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    Instalacion interruptor electrico

    Conexión con la instalación.
    En la parte opuesta del interruptor hay unos bornes a los que se empalman, respetando fase con laso, tocios los conductores que, partiendo del cuadro, alimentan la instalación eléctrica de la vivienda.
    ■ Después del montaje del interruptor y de los conductores de la instalación, se podrán conectar los cables que procedan de ésta a los bornes del contador, habiendo desempalmado previamente el interruptor limitador conectado con él. A partir de este momento, restablecidos los contactos, el interruptor ya está bajo tensión. La interrupción actúa sobre todos los conductores y no sólo en el de fase.
    ■ Dentro de la caja, en un accesorio apropiado o en el borne que le corresponda, se empalma el cable de tierra procedente de la instalación. El conductor tiene que estar siempre «a punto», es decir, siempre empalmado.
    ■ A partir de ahora, cada vez que se tenga que llevar a cabo una intervención en la instalación eléctrica, se actuará sobre el interruptor general para cortar la corriente y evitar accidentes.

    Montar un interruptor

    Instalación.
    Para el montaje del interruptor se puede recurrir a cajas para ir empotradas o sobrepuestas, según convenga. Lo más interesante es emplear estructuras modulares que ofrecen muchas combinaciones posibles y permiten alojar en el interior de la caja, gracias a determinados elementos, distintas clases de accesorios electromecánicos, como, por ejemplo, interruptores, derivaciones, relés, etc.
    ■ Existen cajas de dimensiones normalizadas ya preparadas para la inserción de diferentes aparatos de mando. Es conveniente adquirir y montar siempre una que permita la introducción de posibles ampliaciones, ya que las exigencias de una vivienda suelen ir siempre en aumento.
    ■ Para montar el interruptor es necesario, en primer lugar, que la caja se lije en la pared mediante tacos de expansión, realizando, por tanto, los oportunos agujeros.
    ■ Cuando se vaya a montar el interruptor, conviene asegurarse de que los cables procedentes del contador estén separados de sus bornes. Estos se empalman al interruptor, haciéndolos pasar por el correspondiente agujero, sólo una vez hecha la instalación.
    ■ Los conductores pueden estar empotrados dentro de una roza en la pared, superpuestos directamente o en una moldura superpuesta a la pared.
    ■ El interruptor se monta sobre un accesorio binario metálico, que suele hallarse en el interior de la caja prefabricada. En él se empalmarán los conductores de fase (marrón) y neutro (azul) en los correspondientes bornes.

    Instalacion interruptor electrico

    1. Después de desconectar el interruptor-limitador anexo al contador, se desempalman los conductores que salen del interruptor general.
    2. El interruptor diferencial se aloja dentro del cuadro. Pueden existir varios tipos distintos de equipos que difieren en cuanto a la manera cómo se aplican los accesorios.
    3. En primer lugar, se empalman los terminales de los cables que van de la salida del interruptor general a la entrada del interruptor diferencial.
    4. A la salida del interruptor diferencial se empalman los conductores de la instalaciones que antes estaban conectados al interruptor general.
    5. El cuadro se tapa con su panel frontal que impide que se pueda producir un contacto accidental con el exterior.
    6. En la mayoría de los interruptores diferenciales suele haber un pulsador que simula una fuga hacia tierra y que sirve para comprobar si éste funciona correctamente.

    Instalar interruptor diferencial

    El montaje.
    ■ El interruptor diferencial se instala en la unidad de mando o cuadro de entrada. En la práctica, puede montarse en vez de un interruptor general, sin que, por ello, exista la obligación de suprimir éste.
    ■ Lo primero que hay que hacer es cortar la entrada de corriente accionando el interruptor limitador o el interruptor general. A continuación se descmpalman los cables de fase y de neutro que parten del interruptor general.
    ■ Se procede al montaje del interruptor diferencial en la parte interior de la caja del cuadro de mando (o en un panel auxiliar aplicado sobre la pared, si existen varias instalaciones) y luego, con dos conductores de igual sección que la de los que parten del interruptor general, se empalma la salida de éste con los bornes de entrada del interruptor diferencial.
    ■ Pinalmente, a los bornes de salida se empalman los conductores que se dirigen hacia la instalación y que anteriormente estaban empalmados al interruptor general. En el diferencial tiene que haber un pulsador de activación y uno de prueba del funcionamiento.
    ■ Empalmada de nuevo la instalación y activado el interruptor diferencial, se comprueba su funcionamiento apretando el pulsador de prueba: el interruptor debe saltar inmediatamente e interrumpir el circuito.

