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    Clase de tela

    Clase de tela utilizada, las grapas o puntas queden perfectamente disimuladas en la textura de la tela.
    Es conveniente realizar una primera prueba de la buena retención de las grapas en la pared. Para ello hay que empezar con grapas de 8 mm. Si se arrancan fácilmente se utilizarán las de 10 mm o bien las de 12 o de 14 mm.
    En principio, el uso de una grapa-dora no tiene nada de difícil, pero antes de trabajar conviene ejercerse un poco, tomar nota de que la grapa queda ligeramente más entrada que el extremo del aparato, valorar la manera de apoyar la máquina y conseguir el disparo del resorte con el mínimo de esfuerzos, etc.
    La cantidad de veces que se tendrá que actuar justifica esta toma de contacto con el valioso instrumento.
    Clavar siempre en diagonal para conseguir la máxima presión sobre el punto de salida de la grapa.

    Pavimentos de ladrillo

    Pavimentos de ladrillo de forma rectangular. Con ellos pueden hacerse muchas combinaciones para dar animación al suelo.
    Esta solución que, por lo tanto, viene a ser casi como la de un emparquetado de poco grosor, representa únicamente un poco más de peso. Detalle que evidentemente convendrá tener en cuenta si es muy grande la superficie que se quiere revestir.
    Los materiales cerámicos que se fabrican y se producen responden a muy diferentes calidades y naturalmente a precios también diferentes.
    La calidad es lo más importante a tener presente, sobre todo si se quiere utilizar un material resistente, in-manchable y que aguante los avata-res en una habitación de mucho tránsito. Es muy diferente adquirir un ladrillo cerámico para un pasillo que para una cocina. Las resistencias al desgaste que pueden exigirse al primero deberán ir acompañadas de otras a las grasas, a los ácidos, etc., cuando se quiera hacer un revestimiento de cocina.
    Si bien también dentro de esta clasificación de materiales cerámicos, se hallan los azulejos, no son un material adecuado para suelos. Los productos a base de bizcocho y luego decorado con vidriado no resisten la pisada y se desportillan fácilmente si sobre ellos cae un cuerpo duro.
    Hay que descartarlos pues para esta función de revestimiento de suelos y reservarlos, como luego se verá, para paredes.
    En cambio sí pueden constituir un valioso elemento higiénico de fácillimpieza como base de un armario de obra.
    De igual modo que de los azulejos se puede hablar de los barros vidriados de alfareros cuyas presentaciones en forma de ladrillos son más bien para cumplir funciones decorativas en lugares donde no tengan que soportar fatigas, pisadas ni esfuerzos.

    Preparación moquetas

    Actualmente uno de los tipos de forro de moqueta más empleado es la espuma de poliuretano, de celdillas abiertas y permeables al aire. Resiste las influencias atmosféricas (a diferencia de la espuma de látex natural, que se acaba desintegrando con el tiempo), aguanta el calor y el frío, es indiferente a los aceites y productos grasos, a la bencina, al petróleo y al agua de mar. No desprende polvillo (a diferencia de las arpilleras o fieltros), y aumenta la absorción acústica notablemente.
    Estos tipos de forros espumosos, tanto si van solos como si llevan una tela incorporada, se suelen encolar directamente sobre el suelo, cubriendo toda la superficie que ha de recubrir la moqueta. Sin embargo, se dejan unos cuantos centímetros, hasta llegar a las paredes, para poder compensar el repliegue de la moqueta en sus bordes.

    Se procurará en lo posible que las tiras de moqueta que se tengan que añadir sigan la dirección de circulación por dentro, para evitar la posibilidad de tropiezos con una parte de moqueta levantada.

    Las tiras situadas perpendicularmente a la visión dan una apariencia de mayor profundidad a la habitación. Compárese la impresión producida para unas mismas dimensiones entre el dibujo de la parte izquierda y el de la parte derecha. Hay que tener este detalle en cuenta para poder jugar con él según convenga.