
UN REVESTIMIENTO DE TECHO QUE PUEDE SER TAMBIÉN UN FALSO TECHO
El sistema a que nos referimos tiene la ventaja de que los elementos superficiales que constituyen el techo se pueden colocar al nivel que interese.
Estos elementos o placas solamente requieren el haber establecido previamente una especie de arriostrado constituido, de una parte, por unos perfiles que se fijan en las paredes laterales y de otra por otra serie de perfiles que, convenientemente separados los unos de los otros, quedan distribuidos paralelamente entre sí y a lo largo de las paredes de mayor longitud.

Por lo tanto, las sugerencias que se acompañan en los grabados adjuntos no responden a ninguna idea constructiva de altillo o de armarios suspendidos, los cuales requieren unos travesanos, vigas o marcos que tengan capacidad para soportar las cargas que en ellos se pongan.

No hay que confundir estos revestimientos decorativos de techos con construcciones específicas, como puede ser la construcción de altillos o de armarios en habitaciones de altos techos; aunque la parte inferior aparente de dicho altillo guarde forzosamente una similitud con un revestimiento de techo o incluso se tenga que recurrir a él para disimular la mala calidad del material empleado en la construcción del altillo (por ejemplo, un machihembrado de pino lleno de nudos y defectos).

Aparte de la madera pueden utilizarse otros materiales para conseguir un revestimiento de techo que difiera de las tradicionales soluciones lisas. Así, por ejemplo, cabe emplear trozos de tubos de plástico de PVC reunidos entre sí por encolado y agrupados en forma de cuadrados, rectángulos o hexágonos de medidas no muy grandes para que faciliten su fijación en el techo y sean manejables.

La otra solución es emplear trozos de tablero contrachapeado o aglomerado rechapados con madera de calidad. En el caso de buscar un mayor aislamiento, los senos formados en el revestimiento pueden rellenarse con poliestireno expandido.

Otras soluciones para recubrir un techo. En el primero se trata de utilizar trozos cortados regularmente de tubos de PVC de bastante diámetro. Los trozos se unen entre sí mediante cola para aquel material y manteniéndolos unidos durante el tiempo de secaje con pinzas de tender la ropa.

Los techos continuos de obra a base de hormigón requerirán asimismo fijaciones estables, las cuales vendrán en la mayoría de los casos resueltas por medio de perforaciones y tacos expandibles o bien por clavos de acero hincados mediante herramienta especial o con disparo de dinamita. (Es posible alquilar este aparato a una empresa de construcción.)

Por otra parte, hay que tener en cuenta el que se puedan llevar a cabo las fijaciones de los listones o de las piezas que se suspendan con toda garantía, empleando cáncamos basculantes o sus equivalentes.

Aparte de que para dar la sensación de un revestimiento con madera se puede recurrir a las baldosas de corcho con chapeado aparente de aquel material (o a placas de plástico expandido que imitan asimismo la madera), caben asimismo revestimientos de techo con diferentes soluciones constructivas, algunas de las cuales traducimos aquí en imágenes sin necesidad de abundar con explicaciones complementarias.

En los dibujos se ofrece una solución para recubrir un techo y al propio tiempo dar la impresión de ser más bajo, por medio de una especie de casetones. Los detalles que se acompañan indican de qué manera se logra realizar esta construcción a base de dichos casetones.