    Interruptor diferencial

    El interruptor diferencial.
    ■ Naturalmente, si el aparato que causa la dispersión de la corriente está conectado a la instalación mediante un enchufe, basta con desenchufarlo para poder abrir de nuevo el interruptor diferencial y proceder luego, tranquilamente, a la reparación del aparato afectado.
    ■ Los interruptores diferenciales están provistos de un pulsador, que cuando se aprieta provoca un desequilibrio de corriente de 30 mA, que sirve para un control intermitente de su eficacia.
    ■ Por todo cuanto se ha dicho, es evidente que si con una parte del cuerpo se roza el conductor de fase y con otra el neutro, la corriente que atraviesa el cuerpo recorre en igual cantidad ambos conductores y, por tanto, el interruptor diferencial no tiene porqué intervenir. En cambio, sí que intervendrá cuando se halle en presencia de una simple dispersión de corriente (siempre y cuando corresponda a un valor superior al graduado) determinada por una deficiencia de aislamiento de la instalación o de un aparato conectado a ella.
    ■ Si la dispersión es ocasional (como la debida a un caso accidental de humedad excesiva) la intervención intermitente del diferencial no permitirá la localización de su origen. Pero si se repite la circunstancia, se puede intentar su localización desenchufando todos los aparatos que se tienen, conectándolos luego de uno en uno, hasta provocar el salto de interruptor diferencial.
    ■ Pero si la dispersión no ha sido ocasionada por alguno de los aparatos (electrodomésticos, lámparas, etc.), sino por al gún punto de la instalación y distribución del circuito, el diferencial intervendrá también cuando todos los aparatos estén desconectados. En este caso, habrá llegado el momento de llamar a un especialista para solucionar el problema.
    ■ Si se opta por la instalación de un interruptor diferencial, es preferible elegir el tipo de «sólo diferencial» en vez del combinado con un interruptor magnetotér-mico. Por otra parte, el interruptor mag-netotérmico resulta superfluo si en la instalación existe ya un limitador instalado adecuadamente.
    ■ El diferencial está tasado para intervenir en caso de que se produzca un desequilibrio superior a 30 mA, cualquiera que sea su máximo. El modelo de 25 A suele ser suficiente, salvo que se utilicen cocinas o estufas eléctricas, en cuyo caso se tendrá que acudir al tipo de 40 A y, al propio tiempo, realizar una instalación subdividida en varios circuitos, cada uno de los cuales estará protegido por un interruptor automático magnctolérmico del valor que convenga.

    Circuito de tierra

    El circuito de tierra está compuesto por un conductor, cuyo revestimiento aislante, por convención normalizadora, es de color amarillo con rayas verdes. Este conductor enlaza todas las bases de enchufe a las que se empalman los diversos aparatos. En cada uno de éstos se disponen los terminales correspondientes de toma de tierra. El circuito de tierra se empalma a continuación con el conductor que va hasta la pica de dispersión en el suelo.

    Medidas de seguridad de la electricidad

    La causa más frecuente de chispazos son los conductores que han perdido su recubrimiento aislante y que entran en contacto con el cuerpo externo de los electrodomésticos. En general, los cables sufren un desgaste tanto mecánico como térmico y a la larga se deterioran. En estos casos el circuito de tierra es algo fundamental para evitar accidentes muy graves.

