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    Marmolado de objetos

    Muchos objetos, sobre todo de metal y de cristal, deben llevar una mano de pintura emulsionada antes de ser decorados. Aunque el blanco es seguramente el mejor para que destaquen los colores, se pueden emplear otros tonos para lograr un mayor contraste. Si se desea que el cristal conserve su transparencia, dar la primera mano con un apresto de color oro en lugar de pintura. Este apresto se vende en tiendas de arte.

    Las velas se jaspean directamente.
    En lugar de colocar los objetos sobre la superficie del agua como se hace con el papel o la tela, sumergirlos completamente, ya que toman el color al pasar por los colores flotantes de la superficie. Nunca hay que pasar los objetos por encima del agua, ya que entonces tomarían demasiado pigmento. Si el recipiente es lo suficientemente grande, se pueden jaspear varios objetos introduciéndolos con rapidez uno detrás de otro. Al sacar los objetos del recipiente, retirar los colores de la superficie hacia los lados para que las manchas no se superpongan. En ocasiones hace falta un poco de ingenio para lograr que todo el objeto se introduzca en el agua.

    Las velas, por supuesto, se sujetan por la mecha. Los objetos redondos como los huevos de madera necesitan un tornillito en uno de sus extremos para sujetar allí un cordel. El agujero se puede tapar luego con una selladora de madera o pintándolo. Las cajas pueden llevar una cinta pegada en su interior que se emplea como asa temporal, mientras que un alambre o una percha de alambre doblada introducidos en una botella permiten sostenerla mientras está en el baño. Para dar mayor durabilidad y brillo al jaspeado, barnizar los objetos con un mínimo de dos manos de barniz plástico, lijando entre una y otra.

    Sistemas de marmolado

    Los distintos artesanos han empleado diferentes métodos de marmolado. sobre todo porque el proceso fue tenido durante mucho tiempo por un arte secreto y se realizaba a puertas cerradas. Como es de suponer, todavía perdura parte del secreto tradicional, así como una serie de variaciones de las técnicas básicas. Algunas de ellas se prestan más que otras a efectos y superficies concretas.
    El marmolado se basa esencialmente en el principio de que el aceite y el agua no se mezclan, y de hecho los primeros métodos de jaspeado consistían en esto: en dejar flotar pinturas al óleo sobre el agua. Más tarde se emplearon también colores vegetales. Luego se desarrollaron técnicas más perfeccionadas, pero estos dos métodos siguen siendo los más sencillos. Aunque no ofrecen las posibilidades de otros, se pueden aplicar a una gama increíblemente amplia de superficies y con éxito asegurado, aunque no se sea un experto. Es además una técnica con la que disfrutan niños y adultos por igual.

    Orígenes del marmolado

    El marmolado es una de las primeras técnicas de decoración de papel conocidas y se cree que tuvo su origen en Turquía. Los primeros marmolados importados a Europa se emplearon en cajas de dominó y de figuras de ajedrez. Hubo una época en la que el papel así decorado se producía en Holanda y se exportaba a otros países como envoltorio de paquetes de juguetes para ahorrarse el pago de derechos de aduana. A su llegada se desenvolvía con cuidado, se aplanaba y se vendía sobre todo a encuadernadores, que lo empleaban en sus mejores cubiertas.

    Todavía hoy se sigue utilizando en la encuademación de libros. Resultan sorprendentes los maravillosos dibujos jaspeados que adornan las tapas de los libros antiguos. Pero la técnica tiene una infinidad de aplicaciones a veces poco aprovechadas. No sólo se puede marmolar el papel, sino también la madera, el plástico, las telas, el cuero, el cristal, el metal, el caucho e incluso la cera. Se pueden lograr originales efectos en bolsos de cuero, pañuelos de seda, faldas de algodón, cajas de madera, manteles de plástico, botes de cristal… En una palabra, en casi todo.

    Secretos del marmolado

    El marmolado es uno de los métodos más sencillos, divertidos y decorativos de colorear superficies. Con un mínimo de destreza se pueden lograr modelos vivos y llamativos irrealizables por otros sistemas. Se da el nombre de marmolado a este tipo de decoración porque las lineas onduladas y veteadas que produce son similares a las del mármol. Pero la imitación de estas formas no es la única posibilidad de esta artesanía, ya que la gama de modelos y dibujos ondulantes posibles es infinita.

