Archivos para Colocar moquetas Categoría

    Pasto sintetico

    Las moquetas tipo césped se manipulan y cortan sin dificultad para poder realizar los ajustes que sean necesarios, según el contorno de la superficie en donde se instalan. Con ayuda de la cuchilla en forma de hoz de un cúter, los cortes rectos o sinuosos se llevan a cabo con toda precisión.

    Alfombra moqueta

    Análogamente, en pleno panel se podrá realizar un vaciado o ranura con abertura de 90°, cuidando en no llegar hasta la moqueta para doblar los dos lados y conseguir una pieza en ángulo recto para forrar una esquina, sin necesidad de tener que recortar dos paneles y entregarlos a tope con una solución de continuidad muy evidente. Incluso realizando varios cortes longitudinales paralelos entre sí por el revés del panel se podrá conseguir el que éste pueda conformarse alrededor de una superficie curvada o irregular.

    Bricolage online

    En la colocación de baldosas sí procede por el sistema de hiladas verticales y procurando que tanto la baldosa superior como la inferioi carguen por lo menos 5 cm más allá de las líneas que se hayan establecido en la pared como límites (el ángulo que forma la pared con el techo c con el suelo, o también cualquier otra línea entre ambos ángulos, para dar lugar a una especie de cornisa o a un zócalo).
    El objetivo de esta previsión en exceso tiene como fin el tener que ajus-tar, recortándola, la moqueta en cada extremo de cada hilada.
    Desde luego si se traza una línea perfectamente establecida a nivel en un punto alto de la pared no habrá inconveniente en utilizarla como referencia de punto de partida de las baldosas.
    Lo que nunca debe hacerse es empezar las hiladas a partir del suelo. Aunque sea muy poco el desnivel del suelo tomar su superficie como punto de arranque es casi seguro que daría lugar a unas hiladas carentes de aplomado.

    Revestimiento con moqueta en forma de baldosas autoadhesivas

    Revestimiento con moqueta en forma de baldosas autoadhesivas
    Es evidentemente mucho más cómodo de colocar que la aplicación en forma de tiras. Ahora bien, hay que prestar mucha atención al soporte y proporcionar una buena capa de un aparejo que tenga buen agarre con el adhesivo incorporado en las moquetas, ya que de no hacerlo así pueden producirse desprendimientos de las baldosas, especialmente en aquellas habitaciones donde hay un alto grado de humedad.
    Por otra parte, las moquetas en forma de baldosas quedan más limitadas en su oferta y pudiera muy bien ser que no se encontraran en el mercado y en forma de baldosas au-toadhesiva el tipo de moqueta que se quiera utilizar. Así, es casi seguro que una moqueta de lana o de fibras artificiales con mucho velludo y espesa, no se hallará en baldosas. Cabe el recurso (si se quiere utili zar esta forma de colocación, po considerarla más fácil) de trocear 1; moqueta en baldosas en lugar de ti ras tal como se ha explicado ante riormente. Pero consideramos que e trabajo preciso del recortado en for ma de baldosa supone mucho má¡ trabajo previo que el que realmente se tendrá en la colocación con tiras.

    Moquetas adecuadas

    La clasificación T1 y T2 acoge moquetas aptas para el uso doméstico en hogares con moderado tragín e incluso en edificios públicos no afectados por mucha circulación.
    Las moquetas englobadas dentro de la clasificación T3 son las adecuadas para hogares en que se produzca un intenso movimiento y actividades profesionales, también en lugares públicos con bastante actividad y en donde tiene lugar la circulación de vehículos con ruedas.

    Hemos creído importante exponer al posible consumidor de moquetas esta homologación, para que pueda exigirla en el momento de ir a adquirir una moqueta.
    Dentro de la clasificación T4 están comprendidas las moquetas capaces de soportar un gran tragín, ser constantemente holladas y sufrir desplazamientos de mesas, sillas y archivos.

    Colocación de moquetas

    Tiras metálicas para rematar el extremo de la moqueta sirven. También el ajuste en longitud puede hacerse fácilmente con una sierra de arco.

    Tira de contrachapeado provista de junte ser utilizada en la colocación de moquetas das y ancladas. Existen asimismo tiras mi provistas de anclajes por un lado, mientra; otro lado, ligeramente incurvado, se reto bre el primero para desempeñar un papel lente al de las tiras metálicas

