Revestida
Con el cúter se realiza un corte oblicuo longitudinal a lo largo de los trazos anteriormente marcados de 17 mm.
Con el cúter se realiza un corte oblicuo longitudinal a lo largo de los trazos anteriormente marcados de 17 mm.
Este tipo de revestimiento no es barato y requiere ciertas atenciones, sobre todo en los trabajos preliminares de fijación de los elementos soportantes de los paneles, razón por la cual hasta ahora su colocación parece haber sido relegada a profesionales. Hemos creído, sin embargo, oportuno citarlo ya que si se procede con atención en dicha fijación de los perfiles o guías, procurando que que den escuadrados y galgados por una misma distancia entre la parte superior e inferior, atendiendo igualmente a que dichos perfiles queden asimismo aplomados (es decir, un trabajo similar mediante cuñas al que se ha explicado para la colocación de un revestimiento con tablas machihembradas), todo el trabajo posterior es muy sencillo, pues los paneles se van colocando uno al lado de otro sin complicaciones y al propio tiempo se tiene la ventaja de que los espacios que pudieran quedar entre los paneles y la pared pueden ser rellenados con un material aislante, reforzando así las propias cualidades que en este mismo sentido puedan tener de por sí los paneles.
En la parte superior se ven dos maneras de poder realizar la retención de un panel de revestimiento de pared y, al propio tiempo, descansar en el canto del mismo o bien en un perfil, otro
panel destinado a revestimiento del techo. La solución de la derecha con un perfil en forma de doble L es evidentemente mucho más cómoda en el caso de tener que reemplazar un panel, tanto si es de pared como de techo.
Otra solución puede consistir en realizar un marco con emparrillado interior hecho con listones completamente secos y estables, montados sobre el suelo de la misma habitación en que se va a proceder al revestimiento de una o más paredes. Hay que tomar todas las garantías de que una vez hecho el marco, éste se halla perfectamente escuadrado y sin alabeos.
Las tablas machihembradas se fijan sobre los rastreles ya sea por clavado con puntas que atraviesan sesgadamente la tabla a partir del ángulo que forma la lengüeta, o bien recurriendo a plaquitas de acero que pueden ser clavadas o grapadas. Este último procedimiento, aparte de ser mucho más rápido, es también mucho más seguro ya que no se corre el riesgo de hender y dañar la lengüeta.