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    Instalación de un mezclador

    No suele presentar dificultades remplazar, por un precio módico, los grifos individuales de la bañera por un dispositivo mezclador accionado por un solo mando para ducha y para baño.
    La colocación de un mezclador implica, a veces, además de los trabajos propios de fontanería, tener que intervenir en la envoltura de obra de la bañera y en la fijación del aspersor de la ducha, así como proceder a colocar una cortina o pantalla para evitar salpicaduras.
    Cuando el agua caliente se obtiene mediante un calentador, en primer lugar se interrumpe el funcionamiento de éste y a continuación se cierran los grifos de paso de alimentación de agua fría y de agua caliente. El grifo del agua caliente suele hallarse cerca del calentador.

    En la nueva instalación se pueden aprovechar ciertos elementos procedentes de la instalación anterior. Se separan cuidadosamente los antiguos grifos sin forzarlos y se anota la posición de cada elemento. La tuerca se desliza libremente en el casquillo del racor. Cuando ésta queda enroscada en uno de los vastagos del nuevo dispositivo retiene en la posición adecuada el collar de obturación del tubo de alimentación. No hay que olvidar cambiar la arandela de estanqueidad (de fibra o de caucho). Se elimina cualquier resto existente de la pasta de juntas utilizada anteriormente.
    Si se emplea estopada de cáñamo, se utilizará esta pasta de nuevo. Si el empalme se realiza con un tubo de cobre, bastará emplear un racor recto de compresión.

    La regadera de la ducha puede adaptarse al extremo de una columna rígida (en el centro y a la derecha) o bien a un tubo metálico flexible. En este último caso se puede montar en un aplique fijo, con inclinación graduable o bien, en un soporte que permite deslizaría a lo largo de una varilla.

    Se corta la alimentación de agua y se para el calentador antes de desmontar los grifos. Se afloja con una llave graduable la tuerca que retiene el grifo a la tubería y después la contratuerca. Para Instalar el mezclador se procede de modo inverso. Se sustituyen las juntas de estanqueidad viejas por otras nuevas antes de apretar la tuerca que empalma el casquillo del racor con el vastago roscado del grifo.

    No se debe olvidar comprobar la distancia de separación existente entre los dos grifos individuales antes de adquirir el grifo mezclador. Los detallistas venden un equipo completo en el que se halla incluido el tubo, el rociador y los elementos de fijación. Se empalma todo como si se utilizase un racor recto de compresión en un circuito de cobre.

    Instalacion de fontaneria de una casa

    Sifonamiento y rechazo.
    La concepción de un sistema de evacuación doméstico de una casa tipo chalé o torre o de una casa rústica en un lugar urbanizado es una tarea difícil y que debe obedecer a unas reglamentaciones muy estrictas. Entre otras cosas, queda estipulado el diámetro, así como la longitud máxima, de las canalizaciones de evacuación que unen los diversos aparatos sanitarios con el bajante. Igualmente se estipula para cada tipo de canalización la pendiente correcta que necesita así como la posición del empalme de las canalizaciones con el bajante, unas con respecto a otras.
    Si se observan estas reglas elementales, el sistema de evacuación funcionará perfectamente siempre y cuando no se produzca una obstrucción. Pero, en muchos casos, una concepción deficiente o mal realizada conlleva errores en el sistema. Frecuentemente estos errores se localizan en extensiones que producen defectos ulteriores en los aparatos afectados, como pueden ser un bidet o una ducha.

    Sifonamiento:
    Cuando el tubo de evacuación de un aparato es demasiado estrecho, demasiado largo o con demasiada pendiente, los efluentes que evacúan crean un vacío que resulta suficiente para aspirar la junta hidráulica que asegura la estan-queidad del otro aparato. Los gorgoteos desagradables que se originan después de un vaciado, así como los malos olores que se difunden en una pieza por falta de estanqueidad del aparato, no dejan lugar a dudas. Problemas similares se producen cuando los tubos de vaciado se empalman a ambos lados de una misma columna: el agua evacuada procedente de un aparato aspira el agua contenida en el sifón situado en frente (fig). La única solución consiste en desmontar la ,canalización causante del fenómeno y volver a realizar los empalmes observando las reglamentaciones. Pero, a veces, esto no es posible.

