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    Entablado o entarimado de pared

    Un entablado o entarimado de pared aunque presenta algunos detalles que hay que tener presentes no significan ningún problema que no pueda ser resuelto por un aficionado que trabaje con meticulosidad.
    Como sea que la mayoría de paredes no son perfectamente planas ni aplomadas, será necesario corregir estos defectos mediante los rastreles y travesanos auxiliares que se fijarán en la superficie que hay que revestir.
    En realidad es algo semejante a lo que se tiene que llevar a cabo para un entarimado de suelo.

    Aislamiento térmico

    Con estas placas de bastante grosor se consigue realmente un buen aislamiento térmico ya que, pese a que el corcho se considera como uno de los materiales aislantes por excelencia, esto solamente empieza a ser cierto cuando su grosor empieza a rebasar los 3 cm. Es, por otra parte, el grosor mínimo que se considera efectivo y aceptado a los efectos de conseguir una reducción en el consumo de energía (y por lo tanto, de acogerse a las desgravaciones económicas a que hubiere lugar).
    Aparte de este factor aislante del corcho, éste tiene otras cualidades importantes que pueden aconsejar su utilización pese a no emplearlo en grosores superiores a 3 cm: contrarresta el fenómeno de las «paredes frías» y elimina la condensación de vapor de agua.

    Tiras Velero

    Diferentes clases de tiras Velero de anchos diferentes y recortados a topos para lograr diferentes
    tipos de retención.

    Perfiles plásticos especiales

    Perfiles plásticos especiales
    En otros países existen dos o tres variedades de estos sistemas los cuales no han conseguido lograr aquí una introducción y divulgación eficiente (salvo el sistema Velero cuyas tiras son bien conocidas, aún cuando su principal campo de aplicación parece hasta ahora haberse centrado más en la confección que en la decoración y el tapizado). Dejaremos para el final la aplicación del Velero en el terreno que ahora nos ocupa y pasaremos a dar una breve descripción de aquellos sistemas que hasta ahora no han logrado una buena acogida en nuestro país.
    Todos estos sistemas se fundan en el uso de unos perfiles plásticos, los cuales (según diversos procedimientos patentados) son aptos para admitir los bordes de las telas que han de cubrir todo un lienzo de pared.
    Estas tiras se disponen en los extremos de las paredes a recubrir, de manera análoga a los listones a los que nos hemos referido anteriormente.

    Textura paredes

    Proceder a la fijación del primer panel que debe ser precisamente el que se opone a la puerta de acceso a la habitación. El grapado se realiza siguiendo el método anterior pero cuidando de que en lugar de grapar la tela de los verticales sobre la superficie, ello se realiza en las paredes contiguas, junto
    al ángulo.

    TAPIZADO DE PAREDES

    TAPIZADO DE PAREDES
    Mediante el tapizado de paredes se logra una decoración cálida y amable y con un carácter peculiar que se debe en gran parte a la cualidad y muestra del tipo de tejido que se emplea para el revestimiento.
    Pero además de estas particularidades decorativas, con el tapizado de paredes se logran al propio tiempo magníficos aislamientos de paredes, gracias al uso, entre tejido y pared, de un material adecuado y cuyo espesor puede variar según el sistema de tapizado que se haya utilizado.
    Por otra parte, el tapizado de paredes puede hoy día lograrse por medios muy sencillos y al alcance de cualquier aficionado. No hay que decir que el uso de la grapadora facilita en gran manera, y por regla general siempre con eficacia, el fijado de la tela o de los elementos que se puedan utilizar para llevar a cabo el tendido y su retención.

