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    Modernizar la mezcladora

    Cada día que pasa avanza más la concepción de que una instalación a la vista, muy accesible, sobre todo, resuelve muchos problemas. La idea no es nueva ni muy original; en el principio los cables de goma y tela se apoyaban en rosetas de mármol o madera y se atornillaban separados entre las mordazas de una prensa aislante de cerámica. Los caños de plomo avanzaban a la vista por largos pasillos y después, también grapados a las paredes vinieron los galvanizados. Un codo, una cupla, una té (“T”) que goteara por la rosca era detectable de inmediato. Con el tiempo la estética se impuso a la práctica y desaparecieron las instalaciones a la vista: todo se escondió bajo tierra o entre las paredes.

    Reparar una fuga de corriente o un cortocicuito dentro de un caño de chapa con cables de más de 20 años puede costar una amargura por el tiempo que llevará cambiarlos. Y si es tubo de plástico flexible y por error quedó un estrangulamiento. habrá que romper todo hasta encontrar el lugar de la avería.
    En el caso del agua, cuando la gotita, aparece el manchón de humedad se ha desparramado lejos de donde se originó y con suerte no pasó a la casa o al techo del vecino.

    Estos inconvenientes y la aparición de soluciones decorativas de bajo costo hacen que la balanza se incline por una vuelta a las instalaciones a la vista. O mejor dicho, cubiertas de una forma que sean accesibles en todo su recorrido. En plástico o chapa habrá próximamente canalizaciones para todo tipo de tuberías y cables que al quitarle la tapa, (sin herramientas), dejarán al descubierto todo lo que llevan en su interior: unos con caños de gas, otros, de agua, Cables de TV, telefónicos. electricidad, fax y modem de internet, etc, etc. Todo guardadito. protegido, pero a mano. Ya aparecerán también las reglamentaciones y esperemos que sean para favorecer y simplificar.

    Depositos de inodoros

    La campana aventaja al flotante ya que no se pincha y por lo tanto no se inunda como suele suceder muchas veces. El cierre para dejar el aire entrampado lo produce el líquido mismo, algo así como tratar de hundir un vaso boca abajo en el agua.
    Las partes que pudieran sufrir desgaste o rotura son insignificantes y la ventaja de este mecanismo es que al llenar la mochila a un ritmo parejo (porque no cierra gradualmente) elimina el ruido del goteo y caída del agua.
    Además con este sistema la cantidad de agua que almacenará el depósito en cada carga se regula con sorprendente facilidad: una varilla roscada, desplaza al conjunto de cazoleta y campana hasta la altura que se desee.
    Para evitar cualquier desviación, el conjunto sube y baja guiado por una abrazadera sujeta al tubo de descarga. La regulación puede hacerse en forma precisa con solo girar con los dedos la varilla roscada. En el sentido de las agujas del reloj el conjunto sube y por lo tanto el nivel de agua es superior.

    Valvula descarga inodoro

    La firma ROCA, ha presentado recientemente un mecanismo de válvula de corle que sorprende por la simplicidad. Y desde luego por la eficiencia con que soluciona los problemas del nivel de agua en el depósito y la eliminación de los ruidos de escape.
    Corte (vista de frente) de inodoro, depósito con válvula de descarga y sistema de corte y nivel de agua.
    El grabado muestra el flexible que trae el agua de la red, la tuerca de fijación del mecanismo a la cerámica del depósito, y cómo quedará instalado.
    El aparato en su conjunto. El agua de la red ingresa por un tubo de 1/2 pulgada, sube hasta la válvula y si está en posición de carga (depósito vacío o semivacío), cae por el tubo mayor al piso del depósito. Así, silenciosamente sube de nivel a un ritmo parejo ya que la válvula de ingreso permanecerá abierta a pleno todo el tiempo. El cierre de la misma no se produce en forma gradual como sucede con el flotante tradicional.
    Cuando el agua alcanza esta altura empuja hacia arriba un tapón plástico. Mientras no haya pérdida de este nivel la abertura permanecerá cerrada. De esta forma la cazoleta no se inundará hasta que sea el momento.
    El agua continúa a idéntico ritmo subiendo hasta el par de muescas que tiene la cazoleta en el borde superior. Ahora, instantáneamente la’inunda. Esta operación es muy rápida porque la cantidad de agua necesaria es ínfima. La campana queda sellada por el agua y conserva en su interior el aire necesario para que la presión del líquido la haga subir. Más presiona el agua, la burbuja de aire sube arrastrando a la campana. Al subir accionará una palanca que empuja la pequeña válvula de caucho termoplástico que al presionar contra la boquilla corla el agua.
    Cuando se ha utilizado el inodoro y se presiona el botón se produce la descarga. La pérdida de nivel hace que el tapón plástico del piso de la cazoleta quede descompimido (ya no hay quien lo empuje hacia arriba). El agua de la cazoleta se escapa por ese orificio y la burbuja de aire deja caer la campana que tira hacia abajo a la palanca y la válvula de ingreso queda abierta. Se inicia el llenado del depósito, comenzando otro ciclo igual al anterior.
    Para acceder a la gomita de la válvula sólo hace falta girar 1/4 de vuelta la anilla celeste.
    Se aprecia la boquilla, la ficha de caucho y el O’ring que impide cualquier fuga de agua.

    Manual de plomeria

    Plomería.
    Analizamos un original sistema de descarga para inodoros con mochila presentado por la firma ROCA. Se trataba de un mecanismo sin complicaciones pero que lograba un ahorro considerable de agua con el sistema de doble pulsación. En esta ocasión veremos el complemento de aquel: el novedoso sistema de carga y regulación de nivel que ROCA acaba de incorporar a sus sanitarios.
    EL SISTEMA TRADICIONAL.
    Cualquier persona que se haya asomado a un depósito de agua de un inodoro o haya quitado la tapa de una mochila habrá visto el conjunto de la válvula de entrada y una varilla de plástico o bronce que re-mata en un flotante. Este “brazo” es el que produce el corte cuando el agua llega a cierto nivel.
    La regulación de la altura, o sea la cantidad de líquido almacenado se realiza en estos sistemas tradicionales mediante el ajuste de un tornillo que varía la proximidad o el alejamiento de la válvula de corte. Otro sistema, trae la varilla dividida en dos segmentos y con una mariposa se varía el ángulo con lo que se logra cambiar el nivel de corte, al bajar o subir el flotante.
    Por otra parte, el llenado del tanque siempre se realiza haciendo ingresar el agua por la parte inferior a fin de evitar el ruido que produciría el chorro al caer desde la válvula hasta el fondo. Esto se logra con un tubito de goma o plástico que va de la válvula hasta la parte inferior. Cuando este tubito se rompe, se suelta o bien no está previsto, el agua no deja de cantar, como si se tratara de una fuente de plaza, hasta que el flotante determina el corte. Otras veces la sensación de goteo permanece por largo rato.