Archivos para Reparacion de techo Categoría

    Reparación de un bajante de fundición

    Los tubos de bajada de las aguas suelen fijarse al muro de la casa con clavos de acero que retienen las abrazaderas o bridas. Pueden emplearse tacos de plástico o de madera, alojados en un taladro, previamente realizado. Los clavos suelen atravesar la parte saliente de la brida que retiene el tubo contra el muro o, por el contrario, lo mantienen separado a la distancia deseada. A veces estos elementos toman holgura y quedan sueltos.
    Para efectuar la reparación se saca primero el collar, brida o abrazadera empleados que se halle más cerca del suelo y luego se van sacando los otros, procediendo de abajo hacia arriba. Para sacar un collar se arrancan los clavos mediante un martillo de orejas, intercalando un taco de madera entre el martillo y el muro y se separa la sección de tubería. Si se ha utilizado masilla en el racor de empalme y resulta difícil sacar el tubo, se calienta con una lamparilla de soldar y se raspa la masilla.
    Se sacan los tacos en mal estado y se sustituyen. Es preferible usar tacos de 12 mm de diámetro. Si es necesario, se vuelve a taladrar el alojamiento para los tacos con una broca de 12 mm con zapatas de carburo de tungsteno y una máquina percutora. Se colocan los nuevos tacos enrasados con el muro. Una vez comprobada su estabilidad se cambia el elemento del bajante.
    Los empalmes no suelen estar recubiertos con masilla, pero pueden haberse introducido en la junta restos que pueden acabar obturando la tubería en aquel punto. Si se produce una helada el agua retenida romperá el bajante. Por eso se recomienda utilizar masilla para rellenar los racores de empalme. Se limpia con un trapo el excedente y se realiza el acabado con una pintura bituminosa.

    Sustitución de un elemento de fundición

    A veces se halla en mal estado todo el conjunto del dispositivo; en este caso lo más indicado es cambiar todos los elementos.
    Sin embargo, si sólo uno o dos elementos de fundición presentan defectos, resultará más barato cambiar las piezas afectadas.
    Siempre que sea posible se llevará un elemento o porción del canalón a casa del detallista para facilitar la elección del recambio. Se comprobará la forma y el diámetro así como los sistemas de empalme y se buscarán los accesorios complementarios necesarios. Al medir la longitud del elemento que hay que sustituir se debe tener en cuenta las pérdidas que se producen en el empalme sin olvidar las juntas o piezas de ensamble que intervengan.
    El recorte se realiza colocando el elemento deteriorado sobre el nuevo, haciéndolo servir de plantilla. Se marcan los trazos de corte con un lápiz y se remarcan mediante una tira autoadhesiva colocada en la parte exterior. Esta operación facilitará el trabajo. El recorte se realiza con una sierra para metales. Se marca el emplazamiento del orificio para los bulones y se realizan los taladros (8 mm de diámetro) antes de presentar en su sitio el nuevo elemento.

    Reparación de los canalones

    Los canalones y los bajantes desempeñan un papel esencial en la protección de la casa contra los daños ocasionados por las lluvias. La negligencia en el mantenimiento provoca fugas y desbordamientos. La humedad, a su vez, da lugar a deterioros y por lo tanto a reparaciones de elevado coste.
    El conjunto formado por los canalones de evacuación de las aguas de lluvia debería inspeccionarse anualmente e incluso dos veces al año, preferiblemente a finales de otoño y en primavera.
    Ante todo se eliminan con una brocha y una paleta todos los depósitos de hojas y suciedades. Si los canalones son de plástico se utilizará un trozo de contrachapeado con la forma adecuada. Se evitará que los restos obstruyan el bajante y si éste no está provisto de un sistema de filtraje, se enrolla una tela metálica y se introduce en el orificio del bajante.
    Si el canalón es de fundición se comprobará si ha sido atacado por la herrumbre. Se raspan con un cepillo metálico los restos de pintura y la parte afectada por el óxido. Después se aplica un producto antioxidante. A continuación se extiende una o dos capas de pintura bituminosa o de protección.
    En los canalones de plástico también suele producirse herrumbre alrededor de las cabezas de los tornillos de fijación. En este caso hay que retirar la parte en mal estado para tratarla convenientemente o reemplazarla.

    Reparacion de terrazas

    Reparar una cornisa de piedra.
    Una comisa que rodea la fachada de mi masía de piedra caliza tiene piezas rotas, y reemplazarlas es un desembolso considerable porque hay que tallarlas. ¿Qué me recomiendas?
    Puedes restaurar dichas piezas con un producto especialmente diseñado para realizar párcheos o reposiciones de elementos pétreos o sustituciones. Se trata de roca molida que, aglomerada con un combinado de cemento y cal convenientemente aditivado, le confieren importantes propiedades fi’sicas y químicas. La comercializa la firma TEALS y se llama Rocamor.
    • Existen tres tipos (molido fino, medio y grueso, combinables entre sí) teniendo todos ellos una amplia gama de colores (se suele suministrar, bajo pedido previo, una muestra).
    • Lo ideal es sacar un molde de escayola de la cornisa o de una moldura sana y fijarlo en el sitio que se desee, para verter el producto y posteriormente desencofrar, aunque al poderse aplicar en varias capas de varios centímetros de espesor se puede, con habilidad, aplicarlo manualmente e ir dándole la forma deseada.

    Reparacion de techo de un hangar

    Reparar el fibrocemento del techo de un hangar.
    Utillaje y herramientas: martillo, alica-tes plancha sólida, material de repuesto, pintura y masilla bituminosa.
    1. Los agujeros, las grietas, las roturas, desgaste de las juntas en el muro, la arición de champiñones: éstos son al-nos percances que suelen suceder en techos.
    2. Antes de inspeccionar el techo, coloque una base de madera como indica el dibujo. Si no la utilizase, las tejas de fibrocemento no podrían aguantar y le hartan caer. No corra ese riesgo.
    3. En cuanto a la aparición de hongos y su función de su importancia, comience por limpiar mecánicamente la superficie donde han aparecido. Rásquela con una brocha metálica o una escobilla dura.
    4. Si utiliza una brocha metálica manual o eléctrica, es imprescindible que se ponga una mascarilla para protegerse del polvo de amianto. Podrá encontrar una por muy poco dinero en cualquier farmacia, asi como patones de filtro para recambios.
    5. Para evitar que esta invasión no se reproduzca, trate la superficie con fungicida. Una botellita diluida según el modo de empleo, permitirá abarcar los techos do-másticos más grandes.
    6. Después del tratamiento del fungicida, vuelva a pasar la brocha para extraer los champiñones muertos. La mejor forma de prolongar la vida de un techo (y de decorarlo) consiste en pintarlo con una pintura de amianto después de habsr realizado las reparaciones necesarias.
    7. Podrá rellenar las grietas con una capa de masilla bituminosa, siempre que éstas sean pequeñas y no afecten a la resistencia del techo.
    8. Para taponar agujeros, juntas separadas y grietas serias, coloque una capa de masilla bituminosa seguida de una capa o mas de tiras de tela de saco o de ca-maño. Esto aumentará la resistencia de la reparación.
    9. Si precisa cambiar alguna teja, piense antes en plástico que en fibrocemento. Conseguirá unas tejas que se adaptan fácilmente y ganará luminosidad. Respete las recomendaciones del fabricante en lo que se refiere al montaje, la fijación y los soportes. La única desventaja que tiene respecto al fibrocemento, es que precisa de soportes intermediarios.