    Como definición general, el marmolado es la creación de dibujos y adornos sobre agua y su traspaso a diferentes materiales. Esta descripción, sin embargo, no agota el tema, ya que no dice nada del excepcional dominio de los colores que permite y de la libertad de movimientos y de disposición de las manchas de color antes de hacer la impresión. El dibujo final depende casi exclusivamente del gusto y de la técnica del artista.

    Como pintar paredes exteriores

    Pintura de las paredes exteriores.
    •  Preparación de las paredes de ladrillos nuevos
    •  Superficies pintadas
    •  Soportes húmedos
    •  Superficies degradadas
    •  Pinturas de exterior
    •  Aplicación de la pintura con brocha o con rodillo
    •  Acceso a las superficies altas.

    La mayoría de rodillos están preparados para empalmar unos bastones que sirven para llegar a sitios muy altos con el fin de facilitar así la aplicación de la pintura en superficies exteriores sin necesidad de recurrir a una escalera.

    Los principios que hay que tener presentes para pintar una fachada son idénticos a los que se requieren para pintar cualquier otra superficie. La diferencia estriba en las dimensiones que hay que cubrir. Como en todo trabajo de pintura, la calidad y la solidez del acabado dependen en parte de la preparación del soporte, que será diferente según el tipo de pared que haya que pintar.

    Pared con ladrillos nuevos:
    El hormigón, el revocado con mortero de cemento y el enlucido con argamasa se tratan del mismo modo que un ladrillo nuevo. Se empieza eliminando el polvo y los residuos con una brocha de cerdas duras y se rascan los residuos de cemento o de hormigón que hubiesen podido quedar en la fachada. Se eliminan todas las eflorescencias de aspecto algodonoso que aparezcan; éstas se deberán a la humedad de la pared. Si se pinta encima de ellas, se producirán resquebrajamientos en la pintura. Se eliminan, pues, con una brocha de cerdas duras y se espera unas dos semanas para asegurarse de que no volverán a aparecer. Si existen mohos, se pasa por la superficie de la pared un producto fungicida adecuado. Luego se rascan las partes atacadas y se da una mano de algún producto hidrófugo. Se rellenan las fisuras profundas y los agujeros con un mortero de cemento y arena. Si se trata de un hormigón desencofrado, será necesario desengrasar la superficie, ya que podrían quedar restos del desmoldeante empleado.

    Ideas para pintar paredes

    Hacer pruebas.
    • Siempre es conveniente que, antes de empezar, hagas una prueba. Como base puedes emplear una pared que después vayas a pintar, o, mejor aún, una tabla grande de aglomerado o DM, que habrás cubierto con dos manos de selladora acrílica aplicada con rodillo.
    • Comprueba cuáles son los colores y las técnicas que mejor coordinan con la decoración de tus habitaciones. Te vendrá bien para ejercitarte en las diferentes técnicas y conseguir un buen resultado antes de llevarlo a la práctica sobre la pared.

    EL RESULTADO:
    Si vas a iniciarte en la pintura decorativa, esta es la técnica más indicada: es sencilla, rápida y fácil de controlar. Puedes emplear utensilios de uso corriente: brochas, cepillos o incluso trapos suaves; como verás, además de fácil, es una técnica barata. Y no te olvides de hacer muchas pruebas, hasta estar seguro de obtener exactamente el resultado deseado.

    Técnicas de pintura decorativa

    Técnicas de pintura.
    Sedas pintadas, muebles que cambian de imagen, trampantojos, paneles dorados… ¡Todo es cuestión de técnica!
    CUATRO POR CUATRO:
    Son cuatro jóvenes licenciadas en Bellas Artes, Historia del Arte y Cerámica; se llaman Natalia Ruiz-Labourdette, Mari Luz Gómez, Elena Carrascosa y María José Hervás, y coincidieron en la Escuela Taller del Museo del Prado, donde aprendieron las técnicas que ahora aplican con maestría. Además de éste, su otro punto en común es que han creado Taller Cuatro, en donde llevan a cabo magníficos trabajos de restauración de madera y pintura, de marquetería y las más diversas y laboriosas técnicas de pintura. Realizan diseños propios y trabajos por encargo para particulares y tiendas.
    DE CARA A LA GALERÍA.
    Después de una experiencia de cuatro años dedicada a la pintura sobre seda, Lola Fonseca se ha aventurado con un nuevo espacio que hace las veces de taller y tienda, con el objetivo de trabajar a la vista del público. Formada en estudios de Filosofía, esta artista se considera una autodidacta integral que debe sus conocimientos a la experiencia a secas: sin manuales ni clases teóricas. Su gusto por la pintura la llevó, de forma casual, a verter su imaginación sobre la seda en sus diferentes tipos de tejidos, ya sea crepé de chine, trepe de georgelle, chiffon, etc. Aunque trabaja por encargo, lo que a Lola Fonseca le apasiona es ponerse delante de la pieza de seda en blanco y jugo con los colores. «En realidad, material es el color; el soporte o formato no importa», confiesa.

