Archivos para Reparar grifo Categoría

    Sustitución de una zapatilla

    Para cambiar una zapatilla de un grifo normal hay que cortar en primer lugar el agua que alimenta dicho grifo. A continuación se abre por completo el grifo que hay que reparar y se deja salir el agua remanente en el tramo de canalización. Se tapa el lavabo, fregadero o bañera para evitar que cualquier pieza que pueda caer se introduzca en el conducto de evacuación del agua.
    La cabeza del grifo mantiene el vastago en posición. En la mayoría de grifos modernos ésta queda recubierta con un sombrerete. Recientemente han aparecido grifos en los que ambas piezas quedan identificadas.
    Para sacar un sombrerete superpuesto, una vez nos hayamos asegurado de que ha salido toda el agua, se afloja el tornillo que retiene la manija a la cabeza y se saca ésta y el sombrerete. Se protegerán las mordazas de la llave o alicates con un trapo para no dañar los cromados.
    Puede haber otras maneras de retener las manijas o los sombreretes, pero normalmente se tendrá que actuar de manera análoga a la descrita.
    A continuación se desaloja la cabeza aflojándola con una llave graduable o fija. Al desenroscarla aparecerá en la parte inferior la zapatilla, o lo que pueda quedar de ella, adosada al disco alojado en la parte inferior del vastago.
    En los grifos antiguos la cabeza es de latón y la zapatilla queda retenida a presión o mediante una tuerca. En este caso se tendrá que aflojar y liberarla para poder cambiar la zapatilla.
    En algunos grifos modernos el conjunto de la cabeza puede ser de plástico o una combinación de plástico y latón; la zapatilla y su disco se identifican también en una sola pieza; en este caso se tendrá que reemplazar toda ella.
    Se podrá abrir de nuevo el paso del agua después de haber cambiado la zapatilla y montado el grifo. Si la operación se ha realizado correctamente, el grifo no goteará y la manija se abrirá y cerrará sin esfuerzo.

    Las fugas del grifo

    Los grifos actuales, estilizados y cromados, parecen algo misterioso e inaccesible. Llamar al fontanero por una simple pérdida representa un importante desembolso, superfluo en muchos casos.
    La mayoría de las fugas de un grifo son fácilmente reparables. Las piezas que se tienen que cambiar no suelen ser muy caras y su sustitución se realiza en unos minutos cuando se sabe cómo funcionan los grifos.

    Funcionamiento de un grifo.
    En las casas suelen existir muchos tipos de grifos. La diferencia es solamente aparente, pues la mayoría de ellos tienen un mismo funcionamiento: el movimiento que se les imprime al accionarlos origina una elevación o un descenso de un vastago en cuyo extremo se halla un obturador provisto de una especie de arandela elástica de cuero, de caucho o de plástico. Cuando el vastago se eleva, la válvula se levanta debido a la presión del agua y ésta circula. Cuando baja, la válvula presiona contra las paredes del orificio que da paso al agua. Cuando la arandela, también denominada zapatilla o cuero, está desgastada, el agua se infiltra y se escapa gota a gota o bien con un hilo más o menos grueso, aunque la manija del grifo se halle en posición de cierre. Cuando las juntas que rodean el vastago están gastadas pueden aparecer asimismo escapes bajo la manija o la cazoleta de recubrimiento. Se tendrá que desmontar el grifo para cambiar la zapatilla o las arandelas que hacen de juntas. Se aprovechará la ocasión para reemplazarlas todas. Si a pesar del cambio continúa goteando el grifo, será señal de que el asentamiento de la zapatilla está en mal estado. Este problema es frecuente en grifos antiguos, Sobre todo cuando el agua es dura. Hay fjue fresar o pulimentar de nuevo el asentamiento. (Dedicaremos un artículo al objeto.)
    Los, grifos más corrientes son los de extracción. La llegada del agua puede realizarse vertical u horizontalmente.
    Las bañeras y los lavabos modernos suelen estar equipados con grifos mezcladores con la boca fija u orienta-ble. En realidad se trata de la combinación de dos grifos de paso.
    Hay también grifos que disponen de otro sistema de cierre; estos están dotados de una válvula de retención que permite realizar las reparaciones sin tener que cortar el agua. Es raro encontrar esta clase de grifos en circuitos domésticos.

