
Pavimento de parqué formado por baldosas prefabricadas, constituidas cada una de ellas por tiras o listones de madera encolados.
Frente a estas ventajas indudables hay que decir, naturalmente, sus posibles inconvenientes relativos a los otros tipos de revestimientos citados anteriormente:
Tienen que ser objeto de mantenimiento a base de fregado, después de un desempolvado con aspirador, para eliminar los granitos y arenas que actúan abrasivamente y con rayados sobre el barniz.
No poseen tan excelentes condiciones de absorción acústica como las moquetas y el corcho. Tampoco son tan aislantes térmicamente, salvo que se ayuden con capas de otros materiales aislantes.
No son tan cálidos a la pisada con los pies descalzos.
Requieren periódicamente (cada dos o tres años) una refección del tratamiento superficial. Ello depende naturalmente del trajín que haya tenido que soportar el revestimiento.
Los entarimados son un precedente del parqué y estaban formados por tablas largas que se acoplaban lateralmente unas a otras.
diciembre 11th,2008
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Algunas patas de muebles pesados y en forma aguzada pueden llegar a dañar profundamente las moquetas o revestimientos blandos. Un disco de material resistente amortiguará sobre una zona más extensa dicho peso, causando menos daño al revestimiento.
Para limpiar a fondo el linóleo, preferible a cualquier detergente es utilizar un agua en la que se haya adicionado un poco de jabón de gli-cerina hasta su completa disolución. Enjuagar con una bayeta escurrida.
Es importante evitar que cale el agua entre las juntas y por lo tanto no es aconsejable el baldeo de un pavimento recubierto con linóleo.
No se deben emplear cáusticos (sosa, lejía, detergentes fuertes, etc.) ni productos amoniacales, los cuales atacan la superficie del material y lo degradan.
Tampoco es conveniente emplear agua caliente. Con agua templada ligeramente se logran mejores resultados.
B. Los vinilos. Después de haber pasado el aspirador (o en su lugar, pero menos aconsejable, un barrido) se fregará el suelo con agua jabonosa o con un detergente neutro que carezca de causticidad.
Procurar cambiar reiteradamente el agua de aclarado a fin de evitar que queden residuos en la superficie del suelo. Una vez haya secado el revestimiento podrán incorporarse abrillantadores normales para suelo. Algunos de ellos tienen incorporado un producto antideslizante.
Asimismo hay tratamientos superficiales a base de aceites de siliconas que protegen la cara exterior del revestimiento y evitan el que puedan quedar adheridas e incluso calar en el material de PVC ciertos residuos o partículas grasos, y vienen a ser como una defensa contra acciones de algunos productos o líquidos que se puedan derramar sobre el suelo.
C. El caucho. Después de haber quitado el polvo actuar con agua clara ligeramente adicionada con un detergente neutro. Utilizar la bayeta muy escurrida y secar inmediatamente.
Por ello es conveniente ir actuando por zonas no muy grandes. Tampoco hay que emplear productos cáusticos. Existen abrillantadores especiales para esta clase de revestimientos.
Es preciso informarse de que el que se adquiera puede ser realmente aplicado a ellos.