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    Moqueta

    Para retornar la moqueta que recubre los paneles conviene proceder al arrancado del material que proporciona cuerpo a los mismos, después de haber efectuado un recorte con un margen de más de 8 cm hacia la parte interior del ajuste o encuadre que hay que efectuar.

    Entablado o entarimado de pared

    Un entablado o entarimado de pared aunque presenta algunos detalles que hay que tener presentes no significan ningún problema que no pueda ser resuelto por un aficionado que trabaje con meticulosidad.
    Como sea que la mayoría de paredes no son perfectamente planas ni aplomadas, será necesario corregir estos defectos mediante los rastreles y travesanos auxiliares que se fijarán en la superficie que hay que revestir.
    En realidad es algo semejante a lo que se tiene que llevar a cabo para un entarimado de suelo.

    Conservación de revestimientos plásticos

    Si se quiere conseguir brillo, pueden emplearse cualquiera de los preparados que al efecto se venden en las buenas droguerías, los cuales con ligeras variantes no son otra cosa que una solución de cera en esencia de trementina.
    También pueden aplicarse unas formulaciones que podrán resolverse domésticamente calentando los ingredientes al baño de maría. Se debe evitar el fuego directo:
    1. Aceite de palma 1 parte Goma ceresina           4 partes Parafina                 13 partes
    2. Cera virgen 5 partes Barniz graso 5 partes Esencia de
    trementina 11 partes En esta última fórmula de aguardarse a haber conseguido mezcla homogénea de los dos prii ros ingredientes antes de incorpo el tercero.
    También en la primera fórmula goma ceresina debe añadirse c pues de que se ha logrado homo neizar el aceite de palma con la pa fina por aportación del calor.
    Si el linóleo se ve muy reseco drá restaurarse a base de una mez de:
    Parafina
    Esencia de trementina
    Se aplica en frío y al cabo de horas se puede proceder a un resl gado con un trapo de lana para sa brillo. Evitar trapos que puec dejar pelo.
    Estos abrillantadores requie pues la acción final de frotar y pi la superficie, operación que si se rece de pulimentadora mecanice hay otro remedio que hacerlo a no o con los pies, lo que resulta labor muy pesada y fatigosa.
    Es por ello que quizá lo más aconsejable es recurrir a los prepare comerciales a base de cera sinté que aun cuando sean más caros los que uno mismo puede elabora ofrecen la ventaja de ser autobril tes y evitan, por lo tanto, el trac de frotado.

    Consejos para el revestimientode suelos

    Extendido de la lechada de cemento o de pasta alisadora por medio de la llana en el pavimento existente, al objeto de igualar posibles grietas y soluciones de continuidad.

    Si la cola se diluye (con el disolvente apropiado para el caso) se podrá extender más fácilmente con una paletina en el dorso del pavimento plástico.
    Uso de tablero aglomerado para constituir una base con una superficie regular en lugares donde el suelo ofrece muchas irregularidades y desniveles.
    En el caso de preparar un suelo entarimado hay que igualar las rendijas y posibles rehundidos con pérdidas de material por medio de un enmasillado. Para ello es muy práctico las masillas a base de poliéster.
    Después de haber realizado un enmasillado un pavimento que se prepara para encolar un vestimiento liso de plástico debe procederse a cuidadoso lijado para lograr una superficie car te de asperezas.

