Revestimientos interiores
Después de haber recubierto con cola la zona correspondiente a cuatro baldosas repartidas alrededor del punto central establecido anteriormente, se procede a la fijación de las mismas. Comprobar la alineación con las rayas trazadas.
Para lograr una buena adhesión de las baldosas golpear toda la superficie con un martillo sobre un taco de madera que se va repartiendo por toda la superficie de la placa de corcho. Se progresa encolando, canto contra canto, las otras placas, describiendo una especie de círculos concéntricos hasta llegar a los extremos de las paredes contiguas, así como los límites establecidos en o cerca del techo y en o cerca del suelo.



