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    Herramientas para el aserrado

    De igual modo se podrá realizar el aserrado con herramientas manuales como con eléctricas. La diferencia estribará en un mayor esfuerzo físico con las manuales y el tener que asegurarse muy bien en el posicionado y en la retención de los tableros antes de poner en marcha la sierra eléctrica. Téngase presente que, en el caso de trabajar de modo inconveniente, por mala posición o por favorecer una pérdida de afianzamiento del tablero, las desviaciones que se produzcan con la herramienta eléctrica en marcha pueden dar lugar a perdidas importantes de material. Por ello resultará útil establecer unas guías de referencia durante la progresión del aserrado. Estas guías pueden consistir simplemente en listones retenidos por herramientas de apriete en cada extremo del tablero que se trocea. En caso de utilizar una herramienta eléctrica para cortar un tablero aglomerado, principalmente, pero también para todos los demás, sobre lodo si son gruesos, es aconsejable recurrir a las hojas con dientes de metal duro y hacer uso de la máxima velocidad de giro de la máquina. Lo ideal sería poder cortar a unas 12.000 revoluciones por minuto.

    Manipulación de tableros

    Los tableros prefabricados de madera se pueden adquirir cortados ya a medida, pero el sobreprecio que alcanzan hace perder ventajas a dicha adquisición. Para conseguir el ahorro hay que afrontar la tarea engorrosa de troceado, ante la cual se debe estar preparado tanto en utensilios como en conocimientos para llevarlo a cabo.
    Lo primero que se hará es reducir el tamaño de un gran tablero a otros que resulten más manejables. Es indudable que si se parte por la mitad o en tres o cuatro partes la superficie (la más normal es de 1.220 x 2.440 mm), que resulla de difícil asentamiento, el troceado se facilitará en gran manera. Ahora bien, sería absurdo realizar un troceado de mitad o de tres o más trozos que no respondieran a un aprovechamiento lo más íntegro posible del tablero. Por lo tanto, lo recomendable es trasladar sobre un dibujo a escala los trozos que se pretende obtener y ver cuáles son las líneas de partición comunes a dos o más trozos, para así establecer los cortes fundamentales a partir de los cuales se conseguirán los demás trozos más pequeños. Estas líneas fundamentales de corte son las que se trasladarán al tablero materializándolas con trazos.

    Trazado y preparación del tablero.
    Cuando se realice el trazado, hay que efectuar los trazos con líneas (o dobles líneas paralelas) que marquen el grosor necesario que se perderá en el aserrado.
    Salvo que se tenga mucha habilidad y se disponga de herramientas y elementos auxiliares de guía, convendrá asegurar algo más que este estricto grosor de corte de hoja de sierra, pues hay que contar con eventuales desviaciones que originarán rectificaciones.
    Independientemente del tipo de herramienta, se tendrá en cuenta la clase de tablero que se va a trocear. Los tableros aglomerados sin revestimiento no requieren precaución. En cambio, en los tableros chapeados, plastificados o que tengan cualquier revestimiento, es importante, para evitar astillados o desportillados de dichos revestimientos, tomar una precaución elemental: realizar un corte con un cúter o formón siguiendo la línea de corte o bien, en el caso de los tableros plastificados, cubrir la mencionada línea de aserrado con una tira adhesiva que se podrá arrancar inmediatamente después de haber realizado el corte.

