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    Acabado y decoración

    Se aprovecharán los tiempos que hay que dejar para el secado para disimular clavos y tirafondos de fijación de los paneles. Hay que rellenar todas las depresiones y enrasarlas con la superficie del panel. Para ello se tapan con el producto de rellenado y luego con el de acabado.
    Cuando la capa de acabado esté totalmente seca, se pueden disimular las diferencias de textura que ofrezca la estancia dando una capa de acabado diluida. Para esta aplicación se puede emplear el tampón imprimiéndole movimientos cir culares amplios.
    Existen cornisas prefabricadas para disimular el encuentro de los paneles con el techo.

    Se vuelven a colocar los zócalos que se hayan sacado antes, utilizando para ello las referencias marcadas previamente en las tablas.
    Cuando las juntas y la capa de acabado estén perfectamente secas, se podrá empezar a decorar la estancia, procurando utilizar productos que sean compatibles con el yeso. Si hay que empapelar, se da una capa especial de aparejo, sobre todo si se piensa cambiar más adelante el papel. Si es necesario pintar, una capa de este aparejo previo permitirá también lograr un acabado casi perfecto al mismo tiempo que limitará el poder de absorción de las placas de yeso.

    Angulos entrantes y salientes

    Los paneles rectos son relativamente fáciles de juntar. Las dificultades empiezan cuando se tienen que ensamblar en rincones y esquinas. Si se trata de un panel recortado, se empieza lijándolo someramente para eliminar las partículas que sobresalgan y luego se da un aparejo vinílico en todo su canto para reducir el grado de absorción del yeso puesto al descubierto. Luego solamente se tendrá que rellenar con un producto idóneo el intersticio existente entre el panel biselado y el panel recortado. cuando el producto de rellenado esté seco, se extiende una capa del de acabado (no del de rellenado) que servirá de soporte a la tira de calicó. Para acabar, se dan dos capas suplementarias del mismo producto, respetando el tiempo de secado entre una y otra y procurando nivelar el producto con ayuda del tampón con el fin de lograr un acabado perfecto.

    Los ángulos entrantes suelen ser el punto de encuentro de dos paneles recortados, con lo que uno de los cantos quedará disimulado por recibir el otro a tope. Por lo tanto, se empieza rellenando el intersticio que se haya producido con un producto de rellenado y luego se aplica una capa del de acabado en ambos lados de la junta. Se corta la tira de calicó necesaria y luego se encola cuidadosamente en el rincón, procurando ir sacando con una hoja rígida y un pincel todas las bolsas de aire que pudiesen quedar aprisionadas.
    Se da a continuación el producto de acabado en una anchura de 75 mm en cada lado, rebajando los bordes con el tampón. Se deja secar antes de aplicar una segunda capa de unos 100 mm, que se extenderá en ambos lados.
    Los ángulos salientes implican un tipo de manipulación ligeramente diferente, ya que se requiere el uso de una tira de calicó reforzada en los bordes con tirillas metálicas. Primeramente se procede a aplicar un aparejo acrílico en los bordes que se han recortado para reducir de esta manera el grado de absorción de agua.

    Después de haber cortado la tira de calicó a la medida necesaria, se marca el pliegue correspondiente a su punto medio. Se aplica luego a ambas partes del ángulo una ancha capa (50 mm) de producto de rellenado en el que se encolará la tira apretándola firmemente y comprobando si el ángulo formado es completamente recto. Inmediatamente después, se aplica el producto de relleno a ambos lados (125 mm), suavizando los bordes con el tampón de espuma húmedo. Cuando esta capa primera esté seca, se recubre con el producto de acabado, procurando siempre rebajar los bordes. Para terminar, y cuando haya secado completamente todo, se da una última capa (200 mm) de acabado en cada lado del ángulo.
    Para proteger mejor las esquinas es recomendable emplear un perfil especial para ángulos salientes hecho a base de acero galvanizado perforado. Se extiende el producto a 50 mm a ambos lados y se aprieta el perfil, eliminando el material que salga por los agujeros. Para mayor seguridad, se clavan dos puntas suplementarias en la tira. Cuando haya secado el producto de rellenado, se da una segunda capa con la hoja rígida y se nivelan los bordes con el tampón húmedo. Se deja el perfil visto, si se desea conservar un ángulo sólido.

