Algunas recomendaciones para el encolado
Superposición de un trozo del mismo material cuyo tamaño sea algo superior al del que ocupa el daño que se quiere corregir. Su forma puede ser cualquiera. Lo que interesa es que la zona que se vaya a corregir quede completamente cubierta con el respuesto.
Aparte del consejo que anteriormente se ha dado respecto a utilizar la cola recomendada por el fabricante y los consejos que éste pueda dar para llevar a cabo el encolado, conviene recordar que la mayoría de pegamentos utilizados para consolidar los revestimientos plásticos sobre un suelo, son los denominados de contacto o de impacto.
Estas colas se aplican sobre el suelo (y en algunos casos también sobre el envés del revestimiento), y es aconsejable actuar por zonas cuya cubrición total pueda resolverse con un extendido, pur medio de una espátula dentada, durante un tiempo en que la cola se mantenga fluida y no haya empezado a evaporarse el disolvente.
El extendido resultará mejor si se efectúa trazando sucesivos arcos que se encabalguen sobre los anteriores.
Después de la aportación de cola sobre las superficies hay que dejarla «dormir» hasta que habiendo perdido la parte principal de volatilidad del disolvente, se puede tocar la zona impregnada sin que las yemas de los dedos queden con rastros de Cola. Este secado puede ser muy variable en función de la clase de superficie que se cubra, de la temperatura ambiental y asimismo de la clase de cola. Habrá pues que realizar unas pruebas para poder operar con toda seguridad y eficacia.
En tiempo normal (con poca humedad ambiental y con una temperatura media entre 18° a 22°) esta pérdida de adhesividad al tacto suele hallarse comprendida entre 12 a 15 minutos. Pero repitamos que estas indicaciones son solamente orienta-tivas ya que pueden variar según el tipo de colas y la naturaleza del soporte del revestimiento o de la cualidad del suelo. Las superficies porosas, al absorber parte del disolvente, dan lugar a un más rápido secado que otras más duras e impermeables.