    Arreglar un grifo

    Detalles útiles.
    Cuando se aprietan de virolas, tuercas u otra clase de dispositivos roscados, no hacerlo con excesiva fuerza: recuerde que los aparatos sanitarios están hechos de un material frágil y que se pueden desportillar o romper.
    Poner mucha atención en colocar de manera adecuada las arandelas intermedias de goma que sirven para evitar los anteriores ¡neo-venientes.
    Aprovechar la ocasión para proceder a la desinfección de la base del grifo remanente.
    Proteger siempre los aparatos sanitarios con trapos para que si caen sobre ellos los grifos u otros elementos metálicos no resulten dañados. Tapar también el agujero de desagüe para impedir que penetre cualquier impureza.

    Grifos de lavabo

    El grifo del lavabo.
    Existen dos tipos esencialmente distintos de grifos para lavabo: el constituido por tres piezas y el monomando.
    ■ El de tres piezas está formado por los dos mandos o manoplas y la boca dispensadora central, en tanto que los monomando forman un grupo compacto con la boca y la manija única.
    Los grifos de tres piezas están formados por dos grifos laterales, empalmados por medio de tubos flexibles a los conductos de agua fría y caliente, respectivamente. Desde cada uno de los mandos concluyen dos tubos hasta la boca, con lo cual se puede realizar la mezcla de agua caliente y fría graduando los dos mandos simultáneamente. Generalmente, el botón que gradúa el tapón de desagüe se encuentra en medio del conducto donde se hace la mezcla, antes de la boca. Un equipo de esta clase suele llevar incorporado también todo-el dispositivo de desagüe.
    ■ En primer lugar se desconectan los tubos flexibles de alimentación, aflojando las respectivas tuercas que consolidan el empalme.
    ■ Por regla general no se dispone de mucho espacio para operar cómodamente con una llave corriente o de pico de loro, ya que la parte posterior del lavabo se halla muy cerca de la pared. Por ello resulta más práctico usar una llave especial con empuñadura en forma de T y brazo semicircular móvil.
    ■ A continuación se desconecta el mando del tapón de desagüe y, operando desde abajo del aparato, se aflojan y sacan las arandelas de goma que retienen la boca y los dos mandos al lavabo. Así se pueden sacar los tres elementos.

    Cambiar grifo

    Los grupos.
    Hay modelos que se montan directamente en el mismo aparato (como el denominado «modelo de columna»), en tanto que otros se montan en la pared.
    ■ Un grifo de columna se puede desconectar del tubo flexible de alimentación soltando la virola acoplada a una tuerca, que es la que lo mantiene retenido a la rosca del tubo situado debajo del aparato.
    ■ El nuevo grifo se monta repitiendo a la inversa la operación de desmontar.
    ■ Para desmontar el grifo viejo, aflojar las dos tuercas que se hallan dentro de cada uno de los mandos (sino están ya al descubierto). Con ello se logra sacar el grifo antiguo pero quedan en la pared, atornillados a los tubos de alimentación murales, dos excéntricas con doble atornillado que permiten la adaptación de cualquier tipo de grupo a los tubos existentes.
    ■ El nuevo grifoíestá provisto asimismo de dos excéntricas, que se montarán en el sitio de las anteriores, buscando la manera de que queden encaradas perfectamente (con la rosca exterior) a la virola con tuerca y a la correspondiente guarnición.
    ■ Proceder al atornillado de las tuercas. Controlar que con el paso del agua cerrado no resbalan gotas por la pared.

