
Papel pintado sin preencolar.
• Si el papel no lleva cola incorporada en el reverso, la tendrás que aplicar tú. Hay dos tipos: en polvo para hacer el engrudo con agua o ya preparada; y según sea papel pintado lavable (vinilo) o tradicional, también hay 2 variedades.
1 Coloca bien plano el rollo sobre una mesa amplia para trabajar con comodidad.
2 Unta la cola desde el centro hacia los bordes de una mitad y volviendo al centro, encola la otra mitad.
3 Pliega la tira encolada sobre si; dóblala en dos formando un paquete listo para empapelar.
Cortar los pliegos:
• Corta dejando 5 cm por arriba y por abajo para corregir techos irregulares.
• Para casar motivos, numera cada tira por detrás según el orden de colocación. Con uniones salteadas, marca con una cruz la parte de arriba de cada tira para no equivocarte y colocarlas todas en la misma dirección.

Papeles de empapelar.
De hecho, con mínimo esfuerzo se agrega una buena dosis de fantasía al juego de líneas, sólidos y planos que componen la ambientación.y se alcanza, económicamente, un nivel de belleza, cálido y acogedor.

D: el papel se aplicará en la superficiedesde arriba y hacia abajo, y se efectuarán frecuentes controles con la plomada para verificar la perfecta verticalidad del resultado. E: por último se repasará el papel aplicado usando un cepillo de cerda branda; este procedimiento contribuirá a que la adhesión al muro sea perfecta.

El excedente se cortará después de haber pegado el papel.
C: se colocará sobre una mesa el papel con el revés hacia arriba y se extenderá el adhesivo desde el centro hacia afuera.

Se incorporará el azul oscuro a través de la alfom bra y la cortina, el verde muy claro en el tapizado del sillón, verde intermedio en el resto de los asientos. La cortina (al fondo, izquierda) del lugar de comer será también azul pero de intensidad distinta al que decora el rincón de estar. Los muros lisos se pintarán en verde muy claro.

Si el plano empapelado juega en verde y azul con variantes de matices y valores se llevará la fórmula cromática al equipamiento, sin utilizar tonos muy saturados, porque resultarían agresivos en un encuadre de línea semiclásica como el de la imagen.