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    Revestimiento de techo de yeso

    Revestido de un techo.
    El panel de yeso puede utilizarse de maneras diversas para constituir un falso techo o cubrir un techo defectuoso. Las vigas aparentes no se pueden utilizar para fijar los paneles de yeso, aunque estén perfectamente planas y a nivel. En muchos casos resultará más cómodo eliminar el techo en mal estado para descubrir las viguetas o cabrios que constituyen el techo. El panel de yeso se coloca fácilmente si se pueden obtener piezas cuya longitud coincida con una separación regular de las viguetas. De todos modos, los bordes, tanto si han sido recortados como si no, tienen que ser fijados en toda su longitud, lo que implica completar el armazón parcial ofrecido por las viguetas (fig).
    Para determinar con exactitud la longitud y el grosor de los paneles que hay que utilizar es necesario tener en cuenta dos factores básicos: la separación de las viguetas y la técnica de colocación que ofrezca mayores ventajas. Generalmente, no se podrán usar paneles de 10 mm de grosor si la separación entre viguetas es superior a 450 mm. Igualmente, un grosor de 13 mm no será suficiente para separaciones superiores a 600 mm, a menos que se intercalen apoyos intermedios.
    Cuando el armazón está dispuesto para recibir los paneles con juntas entrecruzadas (fig), se marca la posición de las viguetas en las paredes para facilitar el clavado. Es importante que las hileras de paneles queden desfasadas entre sí para prevenir tensiones fuertes. Se procede a fijar el primer panel con la cara buena hacia el suelo y los lados más largos en ángulo recto en relación con las viguetas y bien afianzados en toda su longitud mediante travesanos. En esta operación se necesitará seguramente otra persona; también se puede recurrir a una barra con remate en forma de T para mantener el panel retenido por el otro extremo mientras se empieza a fijar. Se emplearán clavos de 40 mm, colocando el primero en la mitad. Se espacian a 150 mm los demás siguiendo las viguetas y los travesanos intermedios. Previamente se habrá marcado la pared, pero luego será la alineación de clavos la que servirá de guia. Se botan los clavos, lo que facilitará el recubrimiento con el aparejo más tarde.
    Se irán colocando los paneles siguientes respetando un ligero intervalo. En caso necesario, se corta el panel, pero asegurándose de que siempre quede desfasado en relación con su adyacente y de que su borde corresponda con una vigueta o un travesano.
    Si las viguetas no son planas, se tendrá que recurrir a otro sistema de suspensión (un armazón suspendido) o a las técnicas tradicionales del escayolado a base de planchas suspendidas.
    Los tejidos más simples pueden servir para animar las piezas más desnudas. Así, como se ve a la izquierda, un tejido a base de cuadros realza este cuarto de baño revestido con tablas. Las cortinas de estilo “bistrot” proporcionan una alegre nota rústica que se vuelve a hallar con el.mismo tejido al pie del lavabo.
    De una u otra manera, las cortinas hallan su sitio en cualquier habitación, tanto en el campo como en la ciudad. En el dormitorio se podrá revestir la mesa camilla, el tocador, el taburete o bien hacer un cobertor para la cama. Lo mismo ocurrirá en un cuarto de baño, para el que se puede buscar una tela que entone con la cortina de la ducha y forrar los faldones de la bañera y del lavabo.
    En una sala de estar, unas cortinas pueden lograr aislar una parte del espacio para otras actividades particulares (comida, por ejemplo) o arreglar un rincón para lectura e incluso disimular unas estanterías o alacenas cuando se quiere dar una impresión más estricta y más definida.
    En la cocina, las cortinas pueden sustituir a los armarios para decorar y animar la pieza. Frecuentemente pueden hacer las funciones de puertas. Si se dispone de calefacción central se podrá suprimir una serie de puertas y reemplazarlas por cortinas de una tela alegre retenidas hacia un lado para facilitar el paso, o bien por una malla.
    Pero cualquiera que sea la idea personal que se tenga para explotar las posibilidades que ofrecen las cortinas, hay que elegir la tela con gran cuidado, no solamente en lo que concierne al motivo y al estilo, sino en lo que respecta a la calidad y solidez.

    Tipos de paneles de yeso

    Tipos de paneles de yeso.
    Sin pretender agotar las diversas ofertas de paneles de yeso existentes en el mercado, hay que considerar entre las mismas el panel estándar utilizado para cubrir techos y para realizar tabiques. Este solamente se puede emplear en interiores y en piezas que no sean húmedas o que no presenten mucha condensación de vapor de agua. Debido a ello, no se recomiendan para cuartos de baño o aseos mal aireados.
    El remate de los bordes difiere según los modelos (fig). Los paneles con bordes biselados permiten dejar un intersticio entre las placas que se juntan.