    Cambiar un grifo

    CAMBIAR UN GRIFO.
    Se trata de un trabajo fácil al alcance de cualquiera si se tiene la información indispensable. Cabe la posibilidad de montar mezcladores más modernos en lugar de los tradicionales.
    Dentro del concepto general de «grifo» y de «grifería» se incluye una gran cantidad de tipos de dispensadores, erogadores, baterías, grupos, etc., que son los encargados de suministrar agua caliente y fría en los diversos aparatos sanitarios de la vivienda. Desde el clásico grifo de latón hasta los más modernos mezcladores monomando, dotados de control termostático, hay una gran variedad de modelos.
    El grifo de la cocina.
    Normalmente, este es un grifo de tipo frontal, fijado sobre la pared o en el mismo fregadero. Aún quedan muchas instalaciones con doble grifo cuando se dispone del suministro de agua caliente además del de agua fría.
    ■ Lo primero es proceder al cerramiento del paso del agua que alimenta el grifo en el que se va a intervenir, ya sea en un grifo de paso intermedio o actuando en el de entrada de agua a la casa.
    ■ El grifo frontal suele estar fijado mediante una tuerca que se puede aflojar con una llave graduable o con la llave de «pico de loro», girando en el sentido contrario a las agujas del reloj. Si se resiste, no hay que forzar: recurra a un líquido allojatodo.
    ■ Una vez sacado el grifo, nos encontraremos con la boca, roscada internamente, de la conducción de agua. Su diámetro será, casi con toda seguridad, de 1/2 pulgada, medida estándar para conductos roscados.
    ■ Limpiar los eventuales residuos de estopada que pudieran quedar, aplicar dos o tres vueltas de cinta de tefión alrededor del roscado macho del nuevo grifo y dar las primeras vueltas a mano. A continuación, apretar con la llave después de haber intercalado un trozo de tela o de plástico en las mordazas para no rayar el nuevo grifo.

    Cambiar un grifo

    Cambio de zapatilla.
    ■ Cerrar el suministro de agua del grifo que se va a arreglar mediante la llave de paso del sistema en que se opera o, con una mayor seguridad, accionando la llave de paso general.
    ■ Vaciar el agua que pueda quedar en el conducto de alimentación del grifo.
    ■ Quitar los elementos embellecedores o de recubrimiento del cuerpo móvil: discos (de color azul o con una F; de color rojo o con una C); capuchones o fundas, etc. Nota importante. Al actuar con llaves y destornilladores sobre estos elementos, tener cuidado en no perjudicar el cromado o tratamiento superficial del latón, que se raya o estropea fácilmente.
    ■ En ocasiones se tendrá que sacar la manija antes de extraer la caperuza de recubrimiento del grifo. Una vez ésta separada, se volverá a colocar la manija en su sitio para accionarla al realizar las pruebas.
    ■ El cuerpo móvil se podrá aflojar y quitar del cuerpo fijo desenroscándolo con ayuda de una llave que corresponda al
    calibre de la tuerca (cuadrada o hexagonal) integrada en la parte exterior del cuerpo móvil. Es preferible una llave fija, pero exaeta, a una llave graduable. Las aristas de la hembra quedarán dañadas si la boca de la llave no corresponde exactamente a su calibre y tiene holgura.
    ■ Sacar el cuerpo móvil después de haberlo desenroscado. Comprobar el estado de la zapatilla y, aunque parezca que está en buenas condiciones, remplazaría, ajusfándola según convenga. Imprescindible. Tener siempre a mano recambios de zapatillas de los distintos grifos de que está equipado su sistema de agua.
    ■ Volver a colocar el cuerpo móvil con la ayuda de arandelas de estanqueidad, estopada o cinta de teflón, apretándolo convenientemente, y, después de haber vuello a abrir el paso de agua, comprobar si el grifo funciona correctamente. La obturación debe lograrse sin necesidad de apretar la manija con demasiada fuerza.
    ■ Si todo es correcto, proceder a remontar los elementos embellecedores o de cubrimiento de manera inversa a como se ha hecho anteriormente.
    ■ El grifo ya está reparado. Accionar la llave de paso y dejar circular el agua durante unos instantes para eliminar las impurezas que hayan podido quedar.