    Colocación de parqués

    El huelgo que pueda quedar junto a la pared se rellenará con tiras de corcho.
    Se utilizará el mismo procedimiento si hay zócalos de obra en las paredes.
    En cambio, cuando las baldosas lleguen a un junquillo o tapajuntas de puerta, resultará mucho más cómodo aserrar éste y pasar la baldosa por debajo que realizar un recortado del contorno del junquillo.
    La solución de continuidad a que da lugar el extremo de un parqué sobre el pavimento existente generalmente se soluciona con un listón que entregándose por un lado de su anchura con el parqué va disminuyendo de grosor hasta quedar a unos 4-5 mm del suelo por el otro lado. Su anchura puede ser variable. Cuando la diferencia de nivel se produce en el umbral de una puerta, lo más normal es que dicho listón tenga igual anchura que el grosor del marco y se encaje en los rebajos del mismo.
    Colocación de parqué en forma de baldosas recurriendo a un adhesivo para fijarlas definitivamente en el suelo.
    Momento en que se está colocando un panel de parqué para ir rellenando sucesivamente la superficie que hay que revestir.
    Taco provisto de una ranura gracias al cual será más cómoda la colocación de los elementos de parqué flotante y no se producirán daños en la lengüeta de la baldosa que se comprime contra el resto.
    Este taco se realizará fácilmente con ayuda de la sierra circular, ya sea utilizando el dispositivo de oscilación o bien, si se carece de él, realizando un par o tres de pasadas contiguas.
    Para facilitar el ensamblado de las baldosas y no dañar la lengüeta, es aconsejable utilizar un taco de madera o de plástico en forma de horquilla cuya abertura en grosor y profundidad corresponda en forma hembra con el resalto y rebajo de la baldosa que se vaya a emplear. La profundidad de la ranura es mejor que tenga 1 o 2 mm más que el saliente de la lengüeta.
    A título de orientación se acompaña un croquis de esta pieza que uno mismo puede realizar, ya sea con un trozo de aglomerado o de trozo de nilón o de PVC, llevando a cabo la ranura con una sierra circular oscilante (en una sola pasada) o con otra sierra circular normal (realizando varias pasadas consecutivas).

    Diversas muestras de corcho empleado para revestimientos

    Diversas muestras de corcho empleado para revestimientos. Además de utilizar el corcho con sus infinitasvariedades de presentación, según se lleve a cabo el aglomerado y el encolado de los diversos sistemas de obtención, existen también placas con caras chapeadas de maderas nobles y con metales. Esencialmente la obtención c aglomerado de corcho no es otra  sa que una trituración de las par de corcho y de la cocción de las pai culas obtenidas mediante vapor agua. Con ello se consigue una ag tinación de dichas partículas sin c haya que intervenir ningún otro p ducto conglomerante o adhesivo. I ello los conglomerados de core conservan sus propiedades originales.
    En función del tamaño de las p tículas, de la manera que se log: (por trituración o por cepillado), la parte de la pana de donde se ob nen (las más desmenuzables del terior o bien las más blancas y r compactas del interior) y asimis de la clase de corcho (de primer segundas extracciones) se log ahora una cantidad de produc que si bien continúan siendo est tamente corcho genuino, tienen aspecto y una presentación muy versos.
    La elaboración de ciertos productos de corcho en forma de placas l o menos gruesas dio lugar a un mer aprovechamiento con final des decorativas y de revestirme] aparentes, más allá de su utilizai como rellenos aislantes que lueg recubrían.
    Este primer aprovechamiento mo material de acabado no acab cuajar debido quizás a la reía monotonía de la textura aparent los aglomerados de poco grosor tono negruzco de las placas qu utilizaban para aislamiento. Por parte, la adhesión de las placas I suelos y paredes o techos no p conseguirse de manera eficaz y mismo los tratamientos superfic de protección quedaban circun tos a encáusticos o a barnices carecían de buen agarre sobr corcho.
    Quizás este relativo fracaso ii a los fabricantes y elaboradore: corcho los cuales han logrado unrie de productos que no pueden ser precisamente acusados de monotonía ya que existe ahora una gama muy variada y atractiva de derivados del corcho. Por otra parte y tal como ya se ha apuntado anteriormente, las colas de contacto y los barnices sintéticos han acabado de consolidar este nuevo relanzamiento del corcho y de todos sus productos.