    Obras: Mesa extensible

    Fase 1.
    Trasladar a todas las piezas las mediciones para realizar el troceado con una sierra de costilla, de acuerdo con las dimensiones indicadas (ver Listas de troceado”). Por lo que atañe al marcado de los tableros, es conveniente realizarlo en ambas caras de éstos (paneles centrales G y alas H). Para ello se efectúa una incisión a lo largo del trazado con un cúter o un formón afilado resiguiendo una regla metálica. De esta manera se evitará que se produzcan astillados, cosa inevitable con serruchos aunque se utilice uno de dientes finos. Hay que dejar un margen de seguridad en los cortes para no ocasionar daños en las superficies rechapadas. Una vez cortadas todas las piezas, se lijan los cantos recién troceados con papel de lija de grano medio y, después, fino. Realizarlo apoyando el papel de lija contra un taco de lijar bien plano.
    A continuación se marcan y se realizan los agujeros de 9 mm de diámetro y 15 mm de profundidad para el alojamiento posterior de las clavijas. Esta operación se efectúa en los regruesos largos A2 y A7 siguiendo las indicaciones. Se marcan y realizan las entallas para alojamiento de los dedos en los regruesos largos A3 y A6, de acuerdo con las dimensiones señaladas. La madera sobrante se elimina practicando un agujero de 9 mm de diámetro y 10 mm de profundidad, en ambos extremos del rebajo, y eliminando lo que pudiera quedar entre ambos taladrados mediante un formón de 6 mm de boca.
    Se corta la varilla para clavijas en cuatro tiras de 25 mm. Se proporciona un tinte de acabado en los regruesos A, B, C y D. En el ejemplo se ha recurrido a un tinte muy oscuro, pero pudiera no desearse este contraste y en dicho caso se dará a la madera el que se desee una vez realizado el montaje de toda la mesa. Se da cola blanca a los cantos de los paneles centrales G y de las alas H para poder fijar los regruesos largos A. Se consolida el encolado hincando pequeñas puntas sin cabeza de 50 mm de largo, procurando que todos los cantos coincidan y queden bien enrasados los
    ángulos. Se botan las puntas y se elimina la eventual cola que haya rezumado por las juntas. Se encolan y clavan los regruesos B a los cantos laterales de los paneles centrales, y los regruesos C a los cantos de las alas, del mismo modo que se ha descrito para la fijación de los regruesos largos. Se proporciona cola a los agujeros para las clavijas en los regruesos largos A2 y A7 y se insertan las clavijas con ayuda de una maza o de un martillo (en este caso es conveniente intercalar un trozo sobrante de madera). Se dejan dichas clavijas de manera que sobresalgan 10mm.
    Fase 2.
    Se realiza el trazado del perfil del travesano central de acuerdo con las indicaciones de medidas que se proporcionan y se elimina la parte
    sobrante con ayuda de una sierra de costilla o un serrucho de dientes muy finos. Se pasa papel de lija de grano medio y luego fino por las superficies que se acaban de cortar. Se procede al marcado y después a la perforación de los agujeros de 5 mm de diámetro a 50 mm de cada extremo del travesano central, avellanándolos para que alojen las cabezas de unos tirafondos de cabeza plana de 6 mm de grosor. Se marcan y se taladran los agujeros de 12 mm de diámetro y de 55 mm de largo en el travesano central, de acuerdo con las dimensiones indicadas; a continuación, a través del centro de dichos agujeros, se practica una perforación de 5 mm de diámetro que acabe de traspasar el travesano central.

    Madera parece cemento

    Renovar las paredes o darles terminación es muy sencillo usando un revestimiento presentado recientemente por ETERNIT. Se trata de Siding Cedar, listones de 3,66 m de longitud x 0,19 m de alto que tienen apariencia de madera, por la textura veteada pero en realidad, su constitución es cementicia. Se presenta en dos espesores diferentes: 8 mm y 6 mm. Cada tira del primero pesa 12,5 kg en tanto que el más fino alcanza los 9,4 kg.
    La colocación no ofrece ninguna dificultad pudiendo realizarla cualquiera que tenga un poco de habilidad manual y un mínimo conocimiento del manejo de la plomada, el nivel y un par de herramientas como la amoladora y el taladro.

    Sin importar el tipo de pared que sea y ni siquiera si tiene humedad, para revestir con Siding Cedar será necesario colocar unos listones de madera o perfiles chapa cada 40 cm y desde abajo hasta la altura total a cubrir.
    Se comienza a colocar desde abajo atornillando cada tira de Sindig Cedar de manera que al colocar la segunda, tape los tornillos de la primera. Los cortes de sobrantes se realizan con amoladora y disco diamantado.
    El acabado puede darse con látex, sintético o pinturas plásticas a gusto aprovechando el texturado imitación veta de cedro.

    Después de esto, hay que olvidarse de los descascaramientos, caídas del revoque, rajaduras y también de las formaciones de hongos, plagas, roedores, ele.
    Además es resistente a la humedad, no se pudre ni se oxida, aguanta la intemperie sin deformarse con los cambios de temperatura y es incombustible.
    Siding Cedar es duradero y resulta muy económico por la facilidad con que se coloca y por el servicio que presta.

