Posts Tagged madera

    Adecuación del suelo para revestimientos plásticos

    Un suelo que reúna las condicio especificadas anteriormente, es que sea liso y duro y en el que pueda infiltrarse humedad, estará condiciones de recibir por encola un revestimiento plástico.
    Bastará sólo fregarlo con agua c lejía (para contrarrestar cualqu resto de grasa que pudiera existir dejarlo secar por completo.
    Esta precaución se refiere natur; mente a suelos embaldosados pues se trata de colocar el revestimien sobre un suelo de cemento o de m dera serán, por regla general, neces rias otras operaciones de las que d mos cuenta a continuación, así con de las que hay que seguir en suelí embaldosados que presenten del ciencias.
    Suelos embaldosados (con mosaic hidráulico, ladrillos cerámicos, etc. Salvo que se halle en perfecto estad un suelo necesita una refección qupuede ser más o menos sencilla según los defectos que presente.
    Hay que comprobar que no haya ladrillos sueltos cuyas aristas sobresalgan sobre la planitud general. De ser así habrá que consolidar en primer lugar las baldosas o ladrillos (tal como se describe en el tomo de AL-BAÑILERÍA). Aun cuando el suelo estuviera perfectamente plano en lo que concierne a las superficies del enladrillado se tendrá que comprobar si la solución de continuidad, las juntas entre ladrillos, no han perdido material de rejuntado y dan lugar a unas depresiones.
    Si existen estas depresiones convendrá rellenarlas aplicando con una rasqueta, paletín o espátula una lechada de porland o bien un revoco de nivelación que se venda expresamente para este fin. Es recomendable antes de aportar la lechada de cemento en las juntas, rascar con la punta del paletín o rasqueta el interior de la raja, para hacer desaparecer la mugre acumulada, luego humedecer las juntas y finalmente proceder al alisado del material de rejuntado.
    En el caso que algún ladrillo estuviera desportillado en su superficie o en algún borde se tendrá que proceder igualmente al relleno de la depresión que presente. Para el extendido del compuesto nivelador puede utilizarse con ventaja una llana (metálica).
    En caso de que existiera humedad conocida antes de colocar el revestimiento habrá que eliminar la causa de la misma y dejar secar la superficie totalmente. Si no se tiene garantías de que se ha resuelto la humedad es preferible renunciar al revestimiento plástico.
    Tampoco bajo ningún concepto se utilizará un forro o material intermedio análogo. No sólo resultaría ineficaz para combatir la humedad, sino que afectaría a la resistencia y estabilidad del revestimiento instalado encima.
    Solamente cabría recurrir a un forro antihumedad (papel moliscafo, una película de plástico entera o soldada, un recubrimiento asfáltico soldado) si luego se recubriera, a su vez, con un panel de aglomerado, convenientemente fijado por sus bordes y en las eventuales juntas si el tablero tuviera que añadirse para cubrir la superficie a revestir. Análogamente a la solución que se da a continuación para entarimados irregulares.

    Tiras vinílicas exclusivamente que carecen de cualquier otro material

    Tiras vinílicas exclusivamente que carecen de cualquier otro material

    Se ofrecen en rollos de anchuras que van desde el metro hasta los 3 m según la procedencia de fabricación. Son de poco espesor (1 mm por regla general) y bastante flexibles. Por lo tanto, traslucen todas las irregularidades que puedan existir en un suelo. Solamente es recomendable colocarlas en una base de perfecta pla-nitud.

    Clavado de moquetas

    Después de haber clavado todas las tiras con puntas resiguiendo el perímetro de la habitación, se coloca en el suelo el fieltro de relleno o el soporte que servirá para acolchar la moqueta. Este relleno se encola o se clava según la clase de suelo. En la ilustración se está procediendo a esparcir la cola por medio de una brocha.

    Momento en que se está colocando una tira junto a la pared (dejando unos 6 mm de separación, tal como se mostraba en el dibujo anterior). Obsérvese que las puntas están inclinadas hacia la pared para que al clavarse en la moqueta impidan que ésta se desprenda.

    Las tiras de fieltro o de relleno que se van colocando sobre el suelo deberán ajustarse entre sí lo mejor que sea posible, procurando que los orillos de uno y otro trozo queden perfectamente juntos. A la derecha de la foto se puede ver el aparato tensor de rodilla que se utiliza para tensar tanto el fieltro como la moqueta.