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    Losetas para moquetas

    La loseta, después de los ajustes necesarios, se coloca  del radiador. Los cortes rectos realizados previamente por completamente desapercibidos al encolar la moqueta sobre suelo, quedando el pavimento completamente liso.

    Colocación de la moqueta en las zonas ocupadas de la habitación

    Es lógico, que antes de hacer todas estas operaciones de colocación de la moqueta, se hayan eliminado los obstáculos cíe la habitación: los muebles se trasladarán a otra pieza, especialmente. Sin embargo, hay muebles que pueden resultar muy pesados de levantar (un gran armario, una librería, etc.) y en estos casos puede dejarse sin enmoquetar el suelo, especialmente si estos muebles están en contacto directo con el suelo íntegramente en su parte interior (o sea, no tienen patas), considerando que la habitación termina al llegar al mueble. Esto, claro está, sólo puede hacerse en casos extraordinarios (por ejemplo, cuando se prevea que el mueble no se va a sustituir en unos años, ni por la forma de la habitación haya posibilidad de cambiarlo de lugar).
    Hay obstáculos fijos, además, que no pueden sacarse. Un caso corriente son los radiadores de calefacción: no pueden sacarse, pero tampoco puede hacerse terminar la moqueta al llegar junto a ellos. Entonces ha de recortarse la moqueta en los trozos correspondientes a las patas.
    Para ello se colocará la loseta en el suelo y se marcarán los lugares en que la pata u obstáculo no deja colocarla. Luego, aparte, se cortarán esas partes, tal como se está haciendo en la figura central de la página anterior: como ve, el corte se está haciendo por el envés de la loseta (o sea, por la cara posterior) cortando así no sólo la loseta sino en primer lugar el papel protector. Se usa una escuadra como guía para que el corte quede bien recto.
    Luego se quitará el papel protector y se colocará la loseta en el suelo, tal como se está haciendo en la figura pie de la página anterior.
    Si la loseta se ha pegado bien er suelo, y se pulen las pequeñas di rencias, el resultado puede ser u superficie enmoquetada perfec mente acabada, tal como se ve en figura adjunta en esta página. Obs vese en esta figura que, además haberse recortado la parte corn pondiente al encaje de las patas radiador, se ha recortado un pequeño círculo, para el tope de la puerta si después de haber determinado el centro, cada sector está establecido exactamente por dos líneas en ángulo de 90°.

    Cortar loseta de moqueta

    La manera de cortar con más precisión de loseta es disponiéndola que se quien sobre la última loseta pegada que ha cat gramente, de manera que coincidan mente sus lados. A continuación, se muestra loseta que se apoya contra la pared por en tanto que el otro lado cargará pare sobre la superpuesta. Este lado servirá para realizar el corte con ayuda .

    Evidentemente, para recortar también puede emplearse unas tijeras. No obstante, para recortado de ángulos y esquinas o de ños resaltos será mucho más cómodo lle bo el trabajo con el cúter.

    Al llegar a un ángulo de la habitación se que proceder a un ajuste del trozo de los rrespondiente al espacio que falta por cu casi seguro que se tendrán que realizar, menos, dos cortes encontrados.

    Colocar losetas de moqueta

    En la ilustración se ve cómo se han pegado ya varias losetas, siguiendo el procedimiento indicado. Se ve que se ha partido del centro y se van siguiendo las rayas trazadas en el suelo a partir del centro de la habitación, establecido por los cordeles.

    El orden seguido para la colocación de las losetas no debe ser siempre el mismo. Lo importante es comenzar por el centro y seguir desde él hacia los lados empalmando una loseta con otra hasta completar un cuadrante de la habitación (es decir una cuarta parte). En este ejemplo han cabido 28 losetas en un cuadrante y con la loseta número 29 se inicia el recubrimiento del segundo cuadrante hasta llegar a la 56. La loseta 57 vuelvan a situarse en el centro de la habitación para rellenar el tercer cuadrante.

    Cuando se llega a la pared, la parte de loseta que pueda sobrar se recortará con un cúter apoyando la loseta de manera que forme como un ángulo contra el suelo y la pared.

    Adherir losetas de moqueta

    Para adherir cada una de las losetas de moqueta se tendrá que arrancar el papel protector que cubre el envés con el adhesivo. Hay que procurar no tocar demasiado con los dedos dicho adhesivo puesto que queda contrarrestada su acción con el polvo y la grasa de las manos. Una vez desprendido ei papel se pegará la loseta en el suelo tal como se pega un papel en la pared, es decir, pasando la mano por encima para uniformar una adhesión continua de la superficie.