    Una idea en hierro y madera

    Para nuestra jardinera emplearemos dos materiales básicos, la madera y el hierro. Este último puede ser de forja o simplemente una pletina de hierro acerado que se trabajará sin esfuerzo y con pocas herramientas. Para recubrir la estructura emplearemos listón de madera al que previamente habremos tratado para evitar que se pudra o se deteriore, con la humedad y el sol.

    1-Emplearemos madera maciza que cortaremos conforme a las medidas especificadas en la figura. En uno de los extremos dibujaremos un semicírculo al cual recortaremos y lijaremos las aristas.
    2-La madera debe ser tratada con cualquier producto de los que existen en el mercado contra la humedad. Más tarde barnizaremos cada pieza con barniz naval.
    3-La estructura interior metálica está formada por una pletina de 3 cm de ancho por 3 mm de grosor. Bastará una sierra de arco para efectuar los cortes necesarios.
    4-Sobre la varilla recta marcaremos los lugares donde tendremos que perforar para introducir a través de ellos los tornillos con que sujetaremos los listones.
    5-Cuando se trata de realizar múltiples agujeros en una chapa de hierro o acero, nuestra recomendación es que se emplee una mecha de calidad probada. De esta manera tendremos gran resistencia a la fricción y mayor duración.

    6-Para unir los aros con las tiras verticales se puede emplear dos sistemas: Mediante una soldadura eléctrica o de forma más fácil, con unos remaches pop.
    7-La chapa también tiene que protegerse contra la intemperie. La forma tradicional consiste en el empleo de un protector de minio recubierto en un esmalte sintético exterior. Hoy en día contamos en el mercado con pinturas que incluyen los dos tratamientos en uno: antióxido más sintético.
    8-Con la pintura y el barniz seco, atornillaremos cada listón en el agujero realizado anteriormente. En la parte inferior todas las piezas van unidas, y en la superior quedan unos milímetros entre ambas.
    9-Para que los listones no toquen en el suelo, colocaremos una cruz de madera en la parte inferior. Naturalmente ésta también ha de ser tratada
    convenientemente contra la humedad.
    10-Otro ejemplo de la utilidad de este artefacto es la posibilidad de emplearlo como papelera o bien para recoger las hojas en las labores de limpieza, evitando que el aire las vuelva a desparramar. Hay numerosas utilidades que se pueden dar a este recipiente.

    Las navidades y la madera

    La calidez inigualable de la madera es por sí una fiesta para los sentidos. Desde su olor a foresta, a bosque vivo, pasando por el efecto visual del resalte de sus vetas hasta esa sensación de tibieza que nos envuelve cuando pisos y techos están trabajados con la nobleza de su materia, todo ese conjunto nos invita a entregarnos, a sentirnos rodeados de su calor. Pongamos madera en nuestros días, en las pequeñas y las grandes cosas que nos rodean. Acariciarla es recibir una caricia. BRICOLAGE & MADERA de la familia Gómez tiene todo lo que el aficionado puede necesitar para la realización de personales regalos navideños.

    Sillas, banquetas, mesas, atriles, soportes, vitrinas, siluetas en madera, bols torneados, especieros, revisteros y un inacabable etcétera, ya que periódicamente los productos se renuevan gracias a la creatividad y disposición de sus dueños y el personal que les ayuda. Por otra parte, quien se dedique a las artes decorativas encontrará todos los elementos necesarios para realizar cualquier trabajo, desde lijas hasta lacas y pinturas de acabado. Además, los cortes a medida realizados por personal especializado son de un valor inapreciable ya que le permiten a los bricoladores que disponen de poco espacio hacer las tareas de carpintería con limpieza y facilidad.

