
De ello se deduce que no son recomendables para cuartos de baño o lugares en donde se produzca una concentración muy densa de vapores de agua, como pueden ser algunas cocinas o cuartos de limpieza, salvo que estén dotados de sistemas de ventilación con extractores que eliminen” automáticamente el vapor de agua que se puede producir.
Las suspensiones de los perfiles se consiguen por medio de armellas, hembrillas o simplemente con alambres suspendidos de otros medios de fijación.

Gracias a este sistema no sólo se podrá proveer de falso techo una habitación que carezca de él sino que se rebajará la altura del techo existente sin tener que realizar ninguna clase de obra ni realizar derribos y originar suciedad.

Estas ya vienen acabadas por completo con una textura irregular, lo cual contribuye a una buena absorción acústica. A lo sumo se tendrá que hacer uso de un serrucho para llevar a cabo los ajustes pertinentes.

En cambio, gracias a ingeniosos sistemas de suspensión cualquier bricolador podrá llevar a cabo la realización de un falso techo, sin tener que utilizar el yeso escayola. Bastará simplemente que realice unas operaciones preliminares de fijación de guías y elementos de suspensión y que luego acomode a la medida que convenga las placas.

Así se hallarán placas en que el yeso se halla como parte integrante de partículas de corcho, de fibras naturales minerales o sintéticas, de perlitas de poliestireno expandido, de planchas de este mismo material con acabado exterior de pinturas diversas, etc.
Pero además de estos materiales que se incorporan directamente sobre una superficie de un techo ya existente, hay otros que permiten realizar fácilmente un falso techo sin tener que obtenerlo de una manera tradicional y artesana a base de un entramado de cañas relleno de escayola y alisado.

Este trabajo, de verdadero profesional, pese a haber decrecido actualmente su dificultad debido al empleo de placas staff, es realmente lo que un aficionado no puede emprender, tanto por los conocimientos de oficio que se requieren especialmente el de saber el tiempo justo de fraguado de la escayola como por la exigencia de que las fases de trabajo deban ser llevadas a cabo con la máxima rapidez, y no siendo posible prácticamente el que se pueda llevar a cabo por etapas distanciadas entre sí en varios días.