    Rechazo:
    El rechazo es otro signo que revela que un sistema de evacuación ha sido mal concebido. Pero este fenómeno puede producirse también en sistemas complejos, incluso aunque se hayan seguido todas las reglamentaciones. Como origen de un rechazo se halla siempre un problema de presión, que puede concretarse de varias maneras.
    Por ejemplo: bastará que se realicen dos vaciados al mismo tiempo, uno en la parte alta de la columna y el otro cerca del suelo, para que el aire intermedio quede comprimido. Algunas veces esta presión llega a ser suficiente para rechazar el agua hacia otro aparato. Ello explica porqué el agua procedente de una bañera puede invadir a veces una ducha que se halle situada en un piso más bajo o bien en la planta baja. La presión puede igualmente impedir el vaciado procedente de arriba y no evacuar el aparato, incluso durante varias horas, haciendo pensar erróneamente que se trata de una obstrucción.
    No obstante, se intentará localizar la presencia de alguna obstrucción cuando se note algún rechazo; una fluencia insuficiente debida a una obstrucción cualquiera puede ser, a veces, origen de problemas.
    No se adoptará nunca la solución adecuada, es decir, la instalación de una ventilación sobre una canalización defectuosa, hasta que no se haya establecido definitivamente la causa verdadera de las dificultades. El tubo de ventilación se empalmará sobre la evacuación lo más cerca posible del sifón, sin que esta proximidad dificulte el funcionamiento del aparato o del sifón. Por otra parte, esta conducción de ventilación debe establecerse sin contrapendiente, de manera que no pueda servir de vaciado. Luego se eleva verticalmente para desembocar por encima del rebosadero del aparato.
    La cañería puede entonces conectarse al bajante, pero siempre por encima del empalme existente. O bien, si se ve que resultará más sencillo, puede bajar por un codo en “U” y venir a empalmarse por debajo de la conexión del aparato.
    Sistema de evacuación de aguas usadas y sucias con un bajante único. Este puede identificarse claramente así como los diferentes colectores y la red de saneamiento subterráneo. Más cerca del a/baña/, las cámaras de inspección y de interceptación, en las que no habrá otro remedio que intervenir para efectuar las limpiezas necesarias.

    Colectores obstruidos

    Colectores.
    Si se detectan rechazos de aguas usadas en un colector, se comprobará inmediatamente el estado de la cámara de inspección a la que van a parar. Si está vacía, significa que es el mismo colector el que está obstruido por restos y no habrá otro remedio que limpiarlos con la mano.
    Es raro que aparezca una obstrucción en el tubo de empalme de un colector con una cámara de inspección. Si fuese así, es mejor acudir a un profesional.

    como desatascar una tuberia

    Los problemas de evacuación pueden ser desagradables, pero algunos podrán resolverse con bastante facilidad. Muchas obturaciones se pueden desatascar bombeando con una ventosa colocada sobre la boca del desagüe.

    1 Para desobturar un sifón metálico se saca el tapón de registro y luego se retiran los restos causantes de la obstrucción con un alambre curvado.
    2 Para desobstruir un pequeño tubo se introduce un gusanillo flexible hasta el fondo del tubo y se gira la manivela para que actúe el terminal.
    3 Para la limpieza hará falta una llave especial para levantar la tapa de inspección y terminales que se adapten a los calibres de las tuberías.
    4 Se fija una ventosa pequeña como primer elemento del gusanillo y se añade otro u otros elementos. Conviene usar guantes de goma gruesos.
    5 Se gira el gusanillo siempre en el mismo sentido de giro de las agujas de un reloj y se rea/iza de vez en cuando un movimiento de bombeo.
    6 Cuando se ha logrado desobstruir la canalización, se limpia la cámara de inspección con abundante agua para eliminar así todo posible residuo.
    7 Si el sifón de la cámara secundaria está obturado, se saca el tapón de registro para liberar el efluente y luego se procede a la limpieza del sifón.