    Revestimientos de escaleras con moquetas, linóleo, plásticos o caucho

    El resbalar y caerse por una escalera es uno de los accidentes más peligrosos, dentro de los accidentes corrientes. Por eso resulta muy conveniente —y casi necesario— evitar que las escaleras sean resbaladizas. Un modo de conseguirlo es situar sobre la huella de cada escalón una lámina de material que no sea resbaladizo.
    En la figura adjunta se muestran dos escalones de la misma escalera, después de serles aplicadas láminas de plástico. Obsérvese que como los extremos de ambos escalones estaban desgastados por el uso, se han recubierto con una masilla sintética que se endurece después de colocada.
    Luego se ha situado la lámina de linóleo. También se ha situado una lámina de linóleo, recubriendo la contrahuella (parte vertical del escalón), que será la primera en pegarse.
    Para sujetar ambas láminas (la horizontal y la vertical) se han dispuesto dos listones de madera. El listón que sujeta la lámina horizontal ha de ser de madera dura, puesto que tendrá que ser muy afectado por el roce de los pasos (que lógicamente tenderán a producir un desgaste similar al que se ha corregido).
    Cuando el escalón no está desgastado en su borde, puede recubrirse directamente con la lámina de plástico (o de moqueta). Es conveniente, de todos modos, para mejorar el acabado, la buena presentación y la comodidad de uso de la escalera, colocar unos remates o ángulos de plástico especiales (que se venden particularmente para este uso), en la esquina del escalón.
    Además de estos remates de plástico, en la misma figura puede verse que se ha situado una capa de un material especial («corkment») debajo de la capa de revestimiento, que disminuye el ruido y hace el escalón más fácil de pisar.
    En la figura que se acompaña en la página siguiente se muestran dos escaleras distintas: una de madera y la otra de hormigón. Esta última tiene los escalones más hundidos, de manera que el fondo del escalón no forma un ángulo recto como en la escalera de madera, sino un ángulo agudo. De ahí que no se hayan colocado dos láminas de revestimiento, como en la escalera de madera, sino una sola, doblada por su parte central, que sigue el perfil del fondo del escalón.

    Atención a los umbrales

    Salvo que una moqueta sea más allá de una habitación vés de una puerta con otra habitacion colindante o bien con un piso convendrá prestar atención a la habitación de continuidad que se pn en el umbral entre la pieza  y la que carece de revestimiem
    La solución tradicional para i tropezar con la moqueta,  que ésta permanezca estable cuando se haya encolado con atención su borde por el envé utilizar una tira que haga de junquillo o tapajuntas. Es más adecuadas son las met (de acero inoxidable o de otros les con acabados diversos) con i ligeramente arqueada, de m que una parte cabalgue sobre 1 queta y la otra sobre el pavir adyacente. Estas tiras se fijan a lo por medio de tacos y atornil
    Los listones de madera utili en su lugar tienen el inconver de que si son relativamente ai ofrecen un resalto con el que eí tropezar, especialmente las per forasteras. Por otra parte, no es mendable adelgazar excesivar un listón de madera, intentande trarrestar aquel resalto, pues con el continuo roce o simplemente al ser hollado sin darse cuenta, la madera acaba desgastándose y astillándose.
    Hay casos en que esta tira en el umbral puede suprimirse, como por ejemplo cuando la moqueta de una habitación se entrega al mismo nivel contra un pavimento colocado en la habitación o en el pasillo inmediato. Pese a ello y para evitar la diferencia entre un material blando, como la moqueta, y otro material duro, como un pavimento pétreo o un parquet, es recomendable utilizar las tiras arqueadas.
    Cuando existen puertas coincidiendo con esta solución de continuidad en los umbrales, la tira metálica se coloca justo al plano vertical de la puerta, por el lado contrario hacia el que ésta se abre.