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    El techo

    Obtener, gracias a las cualidades intrínsecas del material utilizado un perfeccionamiento en las condiciones de aislamiento térmico y acústico de la estancia donde se instala.
    Corregir real u ópticamente la apariencia de la habitación, especialmente en aquellas piezas antiguas de techos muy altos.

    Materiales cerámicos

    Los materiales cerámicos que se pueden emplear para suelos, además de las diversas cualidades intrínsecas que pueden ofrecer, tienen asimismo una gran cantidad de presentaciones que van desde las formas regulares cuadradas, rectangulares, hexagonales, octogonales, a otras con irregularidades de contorno que están perfectamente estudiadas para que puedan casar entre sí las diferentes piezas que han de formar un pavimento. En otros casos, los ladrillos de tamaño grande requieren unas piezas pequeñas que rellenan los huecos que pudieran dejar los grandes.
    Contrariamente al parqué y al corcho en que las baldosas se comprimen las unas contra las otras durante la colocación, los materiales de gres y análogos suelen acoplarse dejando entre sí una junta, por lo menos de 6-8 mm, la cual se rellena posteriormente con el mismo material de colocación.
    Pese a haber hecho mención en este volumen de los materiales cerámicos como recurso a un revestimiento de suelo, la manera de proceder a su colocación es igual a la que se opera cuando se utiliza como pavimento propiamente dicho, es decir, sobre un solado de hormigón.
    Para evitar duplicaciones, remitimos al lector al tomo de ALBAÑILE-RIA en donde se explica más a fondo la manera cómo hay que proceder para la colocación de embaldosadosde todas clases, siendo el de material cerámico otro más de ellos. Para resumir rápidamente, digamos aquí que la colocación se lleva a cabo de manera tradicional, marcando unas líneas maestras que sirvan de referencia para la repartición de las piezas y que luego a partir de un ángulo se va realizando sistemáticamente la cubrición del resto de la pieza para acabar frente a la puerta de acceso.
    Los mismos vendedores del material podrán aconsejar respecto al mejor tipo de aglomerante que haya que utilizarse en función del pavimento existente. Quizás, en algunos casos, será recomendable un escardado de la superficie para facilitar el agarre del ligante.

    Algunas recomendaciones para el encolado

    Superposición de un trozo del mismo material cuyo tamaño sea algo superior al del que ocupa el daño que se quiere corregir. Su forma puede ser cualquiera. Lo que interesa es que la zona que se vaya a corregir quede completamente cubierta con el respuesto.
    Aparte del consejo que anteriormente se ha dado respecto a utilizar la cola recomendada por el fabricante y los consejos que éste pueda dar para llevar a cabo el encolado, conviene recordar que la mayoría de pegamentos utilizados para consolidar los revestimientos plásticos sobre un suelo, son los denominados de contacto o de impacto.
    Estas colas se aplican sobre el suelo (y en algunos casos también sobre el envés del revestimiento), y es aconsejable actuar por zonas cuya cubrición total pueda resolverse con un extendido, pur medio de una espátula dentada, durante un tiempo en que la cola se mantenga fluida y no haya empezado a evaporarse el disolvente.
    El extendido resultará mejor si se efectúa trazando sucesivos arcos que se encabalguen sobre los anteriores.
    Después de la aportación de cola sobre las superficies hay que dejarla «dormir» hasta que habiendo perdido la parte principal de volatilidad del disolvente, se puede tocar la zona impregnada sin que las yemas de los dedos queden con rastros de Cola. Este secado puede ser muy variable en función de la clase de superficie que se cubra, de la temperatura ambiental y asimismo de la clase de cola. Habrá pues que realizar unas pruebas para poder operar con toda seguridad y eficacia.
    En tiempo normal (con poca humedad ambiental y con una temperatura media entre 18° a 22°) esta pérdida de adhesividad al tacto suele hallarse comprendida entre 12 a 15 minutos. Pero repitamos que estas indicaciones son solamente orienta-tivas ya que pueden variar según el tipo de colas y la naturaleza del soporte del revestimiento o de la cualidad del suelo. Las superficies porosas, al absorber parte del disolvente, dan lugar a un más rápido secado que otras más duras e impermeables.

