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    Dejar nueva la vieja araña

    Las lámparas de techo enriquecen visualmente cualquier habitación y por ello son muy apreciadas. Restaurar la que ya leñemos en casa aunque en mal estado o limpiar la que acabamos de comprar en una casa de antigüedades, no es tan difícil. Trataremos de explicar paso a paso cómo hacerlo de la forma más sencilla. En primer lugar, debemos observar si le faltan piezas. No sería de extrañar, que con el paso del tiempo y algún que otro traslado, se le hubiese partido un brazo o perdido algunos caireles. En casas especializadas podemos encontrar todos los materiales que necesitemos. Hagamos una lista con todas las piezas que falten. Es mejor comprarlo todo de una sola vez para evitar equivocaciones. Si, como es nuestro caso, nos hacen falta cristales de distintos tamaños, dibujaremos plantillas en un papel y pondremos el número de piezas al lado. La cantidad de cables que necesitaremos varía en función del tamaño de la lámpara. Lo podemos calcular midiendo el largo de los brazos. Se debe comprar siempre dos o tres metros de más para no tener que hacer empalmes si faltara. En caso de duda se sigue con un hilo la curvatura de los brazos. El diámetro está en función de las lamparitas que debe alimentar pero con I mm. será suficiente. Se pide cable de 2 x I donde el 2 representa a los conductores ( vivo y neutro) y 1 representa el diámetro en mm. También puede ser 0,75 mm o 0,50 mm.

    Se debe comprar cable especial para lámparas. El plástico que lo recubre es transparente y apenas se ve cuando éste va a la vista. El primer paso será desmontar con cuidado todas las piezas. Empezaremos por los caireles, abriendo el fino alambre que los une al brazo.
    En un balde con agua caliente jabonosa los iremos sumergiendo. Haremos la misma operación con los brazos. Normalmente, van sujetos al cuerpo central con una simple tuerca que es muy fácil quitar.
    Los brazos también los podemos limpiar con agua y jabón. Los secaremos perfectamente y con una esponja de acero o virulana les sacaremos brillo.
    Si la lámpara fuese de bronce, esta operación la podremos realizar frotando con una mezcla de vinagre y pimentón a partes iguales. El olor es muy desagradable pero el metal quedará precioso. Cuando tengamos todas las piezas limpias y secas, comenzaremos con el cableado. Cortaremos el cable en trozos del tamaño de los brazos más unos 20 centímetros para el empalme final. Fabricamos una guía con alambre que uniremos al extremo de cada cable para que sea más fácil introducirlo a través de los brazos y dejaremos 10 cms. aproximadamente por cada lado. Esta operación la repetiremos con cada uno de los brazos.

    Sobre una mesa los iremos uniendo colocando en línea. Ahora, introducimos el cable que va por el cuerpo de la lámpara (de arriba a abajo) y comenzamos a montarlos brazos en la base para poder hacer los empalmes. De cada brazo salen dos conductores y por el cuerpo de la lámpara bajan otros dos. Habrá que unir a uno de los cables del cuerpo, uno de los dos cables de cada brazo y hacer lo mismo con los otros (empalmarlos al otro cable del cuerpo). En cada casquillo, donde irá alojada la lamparita, conectaremos los alambres: uno al centro y otro a la rosca. Las uniones con el cable central deben ser aisladas con cinta de buena calidad. Colocaremos las velas, los cristales y los pequeños brazos que sirven de adorno y ya está lista para colgar. Conviene comprobar que funciona correctamente antes de hacerlo.

    Como colgar una lampara

    COLGAR LAMPARAS:
    Focos ligeros:
    • Se instalan colgados directamente de la propia placa de fibra yeso, utilizando para ello, los tacos de paraguas, .de resorte, o los llamados balancín o báscula. En cuanto a la forma de fijarlos, basta dejar los anclajes separados al menos 40 cm entre ellos, para asegurar una correcta y segura fijación al techo.
    Si pesan entre 3 y 10kg…
    • Si la carga a colgar supera los 3 kg, debes anclarla a unos perfiles metálicos que recorran e interior del techo. La separación de anclajes en una misma línea de perfil será de, al menos, 1,20 m. Usa estos tacos.
    Cargas muy pesadas:
    • A partir de loslOkg, estas cargas deben de ir ancladas al forjado del edificio, porque no es posible que el techo falso soporte tanto peso. Para ello, usa tacos adecuados al hormigón.

    Reparar una lampara

    Reparar una lampara.
    5. Atloje los tornillos manteniendo los cables en su sitio. El cordón puede estar atornillado en las fijaciones o enhebrado en los tomillos de soporte para disminuir la tensión en los bornes.
    6. Corte el plástico del cordón en unos 10 cm. Esto proporcionará unos 5 cm a los cables del interior. Tenga cuidado de no cortar los hilos eléctricos. Tenga en cuenta que algunos cordones no poseen aislante en su interior, con lo que los cables están sueltos o, por lo menos, uno de ellos.
    7. Coloque los cables en el porta-lámparas y adáptelos a la longitud deseada más un centímetro de margen a cuenta de los bornes. Desnude 1 cm de aislante en cada cable, enroscando las extremidades. Dóblelas en dos y colóquelas en sus bornes correspondientes. Apriete el tornillo de sujección. Atornille la base.
    8. Mida, corte y prepare el otro extremo del cable como anteriormente, para adaptarlo en espiral a la plataforma. No se olvide de ningún sistema de fijación. Para colocar el cordón en espiral, enrósquelo antes de conectarlo a los bornes. Revise las conexiones, coloque la bombilla y la pantalla.

    Cambiar el cable de una lámpara

    Reparar el cable de una lámpara.
    1. Corte la corriente del cuadro. Aisle el circuito extrayendo el lusible adecuado. No proceda NUNCA a una manipulación eléctrica sin haber cortado antes la corriente.
    2. Extraiga la bombilla y la pantalla y haga aparecer el cable por la parle superior.
    3. Busque señales de deterioro en el porta-lámparas, particularmente en el cierre. Los resortes suelen ser poco sólidos, y provocan averías en los contactos. En caso de duda, sustituya el porta-lámparas.
    4. Desatornille la base del porta-lámparas. Puede estar cubierta de pintura que deberá rascar si quiere evitar más desgaste del normal.