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    Presentación y fijación de los revestimientos plásticos

    Presentación y fijación de los revestimientos plásticos
    Ya se ha dicho anteriormente que la forma más usual de fijar los revestimientos plásticos es la del encolado. Totalmente o bien recurriendo a tiras autoadhesivas por ambas caras, cuando los revestimientos tienen suficiente grosor y estabilidad.
    La presentación de grandes dimensiones de revestimientos plásticos y su ajuste se realiza de manera análoga a lo que anteriormente se ha explicado para la fijación de las moquetas encoladas: La única diferencia puede consistir en la mayor o menor manejabilidad del revestimiento para después de descansarlo sobre el sitio que se tiene que revestir, realizar cortes y ajustes para que se avenga a los posibles accidentes de la planta (entrantes o salientes, ajustes para cuerpos y elementos, accesorios, como pueden ser radiadores, etc.).
    Desde Juego es más fácil poder operar con revestimientos de poco espesor, que incluso pueden ser más fáciles de presentar y conformar para realizar los recortes necesarios para el ajustado. En principio, y tal como ya se ha dicho para las moquetas, conviene empezar por un lado, luego seguir por el opuesto y finalmente ajustar los otros lados que cierran el cuadrángulo.
    Para facilitar la presentación y asimismo el recorte de las piezas plásticas de cierto grosor lo más práctico es proceder a un ligero calentamiento (reblandecido). Preferible a cualquier otra forma de utilización del calor es el uso de los secadores de cabello cuya temperatura nunca llega a alcanzar la que se obtiene con una llama de una lamparilla de soldar con el consiguiente riesgo de quemar o fundir la pieza de plástico.
    Cuando no se opera con grandes piezas que se ajustan por sus extremos a los accidentes de una habitación, la solución más sencilla para revestir un suelo es hacer recurso a las tiras, las cuales o bien pueden encolarse totalmente (todo el envés y todo el suelo que los ha de recibir), o bien simplemente disponer un galón autoadhesivo entre tira y tira. En revestimientos plásticos de cierto grosor esta solución es muy correcta y permite realizar eventuales rectificaciones si se produce algún corrido de las tiras.
    Algunos de estos revestimientos plásticos a tiras son iguales por ambas caras, es decir, carecen de anverso y reverso. Ello facilita en gran manera no sólo el tendido sino el aprovechamiento integral de todo el material.

    Revestimientos de caucho

    Al lado de estos materiales o dos en forma de tiras o de piez grandes   dimensiones,  existe oferta en forma de baldosas. Cuadradas de 30 x 30 cm o de 50 x 50 cm, pero también en formas rectangulares.
    Si bien, en algunos casos las baldosas son de más cómoda colocación, hay que tener presente que la cantidad de juntas que hay que realizar presentan el problema de una deficiente estanqueidad. Téngase también presente el grosor, para evitar que si son muy delgadas, muestren la irregularidad de un suelo defectuoso. Para paliar estos defectos están las baldosas de vinilo con refuerzo de amianto, con grosores desde 1,6 hasta 3,2 mm.
    Estas baldosas son muy resistentes incluso al roce de ruedas de muebles relativamente pesados. Son las que se suelen utilizar para suelos de cocinas en el caso de usar un revestimiento plástico. Debido a su grosor son bastante difíciles de cortar, siendo necesario calentarlas ligeramente para conseguir una facilidad y un corte limpio.
    Tienen, en cambio, el inconveniente de que siendo un material termo-plástico muy sensible al calor quedan dañadas inmediatamente si cae sobre ellas la brasa de un cigarrillo o la pavesa de un fuego próximo. No debe proscribirse como base donde descansar calderas de calefacción.
    Las baldosas de caucho proporcionan un buen aislamiento térmico y acústico y son imputrescibles. Tienen el inconveniente de que durante mucho tiempo conservan su olor característico. Son muy sensibles a las acciones de cáusticos y, por tanto, no adecuadas para habitaciones de limpieza e incluso cocinas en donde esta clase de líquidos es muy posible que se derramen o salpiquen. En cambio, conservan todo su esplendor aparente si se tiene cuidado en lavar los suelos con ellas revestidos simplemente con una bayeta húmeda o adicionando unas gotas de detergente.
    Veamos como resumen las ventajas y desventajas de esta clase de revestimientos plásticos.

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