    Decapado de pintura

    Acción con medios químicos.
    ■ Existen varios productos que sirven para el decapado. Los más tradicionales se fundamentan en la acción cáustica y requieren en cuidadoso manejo: protegerse las manos con guantes y gafas. El producto se aplica, se aguarda a que actúe y, luego, según la rapidez de su poder cáustico, se elimina con una rasqueta la pintura que se haya logrado destruir.
    ■ Otros productos que pueden utilizarse, según el tipo de pintura, son los que actúan como disolventes. En este caso se va aplicando el decapante e, inmediatamente que se logra el reblandecimiento, se arranca la pintura con la rasqueta.
    La pintura muy deteriorada debe removerse antes de aplicar otra nueva. En este caso, se aplica un decapante cáustico con las medidas de protección adecuadas contra posibles daños ocasionados por salpicaduras u otros accidentes inesperados.

    Tecnicas de decapado

    Tecnica de decapado.
    ■ Los principales métodos para arrancar la pintura vieja se pueden concentrar en tres tipos: por acción abrasiva (manual o mecánica), por aplicación de productos químicos y, finalmente, por calor. Cada uno de estos tipos puede presentar diferentes modalidades según que el medio empleado sea de una u otra clase.
    Acción abrasiva.
    ■ La acción abrasiva se puede realizar manualmente con ayuda de un taco de papel de lija. Es aplicable cuando se trata de eliminar una capa delgada en una superficie relativamente pequeña, pues de no ser así resulta extenuante.
    ■ Se logran mejores y más rápidos resultados con el lijado mecánico. Existen varios accesorios acoplables a la máquina universal (taladradora), como los discos y los dispositivos orbitales (o discos con rótula). Los primeros, tanto si son rígidos como blandos, pueden llegar a ser muy peligrosos si no se tiene un gran dominio de la máquina o se sufre un descuido, pues se producirán unas depresiones en el soporte difíciles de igualar. En molduras y rincones no se puede llevar a cabo esta acción lijadora.

    Trabajos en pintura

    DECAPAR LA PINTURA.
    Dar una nueva capa de pintura puede transformar una habitación, una carpintería o un mueble. Pero para ello se deben llevar a cabo unos trabajos preparatorios, en particular el decapado de la pintura que no se halla en perfectas condiciones.
    La pintura existente puede constituir una excelente base para dar otra capa nueva, aunque la antigua sea muy gruesa. Lo que es imprescindible es que la pintura vieja se halle en perfectas condiciones: sea lisa, no tenga bolsas o desconchados grandes que no puedan rellenarse fácilmente, etc. De ser así, bastará pasar un taco de papel de lija de granulación media antes de que reciba la primera capa. En el caso de que haya algún desconchado, se hace un repaso con aparejo en los sitios oportunos y luego, una vez seco, se lija. Pero, ¿qué hacer cuando la pintura antigua está muy deteriorada? En este caso la única decisión válida es decapar la pintura o restos pintura que queden, aunque ello pueda representar un trabajo premioso, que requiere tenacidad. Por otra parte, según lo que se trate de decapar, si las superficies no son perfectamente planas se tendrá que insistir y repasar con ahinco muchos rincones o molduras buscando la manera más efectiva para conseguir el decapado de estos puntos. En ocasiones no se tendrá que quitar toda la pintura, sino sólo la que éste muy afectada. Por el contrario, en algunos casos, como, por ejemplo, en una carpintería vieja, lo que importa es recuperar el soporte de madera en su estado original para valorarlo con un barniz, en vez de cubrirlo de nuevo con una pintura opaca que esconda su veteado.

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