    Una mesa baja

    Una mesita de centro baja resulta siempre útil en una sala de estar. Esta que proponemos puede realizarse durante un final de semana y admite gran variedad de usos. Sobre su tablero revestido de azulejos se pueden disponer todo tipo de objetos.
    De un modo general se puede decir que los ensambles del tablero con los soportes del mismo constituyen el punto más delicado de la construcción de una mesa. Estos ensambles deben ser sólidos y al mismo tiempo estéticos. El problema en este caso se ha invertido. Se han encolado unos rectángulos de corcho sobre un soporte alistonado y en la base del tablero un cuadro contrachapeado sustituye a las tradicionales patas. El resultado es un mueble estable y el montaje resulta muy sencillo.
    Los tableros de la base se atornillan sobre unos listones que refuerzan la parte interior del ángulo. Estos listones también se encolan. Los ángulos exteriores quedan protegidos por un guarnecido de madera o de plástico en forma de L.
    El alistonado sobre el que descansan los azulejos queda retenido por un soporte de madera blanda atornillado en la parte inferior. El conjunto se encaja en los rebordes de los guarnecidos en ángulo. Los rebordes laterales del tablero son de madera dura; se clavan y se encolan.
    Los rectángulos de corcho se recubren con varias capas de barniz de poliuretano quedando así la superficie completamente protegida.
    Si se prefiere un conjunto más ligero y más abierto se pueden recortar los paneles laterales que forman la base.
    Para integrar la mesa en el conjunto de la decoración del local se pueden encolar trozos de tela de tapicería sobre el tablero.
    El bricolador podrá realizar a su gusto la decoración y los revestimientos del tablero y de los laterales.

    Escuadrado de madera paso a paso

    1 Se desliza la escuadra a lo largo de la pieza para determinar en qué punto se produce entre dos caras la mayor aproximación a un ángulo de 90°.
    2 Se marcan a continuación las dos caras de referencia (cara y lado). Los trazados siguientes deben rea/izarse a partir de esta referencia.
    3 Posición de la escuadra para realizar los trazados de corte. Si éstos se han hecho a lápiz, se alineará la escuadra sobre ellos.
    4 El gramil se gradúa aflojando la cuña; a continuación se sitúa la punta de trazar a la distancia conveniente y se aprieta de nuevo la cuña.
    5 Para el ajuste final, se mantiene así el gramil y se golpea el listón firmemente. Las distancias se comprueban con la regla.
    6 Para trazar con el gramil se aplica éste y se oprime ligeramente, desplazándolo hacia afuera, guiándose contra el lateral de la pieza escuadrada.
    7 Si no resultan divisibles las partes deseadas, se traza una oblicua, se marca y se trasladan las referencias; se repite la operación en el extremo opuesto.
    8 Se puede proceder al trazado a partir de las referencias anteriores uniendo las marcas de los dos extremos. Si el madero es estrecho se utilizará el gramil.
    9 Un serrucho y dos sierras. De arriba a abajo: sierra de madera para usos generales, sierra de espiga y serrucho de cola de golondrina.
    10 Se frotan ambas caras de la sierra con cera o jabón blanco; esto facilitará el avance de la hoja, sobre todo si se trabaja con madera húmeda.
    11Para iniciar el aserrado se guía la sierra con el pulgar. Se empieza con pequeños golpes y se aumenta progresivamente los movimientos.
    12 Uso de la caja de ingletes. ¿- Se inmoviliza la caja presionando contra la madera del banco o sujetándola entre las mordazas.
    13 Es conveniente apomazar las aristas de los maderos que se deban lijar superficialmente para evitar que se astillen las puntas.

    Escuadrado de madera

    Escuadrado, aserrado y lijado.

    • Diferentes clases de sierras.
    • Medición y trazado de la madera.
    • Uso del gramil.
    • Apuntado del trazo de corte.
    • Técnicas de aserrado.
    • Lijado manual.

    Es conveniente, antes de realizar cualquier clase de trabajo con madera, proceder en primer lugar a escuadrar las piezas necesarias, ya que esto facilitará todo el trabajo posterior. Es importante disponer de las herramientas adecuadas para estas tareas preparatorias, gracias a las cuales se podrá llevar a cabo muchos otros trabajos constructivos. Para algunos, como los muebles que se proponen más adelante en este mismo fascículo, por ejemplo, el bricolador solamente se necesitará un serrucho y un destornillador.
    Hay muchas clases de sierras; cada una de ellas responde a un uso específico. Los más corrientes son los serruchos normales, de punta y de costilla; éstos varían, a su vez, en función de la cantidad de dientes que pueden tener por decímetro lineal así como por el tipo de apertura entre éstos (lo que se denomina triscado).
    El serrucho, en cualquiera de sus diferentes tipos, es una herramienta de la que puede sacar gran provecho el bricolador siempre que se trate de cortar maderos cuya sección no sea extremadamente gruesa o ancha. Para los maderos de gran tamaño es necesario usar sierras de desbastado, de uso menos frecuente.
    Para aserrar se necesita una superficie de trabajo estable. En el caso de carecer de un banco de trabajo se pueden utilizar los denominados bancos de bricola-dor o bien adaptar una mesa de desecho, convenientemente forrada con un trozo de tablero de aglomerado de 5 mm de grosor y provista de algunos gatos o de barriletes para sujetar las piezas que se labran.
    Más adelante explicaremos detalladamente cómo puede construirse un banco de trabajo.

