Posts Tagged pintar paredes exteriores

    Como pintar exteriores

    Aplicación de la pintura.

    Para pintar en el exterior se elegirán días templados y secos. Si hace un frío intenso o con heladas, puede cambiar la pintura hasta el punto de quedar completamente alterada de color.
    La lluvia sobre una pintura que no haya acabado de secar puede diluir la capa exterior dando lugar a un efecto desastroso. Para dar una primera capa sobre un soporte poroso se podrá diluir la pintura de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Pero no se debe diluir excesivamente, pues se podría debilitar su poder cubriente, lo que obligaría a dar más capas suplementarias. Se carga la brocha o el rodillo con una cantidad suficiente de pintura y se efectúan pasadas en varios sentidos. Sin embargo, se procurará no estirar demasiado la capa de pintura, ya que una aplicación correcta requiere un grosor dos veces superior al de las pinturas corrientes. Cualquier mancha o salpicadura tendrá que ser lavada inmediatamente con agua limpia; hay que tener en cuenta que la pintura de emulsión seca con mucha rapidez. Durante las pausas cortas, se envolverá herméticamente la brocha o el rodillo en una bolsa de plástico para impedir que la pintura seque en los instrumentos. No es conveniente sumergirlos en agua, ya que la primera aplicación sería desigual.
    Cuando se haya acabado una sesión de trabajo, se limpian inmediatamente los instrumentos con agua y detergente. Al hacerlo hay que procurar no producir atascos con los restos de pintura en el fregadero o en las tuberías. Se evitará igualmente que las partículas de cuarzo o de fibra de vidrio rayen los esmaltes o las cubetas de acero inoxidable.

    Cuando haya que pararse en plena sesión de pintura, se envolverá la brocha o el rodillo con una bolsa de plástico con el fin de conservar la humedad.

    Como pintar paredes exteriores

    Pintura de las paredes exteriores.
    •  Preparación de las paredes de ladrillos nuevos
    •  Superficies pintadas
    •  Soportes húmedos
    •  Superficies degradadas
    •  Pinturas de exterior
    •  Aplicación de la pintura con brocha o con rodillo
    •  Acceso a las superficies altas.

    La mayoría de rodillos están preparados para empalmar unos bastones que sirven para llegar a sitios muy altos con el fin de facilitar así la aplicación de la pintura en superficies exteriores sin necesidad de recurrir a una escalera.

    Los principios que hay que tener presentes para pintar una fachada son idénticos a los que se requieren para pintar cualquier otra superficie. La diferencia estriba en las dimensiones que hay que cubrir. Como en todo trabajo de pintura, la calidad y la solidez del acabado dependen en parte de la preparación del soporte, que será diferente según el tipo de pared que haya que pintar.

    Pared con ladrillos nuevos:
    El hormigón, el revocado con mortero de cemento y el enlucido con argamasa se tratan del mismo modo que un ladrillo nuevo. Se empieza eliminando el polvo y los residuos con una brocha de cerdas duras y se rascan los residuos de cemento o de hormigón que hubiesen podido quedar en la fachada. Se eliminan todas las eflorescencias de aspecto algodonoso que aparezcan; éstas se deberán a la humedad de la pared. Si se pinta encima de ellas, se producirán resquebrajamientos en la pintura. Se eliminan, pues, con una brocha de cerdas duras y se espera unas dos semanas para asegurarse de que no volverán a aparecer. Si existen mohos, se pasa por la superficie de la pared un producto fungicida adecuado. Luego se rascan las partes atacadas y se da una mano de algún producto hidrófugo. Se rellenan las fisuras profundas y los agujeros con un mortero de cemento y arena. Si se trata de un hormigón desencofrado, será necesario desengrasar la superficie, ya que podrían quedar restos del desmoldeante empleado.