    Colocación de revestimientos plásticos por encolado

    Colocación de revestimientos plásticos: por encolado
    La colocación de revestimientos plásticos no difiere esencialmente del de las moquetas. Es más, en principio queda reducido a un solo método ya que en este caso el encolado es el sistema generalmente más adoptado. Aun cuando se podría llegar a retener un revestimiento plástico que cubriera toda la superficie mediante fijaciones o clavado resiguiendo los bordes, no sólo se podría dañar y desgajar la capa frágil del revestimiento, sino que las posibles contracciones o dilataciones del material en la parte central darían lugar a enojosas irregularidades superficiales, abolsados y arrugas, que no se podrían corregir.
    No hay que decir que el claveteado, resiguiendo la colocación por medio de tiras colindantes, tampoco resultaría, pues no sólo se verían unas dobles hileras de puntas sino que con el hincado es muy fácil que se produzcan desgarrados en el material. Por todos estos motivos el en do es el método más generalm utilizado para la retención de lo vestimientos plásticos sobre el si O también su versión con tiras toadhesivas en dos caras.
    Ahora bien, esta simplificacu un solo sistema de colocación, ot en cambio, a tener que ser mi más rigurosos en la preparaciói los suelos que han de recibir poi colado estos revestimientos, e cialmente cuando se trata de n riales de poco espesor. En este 1 no cabe la posibilidad de incorp> un material complementario de se, tal como puede hacerse en las quetas fijadas y tensadas, para h: desaparecer prácticamente las i gularidades superficiales.
    No hay otro remedio que dispc o adecuar un suelo liso y perfe mente plano para que las asperez resaltos del mismo no estropeen ] maturamente el revestimiento, propio tiempo debe ser un suelo d para evitar el punzonado de arist; estar seco para impedir que la huí dad dé lugar a una deficiente o n adhesión.
    Uso de la rasqueta en las juntas de baldosas para descarnarlas y eliminar el material poco adherido y facilitar en cambio el que se utilice para rellenarlas.

    Otros métodos para la colocación de baldosas autoadhesivas

    El orden de las sucesivas opera nes de colocación de las baldosas el más fácil para un aficiona Existen, sin embargo, otros meto que posiblemente son más eficace que incluso serán más recomení bles para utilizarlos en habitacio donde no exista un paralelismo tricto entre las paredes que ene rran la habitación.
    En lugar de ir cubriendo un cua de sector por líneas paralelas, en e caso las baldosas se van alternara de un extremo a otro de dicho sec en el orden indicado en la figura se adjunta en esta página. Ello o ga a trabajar con mucha precisi sobre todo en la fijación de las rr opuestas en una misma línea dia nal, ya que de no hacerlo así será fícil encajar exactamente la que rresponde al centro de dicha dia nal. En principio, esto no se producirá si después de haber determinado el centro, cada sector está establecido exactamente por dos líneas en ángulo de 90°.
    Obsérvese que se empieza siempre por el sector opuesto a la entrada de la habitación para seguir luego por el contiguo, también en el otro extremo de la entrada; a continuación por el más cercano pero lateral a dicha entrada y finalmente se cubre la zona correspondiente a ella. Los números ordinales situados fuera del plano indican la sucesión en los trabajos de cubrición. Naturalmente, si la puerta estuviera en el lado izquierdo el orden de sucesión de las operaciones de relleno sería inverso al aquí indicado.
    En este caso de colocación oblicua alternada se continúa ejerciendo presión ligera contra la baldosa anteriormente colocada, pero al colocar las intermedias la presión se realiza en diagonal contra las dos paredes de las baldosas que deben encerrarla (en este caso sería, la baldosa 6 la que debería comprimirse entre la 2 y la 3).