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    Tapizado mediante una tira escondida definidora

    Gracias a este sistema se logra que queden escondidas las líneas de grapas, pues se hace recurso a un cartoncillo o tira de plástico semirrígido que, al propio tiempo que define la recta de arranque del tejido, se clava por la parte del revés de la tela. De esta manera, al retornar el tejido a partir de un ángulo, tira y grapado quedan escondidos y perfectamente disimulada la unión del nuevo lienzo sobre el anteriormente fijado tanto si ello se produce en un ángulo o en mitad de un plafón.
    Gracias a este sistema se evita el tener que utilizar galones o molduras para tener que esconder las grapas de fijación en pleno plafón y en los puntos de partida y de acabado verticales, pero no en las líneas horizontales junto al techo o al zócalo.

    Suelos de hormigón y su adecuación

    Sin embargo, téngase presente que aún cuando se consiga un revestimiento de suelo con mucha estabilidad, por bien que se haya procedido con los aislantes, la humedad, si subsiste, dará muestras de su presencia en la habitación más allá de la parte protegida, es decir, en las paredes por las que ascenderá por capilaridad…
    Pese a que se tengan que analizar estas refecciones, ello siempre resultará más expedito y menos oneroso que cambiar el pavimento, por lo que la colocación de un revestimiento plástico resultará siempre una buena solución para cambiar el aspecto de un suelo viejo, ajado o deteriorado de baldosas.

    Suelos de hormigón. Tendrán que alisarse con la llana utilizando un mortero graso y fluido. Pero antes de realizar esta operación es conveniente proceder a un raspado de la superficie con un cepillo-escoba de cerdas metálicas y a continuación pasar el aspirador.
    Para facilitar la adherencia sobre este suelo poroso de mortero caben otros procedimientos para obtener una mayor garantía en el trabajo: Dar una mano de un impermeabilizante, compatible con la cola que luego se utilizará. Pero mucho más sencillo es emplear precisamente esta misma cola diluida al 50 % aplicada a paletina o también con un rodillo. En el caso de que el pavimento de hormigón se halle en muy mal estado será mejor proceder a un relleno de las depresiones y cuando se haya logrado una relativa homogeneidad superficial, revestirlo con un tablero aglomerado (e incluso con uno de fibras de 5 mm de grosor) fijándolo establemente por medio de atornillado en tacos.

    Conservación de la moqueta

    De vez en cuando (cada mes) se puede proceder a una limpieza más a fondo pasando una bayeta limpia y frecuentemente enjuagada en agua clara, y luego escurrida a fondo. Esto proporciona un desempolvado superficial que aumenta el brillo de los pelos. Por otra parte, esta acción contrarresta en las moquetas sintéticas no tratadas la producción de electricidad estática.
    El uso de champús especiales para moquetas se llevará a cabo dos veces por año: preferiblemente al final del invierno y a primeros de otoño. Pueden emplearse indistintamente champús líquidos o en espuma, después de haber procedido a un desempolvado. Realizar una prueba en un rincón antes de dar como bueno el champú…
    No rebasar las dosis prescritas por el fabricante. Lo más eficaz y cómodo es pasar el producto al atardecer y dejarlo secar durante toda la noche (sin transitar por el lugar tratado). Al día siguiente se pasa el aspirador.
    Póngase mucha atención en la adquisición de los champús y preferié-ranse los que hayan pasado por un control de calidad, claramente indicado en el envoltorio.
    Un análisis realizado por un Instituto europeo al servicio del consumo ha puesto en evidencia que una gran parte de los champús que había en el mercado provocan un más rápido enmugrecimiento de la moqueta…
    Queda también el recurso de acudir a un profesional para que realice una vez al año una limpieza a fondo. Aquél puede llevar a cabo una labor mucho más contundente debido a los medios de que dispone que un aficionado con los instrumentos y los productos que se detallan. Sin embargo, esta intervención es muy onerosa.
    Una recomendación: utilizar un aspirador potente. Su costo, muy superior a los simples aspiradores domésticos, quedará compensado con creces por su eficacia y mayor duración.

    Las moquetas encoladas sobre el suelo

    Mucho más que en otros sistemas de colocación, cuando la moqueta ha de encolarse, es indispensable disponer de un suelo regular y liso. Por ello, deberían extremarse las precauciones apuntadas anteriormente. Por lo demás, la técnica del encolado es sencilla y resulta a muy buen precio, si se tiene en cuenta el poco tiempo que se tiene que invertir.
    En este tipo de colocación no es preciso unir las tiras entre sí (aunque será mucho mejor si ello se hace), pues cada tira se puede encolar directamente sobre el suelo, quedando prácticamente invisibles las uniones. Lo único engorroso de este procedimiento es la manipulación de las tiras cuando se trata de longitudes apreciables. Sin embargo, esta dificultad puede aminorarse trabajando con las tiras enrolladas e irlas plegando a medida que se va e: lando.
    Lo más importante a tener cuenta en un encolado de moquet seguir las normas de los fabrican y, sobre todo, utilizar la clase dec que ellos recomiendan.
    El encolado puede ser simple o ble. En el primer caso se extiendf cola sobre el envés de la moqu únicamente, y en el segundo, la bien sobre el suelo. Repentimos la importancia de que el suelo esté parejo de lisura y desprovisto de polvo. Laj la se extiende con la rasqueta o d tula dentada, procurando que no produzcan grumos que ocasional] abultamientos en la superficie de la moqueta y podría desbordar sobre los orillos de la tira que se encola. En la ilustración correspondiente que se acompaña se ve cómo se procede a extender la cola sobre el dorso de la moqueta, por medio de una espátula. A un lado se ve la lata que contiene la cola.