo y ajuste por la parte de abajo de la mesada.
Trabajo terminado, con accesorio.

Grifería.
Existen tres alternativas. La primera es tener una canilla para agua fría y otra para agua caliente. Fácil es entender, que este sistema es muy incomodo cuando de lavar los platos se trata. Para obtener agua templada habrá que tener a mano un recipiente o el tapón de la pileta. Casi siempre se termina comprando un conector de goma que une ambas canillas y tiene una salida común que actúa como mezcladora. Demás está decir que de estético no tiene nada, y que al poco andar la goma se dilata y cada dos por tres se suelta de una de las canillas. La segunda alternativa mucho más práctica y elegante es elegir un grifo mezclador que puede ser de pared o de mesada pero en ambos casos tendrá un caño móvil de salida, el que puede ser dirigido y nos suministrará el agua a la temperatura deseada ya que interiormente mezcla la fría con la caliente.
Por último, falta mencionar al grifo o canilla monomando el que requiere un solo agujero en la mesada e igualmemte está provisto de un caño móvil para dirigir el chorro de agua a donde se lo necesite. Muchos de estos monomandos vienen provistos de una válvula a disco de cerámica que solo necesitan un pequeño giro para funcionar. Normalmente el movimiento arriba – abajo abre el paso y el movimiento derecha – izquierda cambia la temperatura. Al comprar las canillas hay que fijarse en el tipo de terminales o bocas de las cañerías. Por regla general se usan de 1/2 pulgada y habrá que verificarlo para comprar los dos flexibles de conexión. También es bueno saber la distancia de la boca a la canilla para comprarlos del largo adecuado. En el caso de los monomandos hay que atenerse a las instrucciones del fabricante..

La pileta:
La ubicación de la pileta es el primer problema que se nos presenta. Muchas veces viene condicionada por la mesada y el mueble bajomesada pero conviene estudiar y resolver donde queremos instalarla para proseguir con la determinación de las bocas de agua fría y caliente. Después viene la decisión sobre los otros electrodomésticos, un fregadero para ropa si es necesario, y hasta una canilla para el patio o jardín. La pileta de la cocina, sea de una o dos hachas, soporta mucho uso y si la cocina es suficientemente amplia convendrá plantearse la necesidad de instalar otra pileta donde lavar o dejar en remojo alguna ropa, limpiar los pinceles si se está pintando o simplemente lavarse las manos. De esta manera, a la hora de preparar la comida, siempre tendremos limpia y desocupada la de lavar los platos.
Hay mucho para elegir a la hora de comprar una pileta aunque la elección más corriente es el acero inoxidable debido a su precio y larga duración Las de cerámica vitrificada disponibles en varios colores son también muy duraderas y fáciles de limpiar pero pueden ser afectadas por golpes inesperados que producen “cachaduras” en el esmalte. Otras piletas, más económicas se presentan en materiales sintéticos en varios colores y diseños, con una sensación de mayor calidez al tacto pero a la larga son más difíciles de limpiar. Más datos sobre cocinas y decoracion de cocinas ver decoracion interiores.
Si la cocina es antigua lo más probable es que la pileta no vaya encastrada en la mesada. Lo mejor será deshecharla y comprar una mas acorde con el aprovechamiento del espacio y con mayor facilidad a la hora de limpiarla. De las que calzan en la mesada, encontrará varios modelos: con una sola hacha, con dos iguales, con dos, una más grande y otra pequeña, y también un modelo más reciente de dos bachas pero esquinadas, vale decir que van aplicadas en el rincón. Una buena elección pasa por evaluar la frecuencia en el uso de la cocina, los habitantes de la casa, etc. Por regla general una bacha grande para lavado de cuber-tería y una más pequeña para escurrir son suficientes. Al comprar una pileta compruebe que lleva o le suministren todos los accesorios necesarios, incluyendo las sopapas y el kit del sifón listo para conectar al caño de desagüe.

