
Gracias a la presentación anterior los agujeros intermedios podrán ser marcados perfectamente.
En la mayoría de estos casos resultarán muy evidentes las soluciones de continuidad entre plafón y plafón. Si se quiere conseguir un mejor acabado se tendrá que proceder a unos rebajos deliberadamente manifiestos o, por el contrario, utilizar baquetones o tapajuntas que escondan la línea de unión. No es aconsejable utilizar contrachapados o bien alistonados salvo que sean tableros especiales antihumedad para evitar cualquier perjuicio y desencolado de las chapas por su vecindad con la pared que, incluso en las mejores condiciones de sequedad, siempre acaba recibiendo condensación de vapor de agua en la mayoría de viviendas.

Por regla genera, la cola utilizada para fijar las baldosas de corcho aglomerado sobre la pared es la cola de contacto aportada sobre el soporte y en el dorso de la baldosa. Recuérdese que una vez dormida la cola de contacto será casi imposible llevar a cabo algún retoque. Por lo tanto, presentar en primer lugar, y cuando se está seguro de la colocación correcta, incorporar la baldosa contra la pared apretando con la palma de la mano toda su superficie.
Además de la cola de contacto existe otra cola (de tipo acrílico e incluso vindica) que si bien seca con bastante rapidez, permite llevar a cabo correcciones por deslizamiento durante unos diez minutos. Esta ventaja lleva aparejado el inconveniente de que hay que apuntar con unas agujas o puntas las baldosas que carecen de una hilada de base inferior mientras dura el secaje que es de unos 10 minutos. Otro inconveniente de este tipo de colas de dispersión es que solamente se pueden utilizar en paredes completamente secas.