Archivos para Tipos de martillos Categoría

    Herramientas para metales

    Las mazas con cotillos blandos son muy útiles para el trabajo con metales no muy duros (aluminio, cobre, latón) y para el ensamblado de carpintería de madera, ya que el martillo corriente y de carpintero deja huellas evidentes. Por este motivo, hasta hace poco se venía utilizando la maza de madera.

    Diferentes tipos de martillos

    Para trabajos muy especiales se utilizan mazas y mazuelos de cobre, plomo, caucho y piel (de búfalo), que hoy día suelen sustituirse por mazas con cabezas de material blando o relativamente blando que acostumbran ser remplazables. Algunas de estas mazas tienen el cuerpo metálico o combinan la madera con el plástico. En la cabeza se aplican los cotillos postizos de nylon o de otra resina termoplástica capaz de aguantar los golpes pero que no dañe el material sobre el que se golpea. Suelen ser de cotillo redondo (de 20 a 70 mm) y su peso puede oscilar entre 150 y 2.500 g y se remplazan fácilmente y con poco dispendio. Además de nylon se utilizan también elementos de PVC, caucho endurecido, piel compacta y aluminio.

    Martillo de albañil

    La maceta de albañil tiene ambos lados de la cabeza iguales (de sección cuadrada, , pero con las aristas achaflandas, como la que se ve en la ilustración, o también en forma casi piramidal con la base mayor en los extremos). Se emplea para hincar clavos grandes así como para asentar ladrillos (muchas veces con el mango). También se utiliza para picar contundentemente contra cinceles en el labrado y partido de materiales pétreos. Este martillo fue también la herramienta que usaban los enlosadores para asentar adoquines, pero en este caso solía tener una pena plana y ancha que servía, a manera de azada, para excavar la arena, en tanto que el cotillo se usaba para asentar. El peso de las macetas es siempre importante (de 800 a 2.000 g) y su mango es de madera. La martellina de albañil es más parecida al martillo corriente pero con la pena rectangular. Su peso varía entre 400 y 900 g. Los mazos tienen la misma forma pero su peso es mucho mayor (de 3.000 a 8.000 g); el mango es de madera y muy largo, para que se pueda asir con ambas manos a la vez.

    Martillo de bola

    El martillo de bola es el empleado por planchistas, caldereros y mecánicos. Tiene el cotillo cilindrico y una pena semiesférica que sirve para roblonar y embutir. Su peso puede variar desde 200 a 1.500 g pero los más corrientes son los comprendidos entre 350 y 500 g; su mango es de fresno y, algunas veces, bastante corto. Muy parecido a él es el martillo que emplean los hojalateros, que tiene la pena simétrica aguzada y transversal para facilitar el trabajo de doblado y remetido de las chapas. También puede añadirse a este mismo tipo de martillos el de tapicero, que tiene igualmente la cabeza redonda y la pena alargada de forma cónica, pero que es mucho más ligero (160 g). Se emplea para apuntar y remachar las tachas y tachuelas que fijan las cinchas y telas al esqueleto de madera.

    Tipo de martillos

    Para evitar el posible desprendimiento de la cabeza los fabricantes han buscado distintas soluciones: desde el simple acuñado (con metal o plástico), hasta distintos tipos de chavetas o planchas acanaladas. También se emplean para su consolidación resinas epóxidas, pese a que solamente el mango soldado ofrece una seguridad total. Esta última empuñadura requiere, por contra, un mango de goma, que si bien tiene la ventaja de absorber el contragolpe, ofrece, en cambio, el inconveniente de que hace que la mano sude, lo que impide agarrar el mango con firmeza.

    Martillo de ebanista

    El martillo de ebanista es muy parecido al anterior y se distingue de éste solamente por su pena asimétrica, como deprimida; su peso se halla comprendido entre los 200 y los 600 g. En cambio, el martillo de carpintero o de orejas es de acero forjado, tiene el cotillo casi en forma de tronco de cono o de pirámide y la pena está recurvada y hendida (para arrancar clavos), siendo su peso mucho más importante (de 400 a 800 g); su mango continúa siendo de madera o, más raramente, de metal con goma, en cuyo caso puede ser tubular y soldado a la cabeza para evitar que pueda salir disparado en ciertos trabajos.

    Imagenes de martillos

    Los martillos:
    Cualquier actividad que tenga un mínimo de relación con el bricolaje, con el salir de apuros, requiere más pronto o más tarde un martillo. Los hay de muchos tipos, algunos de los cuales son específicos para determinadas funciones, mientras que otros tienen un valor polivalente.
    Existen muchos tipos de martillos. Algunos catálogos de firmas especializadas llegan a ofrecer cerca de 70 (y casi todos ellos en diversos tamaños). Se habla de un coleccionista que ha logrado reunir 135 variantes, aunque la mayor parte se emplean parafuncionesmuy concretas.
    En el caso de no poseer aún ningún martillo, es aconsejable empezar adquiriendo uno parecido al, que tiene una cabeza con cotillo cuadrado y su cara opuesta (pena) aguzada y de sección rectangular. Es una herramienta muy válida para la -mayoría de las acciones de percusión; más adelántense podrán adquirir otros martillos más adaptados a cada trabajo concreto. Este martillo lo mismo servirá para trabajos de carpintería qué para muchas otras labores. El más corriente e idóneo para esta multiplicidad de fines es el que tiene una cabeza de acero forjado y un peso de 250 a 300 g; los de mayor calidad tienen la cabeza templada. La parte aguzada sirve para implantar pequeños clavos que se sostienen con los dedos o bien clavos normales que se quieren colocar en lugares de acceso difícil. Las variantes de este mismo tipo de martillo pueden ir desde los 50 g (empleado en pequeña mecánica) hasta los 2.000 g para trabajos de hierro, carpintería pesada e, incluso, para albañilería. El mango más habitual es el de madera de fresno, pero cada vez mas se utilizan empuñaduras de plástico, de plástico combinado con metal o, también, de goma con metal. Si el mango es de madera convendrá que se acuñe su cabeza por el ojo.