    Lugares en donde se puede colocar una moqueta

    No existe en realidad una respuesta taxativa o limitativa respecto a los lugares en los que se puede colocar una moqueta. Existe, por una parte, unos materiales, las moquetas, con unas condiciones de resistencia más o menos concretas ver más adelante las diferentes clases de moquetas homologadas, pero también hay, por otra parte, un usuario que no debe esperar milagros acabando, con un mal trato continuado, con aquellas condiciones de resistencia.
    Hay quien venciendo incluso pareceres disuasorios han instalado una moqueta en el cuarto de baño y han podido gozar durante toda la vida de la moqueta, el placer de pisar descalzo el suelo del mismo… habiendo tomado siempre una serie de precauciones para evitar que se produzcan salpicaduras sobre el suelo o que las eventuales e incluso las inevitables queden contrarrestadas.
    Evidentemente, una moquete se utilice en un cuarto de baño ser imputrescible, tanto en lo q refiere a las fibras de su haz co: los materiales que constituyen s vés. Debe ser una moqueta qu quede empapada en caso de que ga agua sobre ella. El soporte d puma debe ser compacto, secar damente y mantenerse insensib agua ya sea fría o caliente.
    Solamente las moquetas totah te hechas a base de materiales s ticos responden a estas exigen Por otra parte, y prudentemente rá preferible utilizar una coloca libre o ayudada por unas tiras.

    Atención a los umbrales

    Salvo que una moqueta sea más allá de una habitación vés de una puerta con otra habitacion colindante o bien con un piso convendrá prestar atención a la habitación de continuidad que se pn en el umbral entre la pieza  y la que carece de revestimiem
    La solución tradicional para i tropezar con la moqueta,  que ésta permanezca estable cuando se haya encolado con atención su borde por el envé utilizar una tira que haga de junquillo o tapajuntas. Es más adecuadas son las met (de acero inoxidable o de otros les con acabados diversos) con i ligeramente arqueada, de m que una parte cabalgue sobre 1 queta y la otra sobre el pavir adyacente. Estas tiras se fijan a lo por medio de tacos y atornil
    Los listones de madera utili en su lugar tienen el inconver de que si son relativamente ai ofrecen un resalto con el que eí tropezar, especialmente las per forasteras. Por otra parte, no es mendable adelgazar excesivar un listón de madera, intentande trarrestar aquel resalto, pues con el continuo roce o simplemente al ser hollado sin darse cuenta, la madera acaba desgastándose y astillándose.
    Hay casos en que esta tira en el umbral puede suprimirse, como por ejemplo cuando la moqueta de una habitación se entrega al mismo nivel contra un pavimento colocado en la habitación o en el pasillo inmediato. Pese a ello y para evitar la diferencia entre un material blando, como la moqueta, y otro material duro, como un pavimento pétreo o un parquet, es recomendable utilizar las tiras arqueadas.
    Cuando existen puertas coincidiendo con esta solución de continuidad en los umbrales, la tira metálica se coloca justo al plano vertical de la puerta, por el lado contrario hacia el que ésta se abre.

    Colocación de moquetas tipo pasillo

    Anteriormente hemos recomendado para facilitar los trabajos procurar utilizar moquetas de gran anchura, y que a ser posible cubran casi totalmente la separación entre paredes paralelas u opuestas. La razón de esta recomendación se funda en reducir el número de manipulaciones que es preciso llevar a cabo cuando no hay otro remedio que emplear moquetas del tipo pasillo, entre 0,90 y 1,30 m de anchura.
    Pero por muy varias circunstancias (por ejemplo, que se aproveche una ganga o saldo) puede ocurrir que haya que emplear este tipo de moquetas estrechas para una cubrición mucho mayor que la que proporciona su relativa anchura.
    Es por ello que a continuación y de manera gráfica, mucho más comprensible y concisa, damos las principales fases que hay que cumplir para llevar a cabo el revestimiento. Nótese que:

    1. Los extremos cargan sobre las paredes colindantes y que las tiras cabalgan unas sobre otras (bastarán unos 6 cm).

    2. Que de la primera tira se encola solamente una mitad a todo lo largo.

    3. Que a continuación se procei corte en mitad longitudinal encabalgado de una y otra tii pasillo.

    4. A continuación se encola la r restante de la primera tira mitad asimismo de la según ra. Se procede sucesivamenl mismo modo hasta la ú junta.

    5. Finalmente se realiza el re angular de uno y otro extrerio.
    Téngase presente al realizar clase de colocación las recomí ciones que anteriormente se hecho con respecto a la orientacic pelo en función de la principal e da de luz y del consiguiente pí lismo de las tiras, todas las c deben tener el haz de los pelos misma dirección.

    Recubrimiento de un suelo irregular

    Otra manera de proceder al recubrimiento de un suelo de una habitación irregular, recurriendo a la colocación de las losetas en disposición oblicua, lográndose así no poner tan de manifiesto la falta de paralelismo (si lo hubiera) de las paredes.

    Otra manera de rellenar un suelo, particularmente si no es rectangular, es la que se indica en el croquis adjunto, donde cada loseta tiene el número del orden de colocación en que se irán fijando sucesivamente sobre el suelo. Las losetas que no pueden colocarse enteras se guardan para el final.

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