    Arreglar un grifo

    Detalles útiles.
    Cuando se aprietan de virolas, tuercas u otra clase de dispositivos roscados, no hacerlo con excesiva fuerza: recuerde que los aparatos sanitarios están hechos de un material frágil y que se pueden desportillar o romper.
    Poner mucha atención en colocar de manera adecuada las arandelas intermedias de goma que sirven para evitar los anteriores ¡neo-venientes.
    Aprovechar la ocasión para proceder a la desinfección de la base del grifo remanente.
    Proteger siempre los aparatos sanitarios con trapos para que si caen sobre ellos los grifos u otros elementos metálicos no resulten dañados. Tapar también el agujero de desagüe para impedir que penetre cualquier impureza.

    Grifos de lavabo

    El grifo del lavabo.
    Existen dos tipos esencialmente distintos de grifos para lavabo: el constituido por tres piezas y el monomando.
    ■ El de tres piezas está formado por los dos mandos o manoplas y la boca dispensadora central, en tanto que los monomando forman un grupo compacto con la boca y la manija única.
    Los grifos de tres piezas están formados por dos grifos laterales, empalmados por medio de tubos flexibles a los conductos de agua fría y caliente, respectivamente. Desde cada uno de los mandos concluyen dos tubos hasta la boca, con lo cual se puede realizar la mezcla de agua caliente y fría graduando los dos mandos simultáneamente. Generalmente, el botón que gradúa el tapón de desagüe se encuentra en medio del conducto donde se hace la mezcla, antes de la boca. Un equipo de esta clase suele llevar incorporado también todo-el dispositivo de desagüe.
    ■ En primer lugar se desconectan los tubos flexibles de alimentación, aflojando las respectivas tuercas que consolidan el empalme.
    ■ Por regla general no se dispone de mucho espacio para operar cómodamente con una llave corriente o de pico de loro, ya que la parte posterior del lavabo se halla muy cerca de la pared. Por ello resulta más práctico usar una llave especial con empuñadura en forma de T y brazo semicircular móvil.
    ■ A continuación se desconecta el mando del tapón de desagüe y, operando desde abajo del aparato, se aflojan y sacan las arandelas de goma que retienen la boca y los dos mandos al lavabo. Así se pueden sacar los tres elementos.

    Cambiar grifo

    Los grupos.
    Hay modelos que se montan directamente en el mismo aparato (como el denominado «modelo de columna»), en tanto que otros se montan en la pared.
    ■ Un grifo de columna se puede desconectar del tubo flexible de alimentación soltando la virola acoplada a una tuerca, que es la que lo mantiene retenido a la rosca del tubo situado debajo del aparato.
    ■ El nuevo grifo se monta repitiendo a la inversa la operación de desmontar.
    ■ Para desmontar el grifo viejo, aflojar las dos tuercas que se hallan dentro de cada uno de los mandos (sino están ya al descubierto). Con ello se logra sacar el grifo antiguo pero quedan en la pared, atornillados a los tubos de alimentación murales, dos excéntricas con doble atornillado que permiten la adaptación de cualquier tipo de grupo a los tubos existentes.
    ■ El nuevo grifoíestá provisto asimismo de dos excéntricas, que se montarán en el sitio de las anteriores, buscando la manera de que queden encaradas perfectamente (con la rosca exterior) a la virola con tuerca y a la correspondiente guarnición.
    ■ Proceder al atornillado de las tuercas. Controlar que con el paso del agua cerrado no resbalan gotas por la pared.

    Cambiar un grifo

    CAMBIAR UN GRIFO.
    Se trata de un trabajo fácil al alcance de cualquiera si se tiene la información indispensable. Cabe la posibilidad de montar mezcladores más modernos en lugar de los tradicionales.
    Dentro del concepto general de «grifo» y de «grifería» se incluye una gran cantidad de tipos de dispensadores, erogadores, baterías, grupos, etc., que son los encargados de suministrar agua caliente y fría en los diversos aparatos sanitarios de la vivienda. Desde el clásico grifo de latón hasta los más modernos mezcladores monomando, dotados de control termostático, hay una gran variedad de modelos.
    El grifo de la cocina.
    Normalmente, este es un grifo de tipo frontal, fijado sobre la pared o en el mismo fregadero. Aún quedan muchas instalaciones con doble grifo cuando se dispone del suministro de agua caliente además del de agua fría.
    ■ Lo primero es proceder al cerramiento del paso del agua que alimenta el grifo en el que se va a intervenir, ya sea en un grifo de paso intermedio o actuando en el de entrada de agua a la casa.
    ■ El grifo frontal suele estar fijado mediante una tuerca que se puede aflojar con una llave graduable o con la llave de «pico de loro», girando en el sentido contrario a las agujas del reloj. Si se resiste, no hay que forzar: recurra a un líquido allojatodo.
    ■ Una vez sacado el grifo, nos encontraremos con la boca, roscada internamente, de la conducción de agua. Su diámetro será, casi con toda seguridad, de 1/2 pulgada, medida estándar para conductos roscados.
    ■ Limpiar los eventuales residuos de estopada que pudieran quedar, aplicar dos o tres vueltas de cinta de tefión alrededor del roscado macho del nuevo grifo y dar las primeras vueltas a mano. A continuación, apretar con la llave después de haber intercalado un trozo de tela o de plástico en las mordazas para no rayar el nuevo grifo.