    REVESTIMIENTOS PLÁSTICOS

    Los revestimientos plásticos, cuya característica frente a las moquetas es la de ofrecer una superficie lisa, no velluda, han cobrado un gran auge de unos años a esta parte ya que además de un precio muy competitivo han multiplicado la oferta en presentaciones y acabados.
    En realidad, vienen a tomar el relevo del linóleo, material más tradicional y que aún es utilizado si bien sus precios son notablemente más elevados y no ofrece tanta variedad en su oferta.
    El linóleo no hay por qué dejarlo de incluir en este apartado, pues en realidad era ya un material hecho a base de resinas naturales y artificiales, aceite de linaza y cargas vegetales y minerales con los correspondientes pigmentos y colorantes aplicados sobre un soporte que podía ser un cartón afiebrado, una tela de yute o bien corcho.
    Al lado del linóleo se han desarrollado otra clase de revestimientos en los que interviene como principal resina el caucho natural o bien sus equivalentes sintéticos, así como los derivados del PVC (cloruro de polivinilo) en una gran mayoría, sin que pueda descartarse el que se utilicen otra clase de resinas sintéticas, ya sea en copolimerización o bien como productos genuinos. Sin embargo, hasta tanto no adquieran una puesta a punto más definitiva se puede decir que es el PVC el que posee hasta ahora el dominio. No es de extrañar que muchos designen esta clase de revestimientos, como vinílicos.
    Los revestimientos plásticos, pese a poseer un aspecto muy similar en lo que concierne a su acabado y presentación, dependen mucho de su modo de fabricación y de la estructura interna, pues los hay compactos, espumados, de dos o más capas de diferente densidad, de eventuales soportes o capas inferiores.
    Su oferta es variable: pueden presentarse en forma de tiras continuas de diferentes grosores y anchuras y asimismo en forma de baldosas.
    Entrando en concurrencia con las moquetas, también hay tiras de revestimientos plásticos de gran anchura para facilitar el trabajo de colocación en una sola pieza en una misma habitación.
    Además de una apariencia totalmente lisa, existen revestimientos plásticos que poseen un gofrado que les proporciona una especie de relieve singular, imitando con ello la textura de un pavimento embaldosad Generalmente, estos revestimient están fabricados por un procei miento especial con varias capas, ( nominado «cushion-floor», que continuación se describirá.

    Moquetas adecuadas

    La clasificación T1 y T2 acoge moquetas aptas para el uso doméstico en hogares con moderado tragín e incluso en edificios públicos no afectados por mucha circulación.
    Las moquetas englobadas dentro de la clasificación T3 son las adecuadas para hogares en que se produzca un intenso movimiento y actividades profesionales, también en lugares públicos con bastante actividad y en donde tiene lugar la circulación de vehículos con ruedas.

    Hemos creído importante exponer al posible consumidor de moquetas esta homologación, para que pueda exigirla en el momento de ir a adquirir una moqueta.
    Dentro de la clasificación T4 están comprendidas las moquetas capaces de soportar un gran tragín, ser constantemente holladas y sufrir desplazamientos de mesas, sillas y archivos.

    Baldosas autoadhesivas

    Frente a la problemática de la colocación que anteriormente se ha descrito, en el revestimiento de un suelo que está en buenas condiciones de admitir el adhesivo incorporado en este tipo de moquetas, la operación resultará casi como un juego de niños.
    Ya hemos dicho que esta clase de moquetas autoadhesivas suelen venderse en forma de baldosas (de 40 x 40 cm, de 50 x 50 cm; pero también en forma rectangular, de 40 x 60 cm o de 40 x 80 cm).
    Además de poder utilizar baldosas de color unilorme cabe jugar con dos o más tonos para realizar escaques o bien un centro monocolor enmarcado dentro de una zona de otro color. Esta solución puede llegar a ser eficaz para conseguir una «rectificación» óptica de habitaciones irregulares, disminuir sus proporciones, etc.
    Por regla general, en el mismo papel protector del adhesivo está indicado el sentido del pelo. Es importante atender a esta indicación, incluso en moquetas del tipo agujeteado que a primera vista parece que carecen de dirección del pelo por tener una apariencia afiebrada y carente de velludo.

    Moqueta anclada

    La primera operación para colocar una moqueta anclada y tensada es la confección de unas tira de madera con el hincado de puntas inclinadas tal como se muestra en el dibujo anterior. Existe tiras prefabricadas, no hay necesidad de core
    truírselas uno mismo. También se tendrá que elegir el sistema para f¡j¡ en el suelo estas tiras o listones: podrán clavarse directamente en el suelo con clavos de acero, o bien utilizar tacos realizando previamente los respectivos agujeros. En algunos casos será una solución el emplear una cola de contacto suministrada en ambas superficies: en el revés de las tiras y en el suelo.