    Instalaciones electricas domiciliarias

    Durante cualquier intervención en una instalación eléctrica, tener presente que previamente se tiene que desconectar.
    En cualquier caso, calzar zapatos con suela de goma y no trabajar nunca sobre sitios mojados. Si hay que intervenir en partes que se hallen bajo tensión, procura apoyar la espalda del brazo que opera contra la pared, en la escalera o sobre otro cuerpo, de manera que si se produce una fuga de corriente, ésta tenga que recorrer el camino más corto para descargar y no tenga que atravesar todo el cuerpo e interesar los órganos vitales, o Si se tienen las manos húmedas o sudadas y hay que accionar un electrodoméstico, secarlas y, en cualquier caso, tocar el aparato con el dorso de la mano en lugar de con la palma, ya que si se produce una sacudida, los dedos pueden engarfiarse y quedar agarrados al elemento en tensión.

    Toma de tierra

    La toma de tierra.
    La toma de tierra sirve para descargaren el suelo la corriente debida a la pérdida o a un defecto del aislamiento. Está constituida por uno o más «dispersores» (es decir, picas o placas metálicas hincadas profundamente o en el suelo) enlazadas entre sí por un grueso conductor que llega al cuadro de distribución de cada uno de los circuitos domésticos y que, por este motivo, consta de tres hilos: fase, neutro y tierra.
    Está prescrito que el conductor de toma de tierra tenga la vaina aislante con un dibujo a rayas amarillas y verdes. El hilo de tierra, cuya sección debe ser igual a la de los conductores de lase y neutro, va empalmado directamente, siempre que ello sea posible, a la parte metálica del caparazón de los aparatos que se utilizan. Cada uno de los hilos de tierra tiene que dirigirse al contacto central en todo tipo de toma de corriente. De esta manera, si todos los electrodomésticos están provistos de cable y toma de tierra y si su capazarón metálico está correctamente conectado, se evita cualquier riesgo de electrocución accidental. El contacto de una parte interna bajo tensión con el caparazón metálico daría lugar inmediatamente a la intervención del equipo de protección, lo que evitaría que cualquiera que tocase el capazarón sufriese algún daño, ya que éste, al estar empalmado a tierra, se halla prácticamente sin tensión, es decir, a cero de potencia.

    Tensión de contacto

    Tensión de contacto.
    Cuando cualquier parte del cuerpo humano entra en contacto con un elemento que se halle sometido a tensión (un conductor que no esté aislado, el casquillo metálico de un portalámparas, el caparazón de un electrodoméstico carente de un buen aislamiento, etc.) se produce una descarga eléctrica más o menos fuerte.
    ■ Por regla general, la corriente atraviesa todo el cuerpo desde la mano (o el punto que ha entrado en contacto) hasta los pies. Los efectos de esta descarga dependerán de la intensidad de la corriente y de su duración.
    ■ La duración queda limitada a la oportuna intervención de los dispositivos de protección (siempre y cuando existan y funcionen como es debido) y del propio sujeto (que no siempre tiene la capacidad de interrumpir el contacto). Por lo que respecta a la intensidad de la corriente que se soporta, ésta está en íntima relación con la resistencia del circuito que se establece entre el cuerpo y la tierra.
    ■ El valor de la resistencia del cuerpo humano es muy aleatorio y varía dé una a otra persona. Además, hay toda una serie de factores que influyen de manera decisiva en la resistencia al paso de este circuito (tener la piel húmeda o seca, calzar unos zapatos más o menos aislantes, características del objeto que se toca o roza, etc.).
    ■ Así, por debajo de 10 mA se puede decir que no se producirán efectos peligrosos. En cambio, bajo intensidades más elevadas y, particularmente, cuando se superan los 100 mA, las consecuencias son ya muy peligrosas. Si a esto se añaden algunas circunstancias como, por ejemplo, que se tengan los zapatos mojados o que se esté descalzo, la intensidad alcanza valores tales que pueden causar la muerte por electrocución. Hay casos en que la contracción muscular impide al sujeto separarse o interrumpir el contacto con el punto en tensión.

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