
De ello se deduce que no son recomendables para cuartos de baño o lugares en donde se produzca una concentración muy densa de vapores de agua, como pueden ser algunas cocinas o cuartos de limpieza, salvo que estén dotados de sistemas de ventilación con extractores que eliminen” automáticamente el vapor de agua que se puede producir.
Las suspensiones de los perfiles se consiguen por medio de armellas, hembrillas o simplemente con alambres suspendidos de otros medios de fijación.

De todos modos y para mayor facilidad de los trabajos es preferible acomodarse tanto como sea posible a esta altura de un vano, salvo en aquellos casos en que en estancias de concepción antigua hay unos grandes ventanales que llegan hasta el techo.
Estos falsos techos pueden instalarse en cualquier habitación, con una sola limitación: no es procedente emplearlos en aquellos locales en dónde el grado higrométrico es superior al 75 %…

En la secuencia fotográfica que se acompaña se dan las normas más importantes a tener en cuenta para la colocación de esta clase de techos, los cuales pueden estar colocados en pocas horas de dedicación, consiguiendo un nuevo y, totalmente acabado, techo.
La altura del nuevo techo será la que prácticamente interese pues hay una manera muy fácil de salvar mediante un rebajo las alturas que puedan corresponder a la parte superior de un vano.

Es importante tener en cuenta que, tal como vienen acabadas, las placas proporcionan una reflexión aproximadamente del 65 al 80 % de luz que incide sobre su superficie.
Las placas, debido a las cargas que las integran, tienen una gran resistencia al fuego, mejor dicho a la inflamabilidad, ya que las fibras actúan más bien como un retardante de la llama.

Debido a las características de los elementos integrantes de este tipo de revestimiento, el techo logra una capacidad de absorción acústica del 45 al 60 %. A este aislamiento fónico corresponde casi un mismo aislamiento térmico.
Las placas del sistema Armstrong vienen ya acabadas, pero llegado el caso pueden ser recubiertas con una capa de pintura, preferiblemente de emulsión (vinílicas o acrílicas).

La mayoría de las soluciones de revestimiento de techo suelen presentar entre placas una junta a bisel evidenciándose así los elementos integrantes del techo. En cambio, en este sistema las placas se unen lateralmente por medio de machihembrado y se empalman a tope, desapareciendo prácticamente toda unión si se lleva a cabo la operación con un poco de esmero.

Después de haber fijado los elementos guías de suspensión en las paredes y en el techo, todas las otras operaciones se reducen a ajustar las placas, cosa que se puede llevar a cabo perfectamente en cualquier otra estancia, después de haber colocado una especie de alfombra de periódicos para que encima de ella caigan los restos o partículas procedentes del aserrado. De hecho, esta manipulación, y con la misma precaución, se puede realizar en la propia habitación donde se coloca el falso techo.

Este sistema tiene la ventaja de que, debido a que las manipulaciones que hay que llevar a cabo para la fijación o suspensión de las guías se reducen a simples trabajos de fijación, no exige el tener que vaciar la habitación de todos los muebles y alfombras que puedan haber en ella. A lo sumo se tendrá que disponer una simple protección para evitar que caigan partículas de serrín o de escayola en el momento de llevar a cabo las fijaciones. Partículas, por otra parte, que son de fácil recogido con ayuda de un aspirador.

Dos materiales utilizados para aislamiento de techos (pero también para paredes) constituidos esencialmente a base de fibras de vidrio en forma de fieltro o incorporadas a un material plástico expandido. Muchos de estos materiales son materiales autoadhesivos, cuyas caras adheren-tes se hallan protegidas con un papel o película

Detalle de una placa de aislamiento térmico y fónico para techo. Gracias al seccionado oblicuo se detectan fácilmente las tres capas de que están constituidas las placas: una capa gruesa de corcho aglomerado de granza grande; una capa intermedia de yeso con amianto y finalmente la capa de corcho más delgada y de buen acabado que es la que queda a la vista.