Tuberías de desagüe.
Del mismo modo que con el suministro de agua, una cocina ya existente tendrá su desagüe conectado a la pileta, pero puede que esté en el lugar inadecuado para su nueva ba-cha. En este caso será necesario plantear uno nuevo o si se pudiera, prolongar el ya existente. El desagüe de la pileta y de los electrodomésticos de lavado, normalmente se saca por un caño embutido en la pared para descargar en una caja de control que a su vez está conectada a la red general de desagüe (cloaca).
Dos modelos distintos de monomando: esmaltado en colores y cromado.
Un sistema de fijación de la pileta a la mesada. En todos los modelos la presión se logra ajusfando un tornillo.
Un modelo de sifón roscado, fácilmente desarmable para su limpieza.
Modelo de mezclador a con dos llaves cromadas de agua fría -caliente. La mesada es de acero inoxidable.

Suministros de agua:
En una cocina existente, las tomas de agua ya están instaladas, aunque no necesariamente en el lugar adecuado.
En una ampliación habrá que pensar donde conviene instalar las bocas de agua fría y caliente, conforme a los artefactos a instalar.
Si se trata de una cocina existente es muy probable que las cañerías sean de plomo y conviene sustituirlas, o que el agua caliente se abastezca de un calefón de gas anticuado que igualmente no quiera utilizarse. De modo que es muy importante tener en cuenta la plomería antes de iniciar una remodelación de la cocina.
Agua fría:
Las casas o departamentos tienen tres posibles suministros de agua: directo, en el que todos los grifos se alimentan de agua fría de la red principal; indirecto, en el caso de que el agua provenga de un tanque ubicado en la terraza; o mixto, donde el agua fría entra por la red de calle y desde el tanque se suministra el agua que alimentará al circuito de caliente.
Independientemente del circuito que Ud. tenga en su casa, al menos será necesario tener una canilla de agua fría en la cocina que le provea de agua potable para beber y preparar los alimentos. De modo que la cañería de agua fría se tomará como una derivación de la red principal después de la llave de paso de entrada a la casa. Por si en el futuro fuera necesario, conviene colocar otra llave de paso en la cocina, con lo que el circuito quedará independiente de la red.
Agua caliente:
Si la cocina está próxima al baño, el mismo circuito suministrará agua caliente a ambos. De lo contrario habrá que pensar en un termotanque o en un calefón independiente para la cocina. Si deseas ver modelos de cocinas te recomendamos decoracion habitaciones.
Lavarropas y lavaplatos incorporan habitualmente un calentador de agua eléctrico. Si no es así habrá que instalar una boca suplementaria que suministre el agua previamente calentada.
Conviene que los caños vayan embutidos en la pared por debajo de la mesada y que ambos lleven una llave de paso para facilitar reparaciones.

Para cambiar la cara a su cocina.
Si hay una habitación en la casa que tiene un uso intenso, esa es la cocina.
Sin embargo, no es recomendable taparse los ojos y empezar a renovarla de arriba abajo sin plantearse seriamente todos los problemas que existen. Cuidar y estudiar las cuestiones de plomería debe ser la primera regla a tener en cuenta en estos casos.
Para empezar bien.
Cuando se piensa en una nueva cocina, sea la existente o producto de una ampliación, lo primero que se debe meditar es en la instalación de servicios básicos entre los que se encuentran los de agua, luz y gas. Es imprescindible plantear no solo qué tomas son necesarias, sino idearlo mucho antes de encargar los elementos o pensar en el azulejado. Errores y olvidos pueden corregirse a posteriori pero serán mucho más costosos desde el punto de vista, tanto de tiempo como económico y será más conflictivo, a la vez que se corre el riesgo de cometer destrozos una vez que lo básico de la cocina ha sido instalada.
En este artículo nos ocuparemos solamente del problema derivado del agua por ser el que condiciona a los demás.

El nuevo material Corian, de la firma Dupont, cada vez se impone más en las cocinas por sus especiales características. Es duro, de superficie lisa y fina, sin poros, y de tacto cálido. Otra de sus ventajas es que los arañazos y cortes, tan frecuentes en la cocina, desaparecen utilizando una lija fina. El metro lineal cuesta alrededor de 300 eu.