    Intersticio que luego se rellena para hacerlo desaparecer, quedando prácticamente invisible. En cambio, en el panel con aristas vivas, el acabado se realiza mediante la aplicación de tiras de calicó o bien de otro tejido análogo recubiertas con yeso. Finalmente, el plafón achaflanado presenta una junta en forma de “V”. Todos estos tipos de paneles necesitan una capa de preparación si se desea pintarlos o empapelarlos posteriormente.
    En realidad, la inclinación del borde es muy pequeña y las juntas no resultan muy destacadas salvo si incide sobre ellas una luz fuerte. Este tipo de paneles permite una unión a tope de fácil realización.
    El panel de yeso puede presentar una cara prácticamente acabada para facilitar cualquier decoración posterior. En cambio, la otra cara es de un color grisáceo, puesto que está destinada a aplicarse contra una pared o a quedar, de todos modos, oculta, por lo que no necesita un acabado muy exigente.
    Junto a estos paneles lisos hay que tener en cuenta los plafones con relieves de muy diferentes texturas. Las dimensiones de los paneles dependen de la fabricación y de si están destinados a revestir paredes o techos. En el primer caso, los paneles suelen ser más grandes para facilitar el trabajo de recubrimiento. En cambio, para recubrir techos, junto con los paneles grandes suelen ofrecerse elementos cuadrados de tamaño mediano, que permiten una fácil manipulación para trabajar con las manos en alto. Los grosores de estos paneles suelen variar entre 10 y 15 mm por regla general.
    A estas versiones básicas pueden incorporarse algunas mejoras, como puede ser el aislante. Estos paneles suelen estar forrados por el lado interior con una hoja de aluminio que impide la penetración del frío y evita pérdidas de calor interiores. Otra versión más elaborada es aquella en que el yeso se incorpora a una placa de poliestireno expandido, a la que se puede añadir asimismo una hoja antivapor intermedia. Estos paneles existen en diversos grosores y algunos se pueden emplear para el revestimiento de muros o paredes exteriores y techos, proporcionando un buen aislamiento térmico. Frente a las versiones más corrientes, presentan la ventaja de una colocación más sencilla y directa (sin soporte de ninguna clase) sobre una superficie regularmente plana.
    Otro tipo de panel es el constituido por una hoja de yeso doblada con una película de polietileno que hace el papel de aislante de la humedad. Es un material idóneo para desvanes, en particular. Si bien el yeso tiene ya de por sí buenas condiciones ignífugas, hay casos en que la seguridad exige adoptar medidas complementarias.
    Con este mismo fin se puede utilizar otro tipo de panel de composición especial cuyo núcleo de yeso alveolado está reforzado con fibra de vidrio y vermicu-lita (a base de mica).

    Superficie con paneles de yeso

    Paneles de yeso.
    Una técnica más sencilla que el enyesado tradicional:
    • Paneles prefabricados.
    • Rejuntado y acabado.
    • Diferentes tipos de paneles de yeso.
    • Revestimiento de una pared con paneles de yeso y armazón de madera.
    • Problemas que hay que evitar.
    • Colocación con cabrios aparentes.

    Arriba: El recubrimiento de una superficie con paneles de yeso permite transformar rápida y fácilmente una pieza. Será necesario contar con la ayuda de otra persona si se quiere mantener en buen estado el material, particularmente si se trata de un recubrimiento de techo.
    Mediante el uso de paneles prefabricados de yeso se logra un acabado de techos y paredes muy sencillo. Estos están constituidos generalmente por una capa de yeso armado con fibras vegetales diversas o bien emparedado con dos hojas de papel fuerte. Los hay de muy distintas formas y tamaños, adaptables a una gran cantidad de trabajos. En muchas casas modernas se utilizan para sustituir el antiguo escayolado sobre cañizos que resultaba mucho más problemático y más sucio. En cambio, el uso de plafones y paneles de yeso resulta fácil, y con un poco de habilidad se lograrán superficies lisas y mucho mejor acabadas que con el antiguo sistema artesano, el cual requería gran experiencia en el oficio. Evidentemente, se trata de una de las actividades manuales más difíciles, por lo que no todos los bricola-dores se verán capaces de llevarla a cabo debido a su complejidad.
    El revestimiento con placas de yeso tiene una ventaja muy grande, pues no necesita prácticamente tiempo para el secado, hecho que simplifica enormemente todos los trabajos referentes a los acabados decorativos.

    Cubiertas techos

    De ello se deduce que no son recomendables para cuartos de baño o lugares en donde se produzca una concentración muy densa de vapores de agua, como pueden ser algunas cocinas o cuartos de limpieza, salvo que estén dotados de sistemas de ventilación con extractores que eliminen” automáticamente el vapor de agua que se puede producir.
    Las suspensiones de los perfiles se consiguen por medio de armellas, hembrillas o simplemente con alambres suspendidos de otros medios de fijación.

    Falso techo escayola

    Gracias a este sistema no sólo se podrá proveer de falso techo una habitación que carezca de él sino que se rebajará la altura del techo existente sin tener que realizar ninguna clase de obra ni realizar derribos y originar suciedad.

    Falsos techos

    Estas ya vienen acabadas por completo con una textura irregular, lo cual contribuye a una buena absorción acústica. A lo sumo se tendrá que hacer uso de un serrucho para llevar a cabo los ajustes pertinentes.

    Falso techo

    En cambio, gracias a ingeniosos sistemas de suspensión cualquier bricolador podrá llevar a cabo la realización de un falso techo, sin tener que utilizar el yeso escayola. Bastará simplemente que realice unas operaciones preliminares de fijación de guías y elementos de suspensión y que luego acomode a la medida que convenga las placas.

    Construccion de techos

    Así se hallarán placas en que el yeso se halla como parte integrante de partículas de corcho, de fibras naturales minerales o sintéticas, de perlitas de poliestireno expandido, de planchas de este mismo material con acabado exterior de pinturas diversas, etc.
    Pero además de estos materiales que se incorporan directamente sobre una superficie de un techo ya existente, hay otros que permiten realizar fácilmente un falso techo sin tener que obtenerlo de una manera tradicional y artesana a base de un entramado de cañas relleno de escayola y alisado.

    Diseño techos

    Este trabajo, de verdadero profesional, pese a haber decrecido actualmente su dificultad debido al empleo de placas staff, es realmente lo que un aficionado no puede emprender, tanto por los conocimientos de oficio que se requieren especialmente el de saber el tiempo justo de fraguado de la escayola como por la exigencia de que las fases de trabajo deban ser llevadas a cabo con la máxima rapidez, y no siendo posible prácticamente el que se pueda llevar a cabo por etapas distanciadas entre sí en varios días.