Posts Tagged de losetas de vinilo

    Vinilos paredes

    Recortada la tela que corresponde a la pared b) se retiene con unas cuantas grapas con la cara buena contra la pared ya tapizada, a). A continuación, se grapa a lo largo de toda una lista de 5 cm el nuevo lienzo por la parte del revés y junto al ángulo de la pared ya recubierta, a).

    Colocación de tablas o tablillas de un entarimado

    Colocación de tablas o tablillas de un entarimado
    Salvo disponer de un pavimento de madera perfectamente regular y liso, la colocación de los elementos de un entarimado no hay otro remedio que llevarla a cabo sobre unas viguetas o ristreles que previamente se habrán fijado en el suelo. Las únicas excepciones a esta norma las constituyen el uso de superparqué de gran longitud o bien el revestido previo del pavimento con un plafón continuo de tablero aglomerado. No insistiremos sobre estos procedimientos a los que ya se ha hecho alusión anteriormente. No hay que olvidar, sin embargo, el rejuntado y restauración del suelo si se halla en mal estado, especialmente con rejuntador be-túnico si el pavimento que se va a cubrir es de madera.
    En función del material que se utilice (tablas o tablillas) se tendrán que fijar más o menos cantidad de ristreles y guardar una separación entre ellos que garantice una buena fijación del entarimado y también para que las tablas no pandeen al recibir un peso.
    Ya se ha dicho que esta colocación de un entarimado es mucho más complicada que la de las baldosas. No solamente requiere un buen estudio de los ristreles que hay que disponer sobre la superficie, realizar el trabajo de fijación, sino también, en muchos casos tener que realizar el pulido y tratamiento final del entarimado, ya que no es tan fácil hallar tablas o tablillas prefabricadas que estén cepilladas y pulidas. Por otra parte, las contingencias de trabajo que pueden dar lugar a una irregularidad superficial solamente se subsanarán con un lijado superficial, que destruirá el acabado en caso de que ya viniera hecho. El trabajar con tablas o tablillas va acabadas requiere mucha atención y meticulosidad en la labor.
    Es interesante, en todo caso, que tanto un material como el otro estén por lo menos cepillados para reducir el trabajo de lijado posteriormente.
    Las tablas largas pueden ser de cantos lisos o bien machihembrados.
    En función de su grosor, los ristreles se colocarán a mayor o menor separación. Así por ejemplo una tabla de 20 mm de grosor podrá ser fijada sobre ristreles que se hallen distanciados entre sí a 50 cm. Esta separación deberá reducirse a 35 cm si la tabla solamente tiene 12-14 cm de espesor.

    Corcho empleado para revestimientos de paredes y suelos

    Otras muestras de corcho empleadas para revestimientos de paredes y suelos, cuyo aspecto, colorido y textura da lugar a un gran surtido de modelos.
    Máquina combinada de dos discos desierra con la cual se cortan perfectamente a escuadra las piezas o losetas de corcho.El corcho, además de ser un producto natural y de poseer extraordinarias cualidades de aislamiento térmico y de absorción acústico, acumula una gran resistencia mecánica, un comportamiento excelente frente a la humedad (del que carecen todos los otros materiales aislantes), tiene una extraordinaria estabilidad dimensional, muy buena resistencia al íuego, ausencia de gases tóxicos desprendidos por combustión, gran resistencia a los agentes químicos y por lo tanto a la mayoría de productos domésticos (álcalis, cáusticos, ácidos, etc.) y difícilmente atacable por insectos y microorganismos.
    Es comprensible que ante estas extraordinarias cualidades a las que hay que añadir el precio (inferior o equivalente al de cualquier otro producto de revestimiento o aislante), el no depender de productos de importación, ya que el corcho es precisa mente una de las riquezas naturales de los países mediterráneos, es comprensible, decíamos, que, el corcho goce de un apoyo estatal en lo que se refiere a su promoción y utilización.

    Fijación de los revestimientos plásticos

    Su colocación se realiza de manera análoga a la ya descrita en la aplicación de moquetas a tiras. También en este caso es preferible no querer aprovechar todo el material de los orillos, realizando una junta viva con los que vienen acabados de fabricación. Por mucho cuidado que se pusiera en la colocación se producirían inevitablemente desajustes y falta de coincidencia en las juntas, evidenciándose las soluciones de continuidad. Por lo tanto, debe pro-cederse, tal como se ha explicado anteriormente, por medio de superposición de un orillo de una tira sobre el otro colindante de la otra tira.
    El corte se realiza sobre los dos grosores al mismo tiempo, con ayuda de un cúter apoyado contra el canto de una regla metálica según una línea previamente trazada con lápiz. Los sobrantes recortados de una y otra tira se retiran. Acto seguido se levanta uno de los labios de la junta y resiguiendo con un lápiz el canto libre de la otra tira se marca en el suelo una línea recta la cual servirá de guía para centrar la tira autoadhesiva por ambas caras, de modo que quede repartida en su aproximada línea media longitudinal con la línea de lápiz trazada sobre el suelo. La tira autoadhesiva a dos caras se va aplicando del mismo modo que un burlete antoadhesivo, es decir, apuntando el extremo e ir fijándolo a medida que se va levantando el papel protector. Para tener una guía en el tendido se puede fijar un extremo con chinchetas y mantener levantada la tira hasta llevarla hacia el otro extremo y poder así orientarla en el sentido del trazo para después ir descendiendo poco a poco hasta que coincida su parte central con dicho trazo.
    Colocada la tira adhesiva se pegan los orillos de una tira y luego los de la otra haciendo presión con el canto de esta última contra el canto de la primera tira fijada. Para cerciorarse de la buena adhesión de los orillos de las tiras sobre la cinta autoadhesiva se puede pasar sobre la junta un rodillo o ruleta como los empleados para fijar los orillos de papel en la pared.
    Las eventuales ondulaciones que pueda presentar el revestimiento durante los primeros días desaparecen por sí mismas si se ha dejado la debida separación entre el revestimiento y las paredes. En el caso que el material sufriera una dilatación y chocase contra la pared, se pueden ir cortando pequeñas tiras laterales hasta que el revestimiento se allane por completo.

    Tiras vinílicas exclusivamente que carecen de cualquier otro material

    Tiras vinílicas exclusivamente que carecen de cualquier otro material

    Se ofrecen en rollos de anchuras que van desde el metro hasta los 3 m según la procedencia de fabricación. Son de poco espesor (1 mm por regla general) y bastante flexibles. Por lo tanto, traslucen todas las irregularidades que puedan existir en un suelo. Solamente es recomendable colocarlas en una base de perfecta pla-nitud.

    Colocación de moquetas

    Tiras metálicas para rematar el extremo de la moqueta sirven. También el ajuste en longitud puede hacerse fácilmente con una sierra de arco.

    Tira de contrachapeado provista de junte ser utilizada en la colocación de moquetas das y ancladas. Existen asimismo tiras mi provistas de anclajes por un lado, mientra; otro lado, ligeramente incurvado, se reto bre el primero para desempeñar un papel lente al de las tiras metálicas