    Trabajos de rejuntado

    Si se emplean paneles de yeso para realizar cualquier clase de trabajo con el fin de evitar la difícil operación de acabado, la tarea más delicada consistirá en saber disimular las juntas entre placas. Por otra parte, si luego solamente se da una capa de pintura encima de las placas, se deberá prestar mucha atención al rejuntado.
    Para realizarlo convendrá disponer de una tira de calicó (o una tira microperforada especial para juntas), un producto para relleno y otro para el acabado. En los ángulos salientes se suele utilizar una tira reforzada. También se necesitará una espátula para enmasillar rígida de 200 mm y una rasqueta estrecha (de 50 mm) para facilitar la colocación de la tira sobre la junta. Un tampón o esponja de espuma sintética circular montada sobre un mango de madera será también muy útil, ya que servirá no sólo para sacar el producto de relleno sobrante sino también para nivelar los bordes y para aplicar un acabado final completamente liso.
    La técnica del rejuntado suele depen der del perfil de los bordes de las placas.
    Los paneles achaflanados suelen empalmarse para formar una junta característica en forma de V, junta que se rellenará con un poco del producto de acabado.

    Las juntas de paneles con aristas vivas utilizadas sobre todo cuando se desea realizar un enyesado de acabado, suelen taparse simplemente con una tira de calicó utilizando una cola apropiada.
    El procedimiento de rejuntado suele asociarse muchas veces a los paneles de bordes biselados, gracias a los cuales es posible obtener una junta perfecta y, por asi decirlo, invisible.
    Antes de comenzar esta operación, se completa el atornillado de los paneles y se limpian las superficies que entran en contacto para retirar la suciedad y el polvo que se hubiera depositado. Se preparan los productos de rejuntado, respetando las proporciones indicadas en el envoltorio.
    Se vierte el polvo espolvoreándolo sobre el agua al mismo tiempo que se va agitando ésta constantemente hasta conseguir una mezcla que tenga una consistencia cremosa.
    Generalmente, esta dilución tiene una duración de media hora aproximadamente. Por lo tanto, se tendrá que ir preparando las cantidades a medida que se vayan necesitando, para evitar que endurezcan. Se desechará la preparación si se nota que empieza a endurecer; se procurará además mantener los utensilios limpios antes de proceder a realizar una nueva mezcla.
    Con una hoja rígida se extiende una capa continua a lo largo de la línea de unión entre dos paneles. Si hubieran quedado unos intersticios demasiado grandes, se rellenan antes, asegurándose de que el aparejo ha quedado bien apretado.

    Se corta el calicó a la longitud adecuada y se aplica sobre la masilla dada anteriormente, ayudándose con la rasqueta (o con un instrumento análogo). La tira de calicó cabalga encima de ambos paneles y refuerza la estabilidad y homogeneidad de la junta. Por eso, conviene que el producto de rejuntado tenga una consistencia espesa, de modo que se logre una adhesión importante. Por otra parte, se evitará que se produzcan burbujas de aire o que, si se producen igualmente, queden aprisionadas, ya que ello podría dar lugar, más tarde, a resquebrajaduras y ampollas. Inmediatamente después de haber aplicado la tira de calicó, se da una segunda capa de producto de rejuntado sobre toda la superficie que rodea la junta hasta lograr igualar la superficie de los paneles. Antes de que la pasta seque, se impregna el tampón de espuma y se emplea el mismo para sacar el material excedente. Se lava continuamente el tampón mientras dure la operación y se deja a punto, completamente seco, después de haberlo usado. Si se daña la capa de rellenado, se deja secar del todo antes de proceder a una segunda aplicación. Si durante el secado se comprueba que la capa de rellenado se hunde en algunos sitios, ello se deberá a haberla empleado demasiado diluida o a no haber dejado suficiente tiempo de secado entre una y otra capa. Este defecto puede corregirse aplicando una nueva capa en donde sea necesario. Cuando el rejuntado esté completamente seco (aproximadamente al cabo de una hora) se aplica una última capa de acabado en toda la zona rejuntada.
    Deben seguirse las instrucciones indicadas en el envoltorio. Este producto tiene la consistencia de una crema espesa. Para compensar la eventual evaporación y devolver a la mezcla la consistencia original, se puede ir añadiendo agua poco a poco. Pero, sin embargo, no es conveniente guardar la mezcla de un día para otro.
    Con ayuda de la rasqueta se sacan las imperfecciones que se hubiesen producido. Con la hoja rígida se extiende este producto de acabado sobre una banda de 200 mm de anchura y luego se nivelan inmediatamente los bordes con la ayuda de un tampón de espuma humedecido. Se deja secar bien antes de aplicar una segunda capa de 250 mm de anchura aproximadamente, procurando rebajar los bordes todo lo posible.