    Medida y trazado de la madera.
    Cualquier error en el trazado de la madera puede conducir a importantes fracasos en los trabajos. Por lo tanto, es conveniente asegurarse de lo que se ha marcado antes de llevar a cabo cualquier troceado.
    Después de haber elegido un trozo de madera, se examina con atención y se busca la cara y el lado que se acerquen lo más posible al ángulo recto (90°) con ayuda de una escuadra; seguidamente se efectúa su marcado con un lápiz. A continuación se procede a partir de estos lados y superficies escuadrados como referencia inicial.
    Una escuadra es un utensilio muy valioso y no es muy caro. Igualmente podemos decir de una regla graduada metálica. Se puede usar la cinta métrica, si bien no nos asegura una exacta precisión para marcar medidas de gran tamaño.
    Conviene, siempre que sea posible, usar exclusivamente la escuadra y la regla metálica, tal como se muestra en las figuras de la letra B. Si se requiere mucha precisión se puede emplear una herramienta de trazado de punta aguda. Este instrumento debe tomar como referencia y seguir el lateral de la regla o de la escuadra. Se mantendrá firme el utensilio de trazado mientras se lleva a cabo el marcado. Si se corta una pieza escuadrada, se marcan las cuatro caras.

    A. Posición correcta para efectuar el aserrado de una pieza de madera retenida entre las mordazas de un banco de bricolaje. Se realiza un movimiento de vaivén accionando el serrucho con la mano libre y procurando mantener la herramienta en un ángulo de 45°. La cabeza se mantiene en la vertical de la línea de avance de la hoja.
    B. Las mediciones se deben realizar, siempre que sea posible, con ayuda de la escuadra y de la regla metálica. Se ganará en tiempo
    y en precisión.
    C. Para efectuar el trazado de una pieza de madera previamente escuadrada hay que actuar respetando el encadenamiento de los trazos en cada una de las caras y lados, manteniendo la escuadra siempre en la posición correcta. Se seguirá el marcado
    de acuerdo con la dirección indicada por la flecha roja del dibujo.

    Casita de madera para el jardín

    BRICOLAJE.
    Uno casita para su jardin.

    Móntese usted mismo una casita de madera para el jardín. Esta es la idea que nos llega de Alemania, en uno de cuyos certámenes internacionales hemos podido apreciar el éxito que tienen estas construcciones en “kit”, es decir, preparadas y listas para solamente montar. Todo viene ya cortado a medidas y numeradas las piezas, con un plano y explicaciones para el proceso de instalación.
    Seguramente muy pronto veremos estos modelos por nuestro país, pues ya existen realizaciones similares. Hemos querido presentar, a nuestros lectores aficionados al Bricolaje, el despiece y distintas fases del montaje, en la seguridad de que podrán inspirarse y llegar a buen término si desean emprender su construcción. Como verá el lector, por las imágenes, se utilizan tablas de gruesa madera, de 3 cm de grosor, machiembradas para su mejor encaje (con ranura y pestaña saliente, alternativamente). Las tablas se encajan en cruz, y partiendo de una base inicial en cuadrado, se van entrecruzando, mediante ranuras-rebaje que llevan las tablas por ambas partes. Por la parte frontal, las piezas cortas se ensamblan en el marco de la puerta. En un lateral hay una ventana, por lo que, a determinada altura, se colocan piezas cortas que ensamblan también con el marco de la ventana. Para realizar el techo, una pieza en triángulo, situada delante y atrás, lleva una hendidura para un grueso travesano, sobre el que luego se fijan una a una las tablas que compondrán el tejado, que luego pueden forrarse con cualquier otro material protector. La puerta es rústica, de tablones verticales, sujetos por atrás en horizontal, y se fija con gruesas bisagras de hierro. La construcción es sencilla y con un poco de ingenio está al alcance de todo buen aficionado. El acabado es muy importante, para proteger la madera con un buen barniz de exterior.

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