    Cambiar un grifo

    Cambio de zapatilla.
    ■ Cerrar el suministro de agua del grifo que se va a arreglar mediante la llave de paso del sistema en que se opera o, con una mayor seguridad, accionando la llave de paso general.
    ■ Vaciar el agua que pueda quedar en el conducto de alimentación del grifo.
    ■ Quitar los elementos embellecedores o de recubrimiento del cuerpo móvil: discos (de color azul o con una F; de color rojo o con una C); capuchones o fundas, etc. Nota importante. Al actuar con llaves y destornilladores sobre estos elementos, tener cuidado en no perjudicar el cromado o tratamiento superficial del latón, que se raya o estropea fácilmente.
    ■ En ocasiones se tendrá que sacar la manija antes de extraer la caperuza de recubrimiento del grifo. Una vez ésta separada, se volverá a colocar la manija en su sitio para accionarla al realizar las pruebas.
    ■ El cuerpo móvil se podrá aflojar y quitar del cuerpo fijo desenroscándolo con ayuda de una llave que corresponda al
    calibre de la tuerca (cuadrada o hexagonal) integrada en la parte exterior del cuerpo móvil. Es preferible una llave fija, pero exaeta, a una llave graduable. Las aristas de la hembra quedarán dañadas si la boca de la llave no corresponde exactamente a su calibre y tiene holgura.
    ■ Sacar el cuerpo móvil después de haberlo desenroscado. Comprobar el estado de la zapatilla y, aunque parezca que está en buenas condiciones, remplazaría, ajusfándola según convenga. Imprescindible. Tener siempre a mano recambios de zapatillas de los distintos grifos de que está equipado su sistema de agua.
    ■ Volver a colocar el cuerpo móvil con la ayuda de arandelas de estanqueidad, estopada o cinta de teflón, apretándolo convenientemente, y, después de haber vuello a abrir el paso de agua, comprobar si el grifo funciona correctamente. La obturación debe lograrse sin necesidad de apretar la manija con demasiada fuerza.
    ■ Si todo es correcto, proceder a remontar los elementos embellecedores o de cubrimiento de manera inversa a como se ha hecho anteriormente.
    ■ El grifo ya está reparado. Accionar la llave de paso y dejar circular el agua durante unos instantes para eliminar las impurezas que hayan podido quedar.

    Reparacion de grifos

    SUSTITUCIÓN DE LA ZAPATILLA.
    1. Para sacar la caperuza-manija hay que localizar la cabeza del lomillo que la fija. En este caso hay que levantar un tapón colocado a presión.
    2. Una vez descubierto el tornillo de retención de la caperuza, se desatornilla. La cabeza puede ser cruciforme o en talla diametral.
    3. Se saca la caperuza tirando hacia arriba. Si ofrece resistencia se puede ejercer palanca con el destornillador apoyado contra un trozo de tela.
    4. Puede ocurrir que en algunos modelos se tenga que sacar otra caperuza que resguarda la parte superior del cuerpo móvil.
    5. Una vez puesta totalmente al descubierto la parte superior del cuerpo móvil será fácil aflojarla con una llave fija o graduable. No forzar, i Asegurarse que la boca de la llave encaje bien!
    6. Con una llave pequeña o unos alicates aflojar la tuerca que sirve para retener la zapatilla. En algunos modelos la zapatilla está a presión.
    7. Se inserta la nueva zapatilla, ajusfándola según el modelo, y se procede al montaje siguiendo los pasos en sentido inverso.

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