    Mesa de mosaico

    Los materiales que se citan son los necesarios para una mesa de 48 cm x 96 cm.
    Se necesita:
    Una hoja de papel de 48 cm x 96 cm.
    Un tablero de aglomerado o madera laminada de 1,25 cm de grosor y de 48 cm x 96 cm.
    0,30 litros de pegamento de acetato de polivinllo, que una vez disuelto en agua se vuelve impermeable.
    Dos sacos de 3 kg de cemento Portland.
    Un recipiente grande para mezclar el cemento, por ejemplo un barreño viejo de plástico.
    Una paleta.
    Un peine para pasta (optativo).
    Trapos viejos y guantes de goma para las manos sensibles.
    Frascos de cristal para guardar las teselas.
    Un lápiz de punta gruesa y una regla.
    Cinta adhesiva y pegamento para papel.
    Cera de silicona o barniz para muebles.

    La mayoría de estos materiales (pegamento, paleta, pegamento polivinílico) se compran en droguerías o en tiendas de trabajos manuales. El tablero se puede comprar en una tienda de trabajos manuales o en u na carpintería. Aunque en la tienda digan lo contrario, nunca conviene que sea de madera mala porque se acaba combando. Los tableros laminados están muy indicados, pero salen caros.

    Preparación.
    Colocar cada color de teselas en un frasco distinto, para encontrar siempre el que se necesita cuando se está trabajando. Elegir una zona de trabajo adecuada, en la que se pueda dejar el mosaico un cierto tiempo (las etapas engorrosas vienen después). Colocar el tablero sobre una mesa de trabajo y pegar sobre él con cinta adhesiva la hoja de papel.
    Realización del dibujo. Hacer primero el dibujo a escala en una hoja de papel cuadriculado. Dividir luego el papel sobre el que se va a trabajar en cuadrados que representen cada uno una pieza del mosaico. Como las dimensiones de la mesa son 48 cm x 96 cm y cada tesela mide 2 cm. se podría pensar que el mosaico lleva 48 cuadrados a lo largo y 24 a lo ancho, pero no es así, ya que hay que dejar un espacio entre cada dos para el cemento.
    Por lo tanto, dividir el papel en 46 cuadrados a lo largo y 23 a lo ancho. Asi cada cuadrado será una fracción mayor que 2 cm, y la diferencia se cubrirá haciendo las rayas con un lápiz de punta gruesa. Aunque el sistema parezca poco preciso, a medida que se trabaje se irá comprendiendo su utilidad. Una vez terminada la retícula, rellenar a lápiz los cuadrados del dibujo, empleando si se desea los mismos colores. Después puede empezarse a colocar las teselas.

    Colocación de las teselas.
    Las teselas no se colocan directamente sobre el cemento, sino que cada cara anterior se pega con pegamento al papel y luego se coloca el conjunto entero contra el cemento, aunque es una forma mucho más sencilla de trabajar, supone hacer la primera parte por el reverso. El mosaico queda boca abajo, con las caras reticuladas hacia arriba. Como el diseño ofrecido en este capitulo no tiene arriba y abajo ni izquierda y derecha, no hay que preocuparse por este tema al trabajar en el reverso.
    Empezar en la esquina superior izquierda del papel. Coger las piedras de mosaico una a una y poner un poco de pegamento en su cara plana, es decir, anterior. Colocarlas en su sitio sin vacilaciones, con la cara anterior hacia abajo y dejando entre tesela y tesela la línea gruesa hecha a lápiz. No conviene usar mucho pegamento, porque el papel se arrugaría o, lo que es peor, se deslizarían las teselas y perderían su lugar en el dibujo.
    Hacer unos 30 cm de esta forma y poner algo pesado sobre el mosaico hasta que se seque, igual que se hizo con los mosaicos de papel y por las mismas razones.
    Antes de colocar cada pieza del mosaico, examinarla con detenimiento. Como se fabrican en serie, algunas tienen defectos y aunque parte del encanto de un mosaico radica en que el diseño quede un tanto irregular, hay que rechazar las teselas de bordes desiguales o de esquinas rotas. Estas piezas defectuosas pueden ser de utilidad cuando se tengan que partir las teselas. Una vez que esté colocado todo el mosaico, dejarlo un día o dos bajo algo pesado para tener la seguridad de que está completamente seco.

