
Esta solución permite tener a la vista numerosos gráficos, dibujos y anotaciones mientras se desarrolla la labor y reemplazarlos sin esfuerzo por otros cuando sea necesario.
En este caso el papel de las placas de madera aglomerada debe ser evaluado, además, como cobertura decorativa ya que con ellas se evita la ingrata impresión que provoca una pared vacía actuando como cerramiento frontal en la zona de trabajo.

A partir de la cortina de bandas verticales graduables que permiten regular el paso de la luz exterior, los paneles se suceden con una separación de 2 cm entre sí (distancia general aconsejable). Para tapizar las placas se seguirá el esquema A que muestra: 1) madera aglomerada; 2) forro de tela aplicado al revestimiento y 3) claveteado que fija los dos elementos. Para colocar los paneles tapizados en la pared se utilizará el dibujo B: 1) pariel de madera aglomerada; 2) superficie mural; 3) tornillo con cubrecabeza del tipo que se usa para sujetar espejos; 4) taco en el muro para embutir el tornillo.