
En el mercado existe una oferta muy variada de materiales con los cuales se puede conseguir un revestido y al propio tiempo un remozado de un falso techo alisado con escayola. Con estos materiales se logran varios objetivos:
Conseguir de manera sencilla, por aplicación de piezas de fácil manejo, un acabado directo y en algunos casos bastante diferente del que se puede lograr por medio de un pintado o de un empapelado.

Proceder primero en un extremo, luego en el opuesto y luego ir ajustando las partes intermedias
Esta operación de conseguir un plano determinado por las caras exteriores de los rastreles que se halle a su vez perfectamente aplomado será algo premiosa y se tendrán que hacer correcciones intermedias. Pero la bondad superficial y apariencia del revestimiento dependen mucho de esta minuciosa operación.
A costa de perder mucho mayor volumen quizá se realizaría un más rápido y aplomado tendido de los rastreles si éstos se fijan sobre unos largueros verticales (convenientemente separados entre sí a 80 cm) que habrán sido los que se habrán aplomado previamente.