    Diseño de dibujo del mosaico

    El mosaico puede hacerse según el diseño o siguiendo cualquier otro propio preparado en papel cuadriculado, pero siempre ateniéndose a diseños adecuados para cuadrados. El bordado en punto de cruz y los diseños para cañamazo son una buena fuente de inspiración, porque cada cuadradito se puede representar por una tesela. Otra fuente de ideas pueden ser los cuadros geométricos modernos, como los de Mondrian. Recordar que el mosaico se debe limitar a dibujos de lineas rectas y ángulos de 90°, que no exigen recortar las teselas.

    Revestimiento de interiores

    Con literatura, y al mismo precio.
    La cadena de Centros de Servicio de SACHECO. Todo en Placas, integrada por sus cinco locales comerciales habitualmente nos sorprende con la incorporación de los nuevos productos que van apareciendo en el mercado y el acompañamiento inmediato con la información necesaria para utilizarlos con eficacia. Siempre se encontrará en sus locales personal dispuesto a dar las referencias precisas sobre usos y aplicaciones. Además, allí mismo se puede hacer cortar a medida todo tipo de placas y pegar tapacantos en los bordes.
    Complementando esta labor y a efectos de un mejor asesoramiento. SACHECO edita periódicamente folletcría de mano a disposición del público de la que destacamos una lista de precios con los productos de consumo y medidas más frecuentes y otro que da ideas y soluciones en desarrollo paso a paso sobre: Bajar el cielorraso, revestir con corcho, dividir un ambiente, vestir un placar, etc. Está muy bien un poco de literatura para aclarar algunas ideas. Más sobre revestimientos vea Bricolaje Decoración.

    Pizarrones para niños

    PARED PIZARRÓN POR EL MISMO PRECIO.
    Chapadur Marker es un revestimiento óptimo para paredes en las tanto escribir, como borrar, no ofrece ningún problema. Pensado para la decoración cumple la función auxiliar de pizarrón. Se puede utilizar en salas de
    conferencias, habitaciones de los niños, cocinas, estudios, depósitos, etc. por su calidad estética pero a la vez práctica, ya que una y otra vez podrá ser escrita con fibras de colores y borrado con un paño seco, desde luego sin dejar huellas y recuperando su blancura inicial. Chapadur Marker es representado por Fiplastos S.A.

    Hacer manualidades faciles de mesilla

    Hacer manualidades faciles de ménsula o mesilla.
    Si el espacio entre las dos camas
    es muy pequeño, o el pasillo necesita algo que lo anime, la solución mas acertada es colocar una ménsula que puede servir a su vez de mesilla, según lo necesitemos.
    MATERIALES:
    Ménsula de Escayolas Lafuente. Tablero cuadrado pequeño de DM (7 eu.).
    Pinturas acrílicas de Talens (4 eu.). Pátinas de Talens, blanca y roja.
    Pinturas Decorfin Wood de Talens (2 eu). Pinceles y lija.
    Pasos:
    Lijar las imperfecciones que pueda tener la escayola. Con una mezcla de amarillo y verde, cubrir toda la ménsula.
    Cuando la pintuaresté seca, dar unas pinceladas de color amarillo para proporcionar luminosidad a la pieza.
    Continuaremos con unos toques de rojo fresa y azul, para conseguir contrastes y sombras.
    Para crear sensación de relieve y profundidad, oscurecer las zonas más profundas y dar luz en las más sobresalientes.
    Cuando hayamos terminado con la pintura, esperar a que se seque y dar la pátina blanca arrastrando bien el pincel.
    Si vamos a usar la ménsula de mesilla, pintaremos una tabla que nos servirá de sobre.
    Acabarla con un barniz de poliuretano.

    Revestimientos para baños

    Revestimientos para baños:
    No obstante, materiales de larga tradición, como el mármol y la madera, tienen las puertas abiertas en el ámbito de la decoración moderna, y determinan con su vocabulario de texturas y tonalidades cálidos arreglos de avanzada funcionalidad. Más allá de las preferencias del usuario importa demostrar en estos ejemplos las diferencias de aplicación entre los distintos revestimientos y su rol en la visualización del conjunto mural.

    Revestimientos baños

    LA RESPUESTA DE LOS REVESTIMIENTOS BAÑOS.
    Casi todos los interrogantes relativos a la decoración de las paredes del cuarto de baño pueden resolverse con un muestrario de colores y materiales que comprende la gama de revestimientos que son producidos por la industria para cualquier ambiente de la vivienda familiar.

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