    Reparacion de grifos

    SUSTITUCIÓN DE LA ZAPATILLA.
    1. Para sacar la caperuza-manija hay que localizar la cabeza del lomillo que la fija. En este caso hay que levantar un tapón colocado a presión.
    2. Una vez descubierto el tornillo de retención de la caperuza, se desatornilla. La cabeza puede ser cruciforme o en talla diametral.
    3. Se saca la caperuza tirando hacia arriba. Si ofrece resistencia se puede ejercer palanca con el destornillador apoyado contra un trozo de tela.
    4. Puede ocurrir que en algunos modelos se tenga que sacar otra caperuza que resguarda la parte superior del cuerpo móvil.
    5. Una vez puesta totalmente al descubierto la parte superior del cuerpo móvil será fácil aflojarla con una llave fija o graduable. No forzar, i Asegurarse que la boca de la llave encaje bien!
    6. Con una llave pequeña o unos alicates aflojar la tuerca que sirve para retener la zapatilla. En algunos modelos la zapatilla está a presión.
    7. Se inserta la nueva zapatilla, ajusfándola según el modelo, y se procede al montaje siguiendo los pasos en sentido inverso.

    Gritos actuales

    En los modelos de gritos actuales, el sislema tradicional de prensaeslopas medíanle un grosor de material de estanqueidad de fibras de cáñamo o amianto, ha sido remplazado, de modo general, por anillos tóricos (O-Ring) de goma que no necesitan cuidados y que sólo excepcionalmente hay que sustituir.

    Cómo está hecho un grifo

    Es conveniente, antes de intervenir en el grifo, tener una idea de cómo está hecho y de cómo actúa. Aunque haya en el mercado muchos modelos muy diferentes, aparentemente, entre sí, la estructura interna y su funcionamiento varían muy poco de uno a otro modelo.
    ■ El grifo tradicional está constituido por un cuerpo fijo principal, que se monta de modo estable en el sanitario, en la pared o en una repisa de obra, en el que se incorpora un cuerpo complejo que se puede extraer fácilmente del fijo. La reparación consistirá, precisamente, en extraer este cuerpo complejo, puesto que es el que lleva a cabo la obturación,  ■ Normalmente, el cuerpo móvil se po-drá quitar desenroscándolo del cuerpo fijo,  es decir dándole vueltas en sentido contrario a las aguas del reloj.
    ■ Los grifos tradicionales se desenroscan directamente con ayuda de una llave aplicada a uno de los resaltos del cuerpo móvil. Pero en la mayoría de los grifos modernos, antes de llevar a cabo dicha acción de desenroscado se tendrá que sacar previamente algunos dispositivos cuya finalidad es, precisamente, esconder todas las irregularidades y resaltos del cuerpo móvil para ofrecer un aspecto más neto y facilitar su limpieza. Generalmente, para quitar el sombrerete que esconde el cuerpo móvil se tendrá que sacar la manija de cerramiento o, como ocurre en otros modelos en los que manija y sombrerete se confunden en una sola pieza, quitar el elemento (posiblemente un botón roscado) que indica, en azul o rojo, si se trata del grifo de agua fría o caliente. Esto permite localizar la cabeza de un tornillo que retiene el capuchón al cuerpo móvil. El cuerpo móvil está constituido por un elemento vacío en forma de campana, en cuyo interior se puede desplazar, mediante una acción de apretado y aflojado de un juego de tornillo, un vastago terminado en una base cilindrica donde se dispone la zapatilla o elemento de obturación.
    ■ La zapatilla queda retenida en la base del vastago al quedar alojada por su parte central en una espiga que se halla en el centro de la base o en una corona que circunda esta base.
    ■ Al accionar con la manija el mecanismo de subida y bajada del vastago se logra que la zapatilla descanse plenamente sobre los bordes del conducto de salida hacia el exterior que tiene el cuerpo fijo, dando lugar a que el agua Huya sin obstáculo en el interior del cuerpo fijo o, por el contrario, impidiendo que se filtre líquido hacia el interior del conducto de salida del cuerpo fijo cuando la zapatilla queda apoyada.

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