    En una habitación perfectamente recta —como suelen serlo la mayoría— esto! centrales pueden conseguirse por medio dt cordeles que unen en diagonal los cuatro los de la habitación, tal como se ve en la figura continuación, con un lápiz (o instrumento s de marcar) y con ayuda de una regla en línea media de un ángulo de las diagonal

    Baldosas autoadhesivas

    Frente a la problemática de la colocación que anteriormente se ha descrito, en el revestimiento de un suelo que está en buenas condiciones de admitir el adhesivo incorporado en este tipo de moquetas, la operación resultará casi como un juego de niños.
    Ya hemos dicho que esta clase de moquetas autoadhesivas suelen venderse en forma de baldosas (de 40 x 40 cm, de 50 x 50 cm; pero también en forma rectangular, de 40 x 60 cm o de 40 x 80 cm).
    Además de poder utilizar baldosas de color unilorme cabe jugar con dos o más tonos para realizar escaques o bien un centro monocolor enmarcado dentro de una zona de otro color. Esta solución puede llegar a ser eficaz para conseguir una «rectificación» óptica de habitaciones irregulares, disminuir sus proporciones, etc.
    Por regla general, en el mismo papel protector del adhesivo está indicado el sentido del pelo. Es importante atender a esta indicación, incluso en moquetas del tipo agujeteado que a primera vista parece que carecen de dirección del pelo por tener una apariencia afiebrada y carente de velludo.

    Colocación de baldosas autoadhesivas

    Moqueta suministrada en forma de losetas cuadradas las cuales se venden en envases que contienen las suficientes para cubrir unos 6 a 8 nf. Estas losetas llevan en el envés el adhesivo el cual está protegido por un papel antiadherente que es preciso sacar antes de fijar la loseta sobre el suelo. En la parte inferior de la moqueta se halla asimismo indicada la dirección del pelo.

    Es conveniente partir del centro para el enmoquetado con losetas. Se marcan los dos ejes de la habitación señalándolos en el suelo por medio de tiza o un lápiz blando, de modo que se dividan los lados de la habitación en partes iguales. La primera loseta se colocará en uno de los sectores coincidiendo sus lados con los ángulos de esa cruz que forman los ejes.

    Proceso de la moqueta

    El proceso que ampliamente acabamos de describir con un detallado reportaje gráfico supone evidentemente el uso de unas herramientas especiales que no se hallarán fácilmente y que tampoco interesará adquirirlas si se tiene que llevar a cabo un revestimiento reducido, ya que no quedarían amortizadas.
    Cabrá la posibilidad de poderlas alquilar a algún instalador profesional especializado en este tipo de colocación.
    Pese a sus dificultades y exigencias las moquetas colocadas por este sistema son indudablemente las que ofrecerán, a la larga, mayores ventajas: La moqueta propiamente dicha descansa sobre un grosor de material blando (fieltro, muletón, espuma, etc.) que no solamente servirá para que la moqueta no quede tan afectada por el trajín que tenga que soportar sino que constituirá un excelente medio aislante, tanto fónico como térmico. Por otra parte, y en el caso de que la moqueta por deficiente tensado o por deformación de ella misma cobrase arrugas en medio de la pieza, podrá volver a ser retensada de manera muy fácil. Asimismo un recambio de material no ofrecerá ningún problema ya que arrancando los bordes anclados se recuperará prácticamente el soporte dispuesto para ser recubierto otra vez con un material de recambio.

    Desde luego interesa realizar esta clase de colocación con moquetas de buena calidad, de tejido compacto que no se desgaje o deforme al sufrir los atirantados a que debe someterse. Las moquetas de lana con doble cañamazo son quizá las más indicadas si bien hay que convenir que son también las más caras.
    Repitamos, no obstante, que, sin llegar a ser de muy difícil colocación y pudiendo llegar cualquier aficionado a buenos resultados, la moqueta colocada por tensado y anclajes de púas es la que ofrecerá más pegas por la dificultad de hallar los instrumentos adecuados para conseguirlo de manera cómoda v eficaz.

    Moqueta sobrante

    Esta pequeña parte de moqueta sobrante se remete en el espacio que se ha dejado entre la tira de anclaje y la pared (unos 6 mm). Esta operación se lleva a cabo con ayuda de una herramienta especial en forma de escarpa o pala ancha con la cual se va golpeando seguidamente la moqueta que hay que esconder.

    En el umbral de las puertas de paso a otras dependencias en las que no se tiende la moqueta, se emplean unas tiras metálicas que ya llevan incorporadas las tiras de anclaje. Una vez encolada la moqueta se remete debajo de la placa retornada que sirve de defensa y acabado a la moqueta.

    Las uniones entre trozos o tiras de moquetas pueden hacerse de varias maneras. La más cómoda es utilizar una tira que contiene una resina sintética que funde al aplicar una plancha eléctrica caliente. Mientras la resina está blanda se produce la unión del adhesivo entre la tira y el envés de la moqueta. Al enfriarse la resina resulta una unión muy fuerte, equivalente a una soldadura.

    Moqueta

    Uso del aparato tensor de rodilla para ponermoqueta contra la pared con el máximo atira miento posible.

    Tensada la moqueta contra la pared, el ancla de la misma contra las púas salientes se reali golpeándola con el martillo y haciéndola desli; a lo largo de la tira de anclaje.

    La moqueta sobrante se recorta con un cúter pa ra que no remonte sobre la pared sino que tod¡ ella se ajuste al suelo. El corte de una moqueti gruesa como la que aquí se emplea puede reali zarse más cómodamente con ayuda de un apa rato especial: la cuchilla del dispositivo se puedt regular exactamente para que se recorte y quede exactamente ajustada para remeter la moqueta tras la tira de anclaje.