
De hecho el papel que desempeña un revestimiento pétreo de pared es muy análogo al que corresponde a un papel, una pintura o una moqueta. Carece por completo de función estructural y de resistencia estática y los elementos que se utilizan o bien responden a ofrecer unas buenas resistencias a las acciones físicas o química (roces, desgastes, lavados, inmunidad a los vahos y vapores, etc.) o bien se utilizan por los efectos decorativos que proporcionan ya sea por colores, dibujos o motivos, ya por texturas y relieves, naturalmente con matices también de colores o de tonos de un mismo color.

La mejor manera de proceder consiste en disponer el panel por la parte del revés y realizar una incisión sobre el material correspondiendo a las medidas exactas del ajuste y cuidando de no llegar hasta el fondo para no cortar la moqueta. Este material sobrante se elimina, y se realiza un corte en la moqueta que transcurra paralelo al nuevo canto con un margen de 8 cm.

Los paneles, una vez ajustados en longitud, pueden incorporarse a la pared en los alojamientos previstos y se mantienen en posición vertical con ayuda de los perfiles en T que se acompanan en los paquetes de embalaje. Hay que procurar encajar fuertemente el perfil en el canto dei panei, recurriendo a un taco auxiliar de madera.