
Ventajas que lo mismo pueden ser de orden funcional como meramente decorativo. Pero hay que cerciorarse de que realmente las posean, pues en una gran mayoría de casos todos estos productos que no dejan de tener un cierto «gancho» de originalidad e innovación, acaban siendo fácilmente aburridos si carecen de una utilidad realmente eficaz. Dentro de este orden se han visto desfilar en el mercado imitaciones de plafones de madera rebajada para reproducir casetones o molduras de artesonados, reproducciones de paredes de obra vista con ladrillos de canto o bien de mampuestos de diferentes colores, tablillas de entarimados con copias de texturas de maderas de diferentes clases, etc.

Es el sistema de fabricación mecánico más antiguo que se ha empleado para confeccionar alfombras no anudadas a mano, usado para realizar largas tiras de alfombra (pasillos).
Este sistema proporciona una gran regularidad con la que se logra un buen espesor y una solidez muy notable, por la íntima vinculación del tejido con los hilos que forman el aterciopelado.

Hemos dicho que la principal característica de las moquetas es su vellosidad, análoga a la de las alfombras. Pero así como en las alfombras dicha vellosidad se obtiene siempre por el anudado de hilos sobre un soporte tejido, las moquetas pueden fabricarse mecánicamente: o bien de manera similar a las alfombras industriales, o bien por otros procedimientos diferentes, en los cuales no existe ningún soporte de tejido que sustente los pelos.
Una de las grandes ventajas de las actuales moquetas son sus grandes anchuras que permiten cubrir generalmente la dimensión más estrecha de una pieza sin tener que hacer añadidos.
Habiendo descrito en detalle las diferentes clases de moquetas mas adelante nos limitaremos ahora a ofrecer una breve descripción.