
En la secuencia fotográfica que se acompaña se dan las normas más importantes a tener en cuenta para la colocación de esta clase de techos, los cuales pueden estar colocados en pocas horas de dedicación, consiguiendo un nuevo y, totalmente acabado, techo.
La altura del nuevo techo será la que prácticamente interese pues hay una manera muy fácil de salvar mediante un rebajo las alturas que puedan corresponder a la parte superior de un vano.

Tanto en el caso de un espumado como de un conformado es evidente que el producto aportará un cierto grado de aislamiento térmico de la pared y según, cual sea la dureza de la superficie igualmente un mayor o menor aislamiento acústico. Recuérdese a este propósito que no hay que confundir el aislamiento acústico con una absorción fónica, pues mientras aquél puede quedar satisfecho por cámaras o alvéolos de aire o de vacío, la absorción acústica de los sonidos y ruidos producidos en una estancia solamente quedan conseguidos por materiales porosos, no lisos.